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12 feb. 2016

Doble cita en el Premio Citoler

Un aspecto de la exposición de Vari Caramés. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

El Premio Bienal Internacional de Fotografía Pilar Citoler presentó ayer en la sala Vimcorsa las exposiciones correspondientes al ganador de la séptima edición, Vari Caramés, y a los finalistas de la octava. El fotógrafo gallego muestra, bajo el título de Ventana a lo insólito, una recopilación de trabajos que recoge desde las fotografías en blanco y negro realizadas en los ochenta y noventa hasta las obras en color fechadas a partir del año 2000. A través de series como PasatiempoTránsito, Recreo o Nadar es posible rastrear los intereses de un fotógrafo que afirma buscar la sugerencia, la evocación y el "hacer soñar al espectador". Lo intemporal, lo indefinido se reflejan en una obra "repleta de momentos fugaces que pasan inadvertidos en el fluir de los días que invita a todo aquel que la observa a contemplar una realidad diferente, una realidad nacida de la peculiar mirada del artista, de la que coge un fragmento y aplica un filtro personal. Evocaciones, estímulos cotidianos relatados, que no retratados, protagonizan sus obras, que luchan por eludir las marcas del tiempo, intentando ser intemporales" como se indica en la monografía publicada en la colección El Ojo que ves con motivo de la séptima edición del premio.

Bereavement, obra de Erica Nyholm ganadora del Premio Citoler. Foto: Ars Operandi
Un premio que es uno de los mejores dotados en su género, 15.000€, además de una individual y una monografía y que viene a reconocer, como establecen las bases, "de modo especial una trayectoria artística y su inserción en el discurso de la fotografía contemporánea". En esta edición el galardón ha recaído en Erica Nyholm (Helsinki, 1982), una fotógrafa finlandesa que hasta el momento ha realizado cuatro exposiciones individuales, la primera en el año 2010. El jurado, presidido por Pilar Citoler y compuesto por el director de Cultura de la Universidad de Córdoba, Pablo Rabasco; el director del Centro Andaluz de la Fotografía, Pablo Juliá; el pintor y fotógrafo Juan Ugalde; el galerista Moisés Pérez de Albéniz; el fotógrafo y teórico Jesús Micó; el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre; y el fotógrafo Vari Caramés, como ganador de la última edición, valoró "el alto compromiso con el lenguaje con la fotografía contemporánea, basado en un imaginario poético muy marcado por su misteriosa visión cotidiana". La obra ganadora, Bereavement, responde a una fotografía de puesta en escena dominada por la luz fría del norte en la que utiliza como modelos a familiares y amigos para realizar composiciones que establecen claras referencias a la pintura europea.

Obras de Nicolás Combarro y Aitor Lara en la selección del Premio Citoler. Foto: Ars Operandi
Además de la obra ganadora, el jurado ha seleccionado 9 finalistas entre las imágenes presentadas por 128 fotógrafos, de los que 112 son españoles y 16 proceden de distintos países de Europa y América. Desde la organización se ha remarcado la vocación internacional del premio –se presenta regularmente en Paris Photo– y se ha recordado que Erica Nyholm es la segunda fotógrafa no española en obtenerlo tras la concesión en 2010 del galardón a la artista alemana Karen Knorr. Entre los finalistas de esta octava edición se encuentran la pareja formada por Almalé y Bondía, José Ramón Ais, Paula Anta, Ricardo Cases, Nicolás Combarro, Gerardo Custance, Aitor Lara, Mara León y Álvaro Sánchez-Montañés, en una selección en la que se impone el paisaje como temática principal. Cabe citar que entre los artistas que han concurrido al premio y cuya obra no ha resultado seleccionada figuran nombres reconocidos en la escena española como los de Miguel Ángel Tornero, Sergio Belinchón, Rossell Meseguer, Jesús Palomino, Roberto Aguirrezabala, Fuentesal & Arenillas, Llorenç Ugas, Miguel Ángel Gaueca o Fernando Bayona entre otros.


Vari Caramés: Ventana a lo insólito
Finalistas VIII Premio Pilar Citoler
Sala Vimcorsa
Hasta el 3 de abril


5 feb. 2016

En las afueras: espacios, cuerpos y viceversa


Juan López López para Ars Operandi

De Michelangelo Antonioni a Marc Augé, de Luis de Góngora a Pablo García Casado, de Whitman a Lorca, de Romero de Torres a Foucault, del folletín romántico al cine ensayo, de la ruina consagrada al futuro incierto, de la pintura figurativa al teatro experimental, del deseo a la frustración, de la contención al estadillo sexual, del sentido al “fuera de escena”, del núcleo a la periferia. Son tantas las líneas dibujadas en este último proyecto titulado En las afueras, que trazar un único itinerario para el espectador se me antoja complicado, por no decir imposible. Pero lo intentaré.

Este proyecto que se exhibe en el Espacio Iniciarte de Córdoba –con el amparo del programa Iniciarte de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales y el posterior apoyo de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí–, tiene su germen teórico dentro del Máster en Cinematografía de la Universidad de Córdoba (2011-12). Carceleras, Serenata Española, Luna de miel, El Cristo de los Faroles, Pasodoble, Carmen, Hable con ella, The Kingdom of Heaven, Entrelobos o Averroes y Maimonides, luz de Al-Andalus son algunos de los ejemplos cinematográficos donde la ciudad de Córdoba se presenta al público como escenario o protagonista de historias que parecen ya mil veces contadas, a saber, la mitificación de la dudosa convivencia entre culturas, la exaltación del binomio tradición-religión o el enaltecimiento del pasado como tiempo mejor. El punto de partida para En las afueras fue desde el principio huir de lo anterior y escapar del centro (histórico y monumental) hacia lo desconocido, la variedad y lo extraño.

Still de video de En las afueras de Juan López López. Foto: Cortesía del artista
Para Carlos Losilla, ensayista, crítico cinematográfico y profesor de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, autor del texto del catálogo, En las afueras no acepta ningún tipo de planteamiento dramático, aunque parezca que sí lo haga, que avance mediante diálogos entre personajes convencionales explicando tres historias de desamor en el escenario simbólico de una ciudad lunar, tan solitaria y desamparada como los propios “protagonistas”. Pero no, no se trata de eso. Esa situación es solo el punto de partida de un experimento que va mucho más allá, que asume en su propia confección otro tipo de desertización: la del relato convencional. Y es que este proyecto expositivo ha sido concebido expresamente para el Espacio Iniciarte de Córdoba. En él el espectador queda atrapado y abducido –o por lo menos esa es la intención– por las imágenes, silencios, sonidos y músicas de cuatro películas sin información añadida (ausencia de cartelas, duración o títulos de crédito) y en continua reproducción. Por un lado, dos películas mudas de 5 minutos mostradas en pantallas pequeñas, donde vemos a hombres transitando en espacios post-urbanos y a mujeres inmersas en abruptos paisajes naturales. Por momentos pareciera que se buscan unos a otros, llegando casi a encontrarse con la mirada, pero sin conexión corporal final. El espacio expositivo, por otro lado, queda flanqueado por dos grandes proyecciones. La primera de ellas, muda, está virada a un azul crepuscular, eléctrico, y alterna durante trece minutos planos fijos urbanos y naturales sin ningún atisbo de movimiento, ausencia humana, apenas la brisa del viento perceptible en la vegetación. Vemos modernos puentes, idílicos paisajes invernales, edificios de refinada arquitectura, glorietas iluminadas como escenografías teatrales, arcadias con aguas cristalinas, frío asfalto nocturno: el edén y el mundo terrenal como si fueran una misma cosa.

Still de video de En las afueras de Juan López López. Foto: Cortesía del artista
La proyección principal es la encargada de interconectar todos estos “relatos” expuestos a lo largo de casi hora y media en la que se muestran los espacios y personajes ya presentados en las anteriores proyecciones más otros nuevos escenarios. Los protagonistas, de tres generaciones distintas, son de carne y hueso y carecen de nombre, pero claman solemnemente y se mueven como seres insomnes en mitad de la noche, o atrapados en interiores íntimos o majestuosos. La ciudad se presenta desierta, metafísica, misteriosa, como si fuera un estado mental de esos cuerpos insomnes: Córdoba como una anomalía visual. La ficción se descoyunta desde el inicio, entre el documental analítico y la performance filmada. La ciudad es la verdadera protagonista de En las afueras porque en sus espacios representados se contienen simultáneamente todos los tiempos del relato. Y ese relato es asumido por las tres voces femeninas, mujeres emanadoras de energía, pura vida que no deja de increpar al hombre, siempre pasivo, incapacitado para comunicar o trasladar emociones. Las viejas normas son cuestionadas por el poder subyugado (heteronormativamente hablando) y la huída hacia lo salvaje es imparable, aunque por el camino haya que dejar algún cadáver.

En las afueras plantea una sublimación de la realidad hacia lo utópico, o lo distópico, construyendo una representación inédita y una crítica de los espacios y los usos que de las ciudades hacemos a partir de cógidos cinematográficos poco convencionales. El montaje es el verdadero demiurgo de esta experiencia sensorial y el espectador es el verdadero artífice del relato una vez entra en el espacio. Buen viaje a las afueras.


En las afueras
Juan López López
Espacio Iniciarte, Córdoba
Hasta el 14 de febrero 


4 feb. 2016

Imágenes del pensamiento

Obras de Juan del Junco y Candida Höfer. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

La Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, recogiendo la labor de mecenazgo artístico de la Diputación Provincial de Córdoba, ha ido atesorando en las últimas décadas una colección de obras en las que la fotografía adquiere un protagonismo especial. Una parte de estos fondos se reúnen desde hoy en el Centro de Arte Rafael Botí, que inicia así su programación, bajo el título de Imágenes del pensamiento. Comisariada por Óscar Fernández, la muestra recoge fotografías adquiridas fundamentalmente de las ocho bienales convocadas durante los últimos años, así como obras procedentes del proyecto Córdoba, Retrato de una ciudad, un encargo realizado en el 2004 a artistas como Bleda y Rosa, Humberto Rivas o Pablo Genovés y del Premio Pilar Citoler como en el caso de la obra de Félix Curto. A través de Imágenes del pensamiento es posible rastrear el devenir de la fotografía contemporánea española en estos últimos quince años en un recorrido en el que encontramos obras de Ángeles Agrela, Bleda y Rosa, Juan Carlos Bracho, Félix Curto, Candida Höfer, Juan del Junco, Diana Larrea, Juan Carlos Martínez,  Mario Muchnik, Santiago Navarro (Aaron Lloyd), Diego Opazo, Carlos Pérez Siquier, Rax Rinnekangas y Humberto Rivas y en el que es notable la presencia de artistas cordobeses como Tete Álvarez, Manuel Bautista, Miguel Ángel Moreno Carretero y Manuel Muñoz.

Obras de Diego Opazo y Tete Álvarez. Foto: Ars Operandi
La selección de fondos revela las diversas maneras de acercarse al hecho fotográfico con una serie de obras que aunque en lo formal resultan muy diversas, en lo conceptual "hay determinadas líneas compartidas que tienen que ver con un replanteamiento de qué significa ser fotógrafo, de la mirada subjetiva, personal y contemplativa del que realiza la instantánea”. En su reflexión sobre la imagen en la modernidad, el comisario de la muestra indica que es "ante todo, un encuentro ante sí misma que se vehicula o no a través de lo que todos conocemos como la realidad. Incluso la fotografía, investigando de manera incesante los límites de su propio lenguaje, se ha empeñado en asumir esta consigna. En una deriva que arremete contra la que parecía ser su propia naturaleza, que no es otra que dejar huella objetiva del mundo. Incidir en esta paradoja, de la que ha resultado buena parte de la producción artística más interesante de las últimas décadas, bien podría dar sentido a la revisión de la colección de fotografía de la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí que ahora presentamos. Este recorrido accidental se propone, pues, indagar en esa condición autorreflexiva y, por tanto, conceptual de la fotografía contemporánea, a través de algunos de los autores que conforman la colección".

Obras de Manolo Bautista y Juan Carlos Bracho. Foto: Ars Operandi
La fotografía se ha convertido en un instrumento de comunicación y se ha incorporado a nuestra vida de un modo tal que vivimos, literalmente, "asediados por ella". Convivimos con las imágenes de un modo tan intenso y natural, asegura Fernández que, "de hecho, nos hemos despreocupado por ellas, dejando de interesarnos por qué hacen allí, cómo han llegado a ser nuestras compañeras de viaje y, lo que es más importante, cuáles son las implicaciones de esta coexistencia. En este sentido, el trabajo clásico de Gisèle Freund La fotografía como documento social, es una herramienta clave para nuestra reflexión. Ya que en esta historia de la fotografía su autora nos ofrece algunas respuestas y claves para entender cómo hemos llegado a esta hegemonía de lo fotográfico".

Obras de Manuel Muñoz. Foto: Ars Operandi
Para Óscar Fernández no se puede unificar el estatuto de la fotografía sólo por el hecho de que reproduzca una técnica concreta de captación de imágenes. "Tampoco se puede reducir su definición al contexto en que nace. Queremos decir con ello que no es posible explicar la fotografía como un invento de la modernidad que en su siglo largo de vida haya permanecido inmutable. Muy al contrario, la fotografía abarca infinidad de campos de acción, que van del periodismo a la moda, del documentalismo al arte. De igual modo, su definición y consideración cultural han variado notablemente en cada uno de los períodos históricos que le ha tocado presenciar y testimoniar".

Obras de Miguel Ángel Moreno Carretero. Foto: Ars Operandi
Un concepto de lo fotográfico que "no tiene nada que ver con la fotografía de hace apenas cincuenta años". Pese a que existe una tradición experimental muy fuerte en el campo fotográfico, explica el comisario "podemos decir que no ha sido sino a partir de la década de 1970 que el medio se ha refundado en unos términos tan expansivos que casi han hecho saltar en pedazos los viejos conceptos de referencia en los que hasta entonces se sustentaba su análisis. Este cambio de paradigma, que en ocasiones ha sido descrito como la irrupción en la era de la post-fotografía, parte de una serie de fracturas del modelo anterior que han acabado por erosionarlo definitivamente. Algunas de ellas, como la crisis del autor como un ojo privilegiado, el cuestionamiento de la fidelidad documental de la imagen, la asimilación de lo fotográfico al mundo del arte o la irrupción del tiempo y lo procedimental en la obra fotográfica, son revisadas en esta muestra colectiva. Una exposición que demuestra, una vez más, la tesis de Freund: la fotografía es un todo acéfalo y efervescente, plural y reflexivo, armado para cuestionar incluso su propia naturaleza".


Imágenes del pensamiento
Comisario: Óscar Fernández
Centro de Arte Contemporáneo Rafael Botí
Hasta el 27 de marzo de 2016


29 ene. 2016

El arte asesino de Agustin Parejo School en el CAAC

Pintada con referencias a Dadá de Agustin Parejo School en el CAAC. Foto: A.O.
Redacción / Ars Operandi

Die Kunst ist tot! Es lebe die mörderische Kunst der Agustin Parejo School!” (¡El arte ha muerto! ¡Viva el arte asesino de Agustín Parejo School!). Así rezaba una de las pintadas que el colectivo Agustin Parejo School realizó en las calle malagueñas hace más de treinta años y que desde hoy se puede contemplar en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Continuando la prospección sobre las manifestaciones artísticas que se desarrollaron en Andalucía en las últimas décadas del siglo pasado el CAAC presenta una nueva exposición que permite revisar los trabajos del colectivo malagueño. Este “grupo de acción artística”, como se autodenominaban, propone ya, a principios de los 80, una forma temprana de activismo relacional que asumía el contexto de la ciudad de Málaga y su espacio público como objeto de la práctica artística. “En un momento de relectura y puesta en crisis sobre el paradigma de las prácticas artísticas en el Estado Español durante los años 80 y su vinculación con los cambios políticos que se habían desarrollado en el país desde la muerte de Franco y la llegada de una silenciosa y pactada democracia”, señala el comisario de la muestra, Jesús Alcaide, “parece pertinente plantear una revisión del trabajo que desde Andalucía realizaron el colectivo que fue una experiencia clave para ver cómo máquina poética y política, crítica y sentido del humor se tramaban en un proyecto que tomaba la calle y cuestionaba el estatuto de lo artístico, sus instituciones y sus maneras de agenciamiento”.

 Sábana Santa, 1990. Impresión sobre tela 200 x 263.5 cm de APS.  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Formado en 1980 por un grupo de estudiantes de Filosofía y Letras y Magisterio que compartían piso en la calle Agustín Parejo, el colectivo, de carácter anónimo, cuestionó desde un principio nociones muy asentadas en el ámbito de lo artístico como las de la autoría o la categoría de la obra de arte. Instalaciones, carteles, octavillas, vídeos, producciones musicales, postales, acciones de calle, piezas metálicas de fundición, obra cerámica, camisas estampadas con poemas, etc. conforman un cuerpo de trabajo que “subvertía los canales de producción y difusión del arte y se adelantaban a las nuevas maneras de producción de otras formas de hacer política desde dentro y fuera del arte como vemos en la actualidad”. “Jugando con el lenguaje, ocupando el espacio público de manera temporal, distribuyendo revistas autoproducidas, realizando canciones para discográficas independientes, diseñando ropa semiotizada, insertando piezas en programas televisivos y, mediante la organización de exposiciones de pintura, instalaciones y performances”, indica Jesús Alcaide, “el trabajo de Agustín Parejo School seguía una rica tradición de prácticas colaborativas características de las vanguardias históricas y de las neovanguardias de posguerra.

Du Côte de l’URSS, 1985. Técnica mixta sobre papel de APS. Colección Museo de Málaga
Con esta serie de trabajos multidisciplinares e íntimamente ligados al contexto el colectivo "se adelantó también a toda una serie de estrategias y modos de hacer política que han tenido lugar 20 años después mediante herramientas, como las cuestiones de anonimato/autoría, poética/política o imagen/texto a través de las cuales actuar e incidir en un determinado ámbito social y cultural". Para el comisario de la muestra, "el trabajo de APS es seminal en la manera que trabaja en otras formas de abordar el activismo crítico desde lo real desde un contexto de proximidad y cercanía, interfiriendo con colectivos que demandaban el derecho a una vivienda digna como podemos ver en piezas como Sin viviendas e insertando en ese contexto críticas hacia ese arte crítico profesional que intenta cambiar el arte para que nada cambie en la vida". En ese y otros sentidos, indica, "el trabajo de APS fue muy importante, por la manera de huir de la idea de artista profesional, sus estructuras y narraciones, ocultándose bajo un anonimato que les permitió producir situaciones e huir de los excesos de genio y "figura" que tanto se prodigaron en los 80". "Es desde esta disolución de la autoría y su interferencia con el contexto local de una manera crítica desde donde hoy se puede hacer una relectura del trabajo de APS", concluye.

Otro aspecto de la exposición de Agustin Parejo School en las salas del CAAC. Foto: A.O.
La exposición que se inaugura hoy en el CAAC recoge más de un centenar de piezas, pintura, vídeo, collage, objetos, fotografía, documentos e instalaciones que repasan la andadura de un colectivo que realizó su primera muestra "institucional" en 1982 en la galería del Ateneo de Málaga y su última aparición "oficial" en 1997 en Cuba. Entre el conjunto de obras, procedentes de instituciones como el MACBA, MNCARS, CAAC, el Museo de Bellas Artes de Málaga, así como de coleccionistas particulares, destaca, como reflejo de su modo de hacer, su proyecto inconcluso Sin Larios.  La propuesta formó parte de Plus Ultra, el programa que fue comisariado por Mar Villaespesa y producido por BNV para el Pabellón de Andalucía en la Expo'92. La intervención tenía como objetivo recuperar un momento de la historia de Málaga, cuando durante los disturbios de 1931 la estatua del marqués de Larios que realizara Mariano Benlliure en 1896 fue lanzada al mar y en su lugar se colocó una bandera republicana y después una figura alegórica del trabajo, para la que sirvió de modelo el torero Mazzantini. Finalmente Sin Larios no se pudo llevar a cabo por la negativa del Ayuntamiento de Málaga a conceder los premisos necesarios aunque se organizó una exposición en el Colegio de Arquitectos de la ciudad que recogía toda la documentación generada por el proyecto.


Agustín Parejo School
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
Comisario: Jesús Alcaide
Hasta el 22 de mayo



24 ene. 2016

Un nuevo comienzo en el Centro Pepe Espaliú

Vista del patio central del Centro de Arte Pepe Espaliú con los Santos y los Glovemaking. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

El Centro de Arte Pepe Espaliú anuncia una nueva andadura que pretende reivindicar la figura y la obra de Espaliú como nodo de encuentro desde el que abordar las problemáticas e inquietudes sociales, filosóficas y artísticas que movieron al artista cordobés. Cuestiones como la dimensión social de la enfermedad, el análisis de los mecanismos de ocultación y de identidad que gobiernan el cuerpo, el sexo, la psicología, la crítica social, y hasta una cierta espiritualidad fruto de su fervor por San Juan de la Cruz y el teólogo persa y poeta sufí Molâmâ Rumi, constituyen un extenso campo de pensamiento sobre el que desarrollar conexiones con agentes artísticos y sociales que trabajan en la misma dirección y sentido. Además, el Centro propone una relectura y contextualización de las obras que habitualmente alberga actualizada con la incorporación de nuevas piezas que permiten profundizar en el conocimiento de la obra del artista. La vertiente didáctica también se refuerza con la edición de una guía  y la puesta en marcha de una web que recogerá tanto las obras y la documentación de la colección como las referencias de la biblioteca personal de Pepe Espaliú que estuvo 21 años en Arteleku y desde 2014 se encuentra depositada en el Centro. 

Esculturas en bronce de la colección de la galería Arte21. Foto: Ars Operandi
En Pepe Espaliú 1975-1993, el Centro ha contado con la colaboración de familiares, amigos y coleccionistas como Pepe Cobo, albacea y galerista de Espaliú. El impulsor de La Máquina Española ha cedido para la muestra manuscritos y catálogos del artista cordobés y ha anunciado la celebración a finales de año de una exposición de Pepe Espaliú en el IVAM que será comisariada por dos profundos conocedores de su obra como son el actual director del museo valenciano, José Miguel Cortes, y el comisario de arte, Juan Vicente Aliaga. Por su parte, Arte21, la galería cordobesa que posee en sus fondos varias obras de Espaliú, ha cedido para la exposición dos esculturas de bronce de 1989, dos máscaras del 88, un dibujo a lápiz del 93 y dos obras de la serie Pas de Masque fechadas en 1988. La familia del artista, otro importante apoyo en la labor del Centro, ha cedido una obra muy emblemática como es el poema objeto de Joan Brossa que sirvió de portada del catálogo de la exposición del artista catalán que Espaliú comisarió para La Máquina Española

Dos obras de la serie Pas de Masque de 1988. Foto: Ars Operandi
El coordinador del Centro de Arte Pepe Espaliú, Oscar Fernández, ha señalado a Ars Operandi que el nuevo recorrido "sigue, de partida, una secuencia cronológica pero fundamentalmente se construye sobre determinados hitos, ya sean históricos, conceptuales o biográficos, que marcan las líneas del trabajo de Pepe y que se entienden como un todo indivisible. Se trata de hacer una visión global y a la vez parcial (pues se podrían haber escogido otros hitos) a partir de momentos o ideas clave: el conceptual en Barcelona, Figura, la exposición en Carles Taché con Paneque, Brossa, la identidad, el Sida, la escritura, el arte público,... En torno a ello se crean pequeños capítulos que nos ayudan a leer las obras de cada momento. El objetivo es acompañar al visitante de un modo didáctico pero no intrusivo, pues son las obras las que han de hablar o callar". Sobre la necesidad de conectar el centro con la comunidad indica que "es tan deseable como compleja. Es necesario iniciar una reflexión en ese sentido. La idea, después de reordenar el Centro, es iniciar este proceso de apertura. El fin esta claro, las herramientas y el procedimiento es lo que tenemos que construir a partir de ahora. De momento, ya se está trabajando en una web propia, que funcionará también como otro pequeño paso en ese camino hacia la ampliación de los límites del Centro".

Vista de la sala que alberga la serie de fotografías Última cena. Foto: Ars Operandi
El recorrido comienza en 1975 con un joven Espaliú que en Barcelona toma contacto con los nuevos comportamientos artísticos que se vienen desarrollando desde finales de los sesenta. De esta época datan una serie de obras que, "de un modo germinal, le acercan al arte de acción, a las prácticas conceptuales de figuras como Jan Dibbets y al espacio público, a través de performances y surveys fotográficos que transcurren por la ciudad condal". La primera mitad de los ochenta nos presenta a un Espaliú itinerante, que alterna residencias en Sevilla, Barcelona y París. "Un Espaliú transmutado en pintor que vive, como todo los artistas de su generación, un cierto agotamiento del arte conceptual". En 1984 comienza a colaborar con la revista Figura y desde Paris envía crónicas que dan buena cuenta del cambio de rumbo hacia la pintura figurativa que la publicación sevillana supo captar tan bien. Figura sirvió de catalizadora de una generación de artistas andaluces que encontraron su apoyo en la galería La Máquina Española. De la mano de Pepe Cobo, artistas como Agredano, Paneque, Federico Guzmán y el propio Espaliú, desarrollan sus proyectos como ideológos o comisarios adquiriendo una notable proyección tanto nacional como internacional.

En primer término dos obras de la serie Máscaras de la colección de Arte21. Foto: Ars Operandi

1987 fue un año determinante en el despegue definitivo de la carrera artística de Pepe Espaliú. Tras la primera individual en La Máquina Española presenta sus obras en ARCO y en las galerías Marga Paz y Barbara Farber de Amsterdam. Espaliú retoma, "además, una postura más reflexiva que tiende a complejizar su imaginario y a desarrollar con más ahínco los intereses filosóficos y literarios que siempre le acompañaron". El regreso a Barcelona en 1988 para exponer en la Carles Taché, junto a Guillermo Paneque, "representa la ruptura con la pintura como su lenguaje predilecto, pero también como portadora de valores plásticos esenciales". Su obra incorpora otros discursos relacionados con la homosexualidad, la ocultación o el secreto que materializa a través de metáforas visuales construidas con objetos sadomasoquistas como el guante o la máscara, que "funcionan esencialmente como reflejos de una identidad encubierta y extrema". A partir de este año Espaliú organiza una serie de exposiciones en La Máquina Española en las que aúna la labor de comisariado con la investigación artística personal. "A través de estos proyectos se descubren, en realidad, los intereses de Pepe Espaliú. Sobre todo en lo que se refiere a la figura de la maternidad, a través de Cristino de Vera, o del misterio entreverado, en Romero de Torres. De entre todos, quizá sea Joan Brossa el referente más esencial. Con él comparte Espaliú no solo la admiración por Dau al Set, que Brossa cofundó, sino también cuestiones más subterráneas como la magia o su idea de arte político".

Sala donde se proyecta el video documental de la acción Carrying. Foto: Ars Operandi

En 1990, durante una estancia en Nueva York, Pepe Espaliú es diagnosticado de SIDA. El padecimiento de la enfermedad marca notablemente su obra aunque, "hace tiempo que el artista en su condición de homosexual, se interpreta a sí mismo como segregado social. De esta manera, la enfermedad no hace sino agudizar esa sensación de desahuciado que le perseguía hace tiempo. Ello se traduce en la a parición de un trabajo más militante que supone una ruptura, en cuanto al enfoque y las referencias. Aparece aquí su iconografía sobre la enfermedad y los cuidados como las muletas y los palanquines. Pero, al tiempo, representa una comunidad integral con las obsesiones de su obra anterior. De esta manera, el SIDA se convierte en ruptura y colofón del fascinante periplo vital e intelectual de Pepe Espaliú, que se transforma en una figura de relevancia pública, casi mediática, sin perder un ápice de su hiriente poética".


Pepe Espaliú 1975-1993
Centro de Arte Pepe Espaliú
Comisario: Óscar Fernández

15 ene. 2016

Gramática & Bricolage. El futuro de la pintura

Un aspecto de Gramática & Bricolage. Foto: Cortesía Yusto/Giner
Redacción / Ars Operandi

De la obra de arte, decía Kandinsky en la Gramática de la Creación. El futuro de la pintura, que está "sometida a la misma ley que la obra natural: a la ley de la construcción". Y justamente, sobre la idea de la pintura y lo pictórico desde el punto de vista de la sintaxis versa Gramática & Bricolage, la exposición que se inaugura hoy en Yusto Giner, que reúne a casi una decena de artistas para los que el modo de pintar resulta tan importante, o más, que los asuntos que tratan, que se convierten en "una excusa para llevar a cabo una investigación o indagar en cuestiones gramaticales relacionados con el oficio". Comisariada por Sema D'Acosta, la muestra tiene como precedente inmediato PreVIEW, la selección de artistas que se pudo contemplar este verano de la mano también de la galería Yusto Giner con motivo de Art Marbella y que ofrecía un recorrido que rastreaba algunos de los caminos que toma la pintura en el sur de España, auscultando cuatro de sus polos principales como son Murcia, Córdoba, Granada y Sevilla.

Obras de Fernando M. Romero en Gramática & Bricolage. Foto: Cortesía Yusto/Giner
Patricio Cabrera, Fernando Clemente, FOD, Miki Leal, Fernando M. Romero, Jose Carlos Naranjo, Javier Parrilla, José Piñar y Cristobal Quintero comparten en Gramática y Bricolage el ejercicio de la pintura como "un acto reflejo que nace de la combustión de ideas, mezclando a partes iguales bagaje intelectual, cultura visual, presentimiento y hallazgo. La materia de trabajo con la que construyen las obras acaba siendo su discurso, que va definiéndose y cobrando importancia al mismo tiempo que se desarrolla". La pintura actual permite, según señala Sema D'Acosta, una gran dosis de libertad pero "tiene la dificultad de estar desprovista de anclajes y referencias usadas por los géneros tradicionales, un terreno que facilitaba ya de partida un campo de trabajo. Hoy en día, admitiendo ese ese desafecto con respecto al contenido pervive la esencia del medio no tanto aferrada a su herencia, sino más bien entendida como forma de pensar y estar en el mundo. De alguna manera, se ha convertido en un modo de autodeterminación, de posicionarse desde un lugar personal asentado sobre un legado conocido. Asumido ese acervo, los artistas reflexionan sobre su entorno y las relaciones que establecemos con los demás, discurriendo continuamente sobre su papel o aspectos ontológicos que relativizan límites y amplifican posibilidades".

Obra de Miki Leal en Gramática & Bricolage. Foto: Cortesía Yusto/Giner
Y es que, como también apuntaba Kandinsky, la pintura contemporánea no es sólo pintura, sino también, y sobre todo, la representación de una idea sobre pintura. Una idea de la pintura, según indica el comisario, como "acto reflejo que nace de la combustión de ideas, mezclando a partes iguales bagaje intelectual, cultura visual, presentimiento y hallazgo. La materia de trabajo con la que construyen las obras acaba siendo su discurso, que va definiéndose y cobrando importancia al mismo tiempo que se desarrolla. Poco es premeditado o está definido de antemano. El punto de arranque es una intención, que puede partir de una idea o de una imagen cualquiera tomada a vuelapluma. Una vez colocados sobre la superficie del cuadro los primeros elementos, se van atando cabos y estabilizando tensiones. A veces es necesario anular una parte, cerrar una vía, volver a pintar sobre lo pintado… cambiar el tono y probar otro camino. Estas cicatrices también transmiten emociones, actúan como huellas, gestos acumulados; funcionan como capas superpuestas que humanizan el resultado. Lo que vemos no es mecánico ni está producido por un operario industrial, posee imperfecciones que conectan con nuestros sentimientos".


Tríptico de José Piñar en Gramática & Bricolage. Foto: Cortesía Yusto/Giner
Gramática & Bricolage encaja para Sema D'Acosta en una interesante renovación del género en un territorio, el sur de España, que goza de una gran tradición pictórica. Generación tras generación, indica el comisario a Ars Operandi, "la pintura permanece en Andalucía. Es sorprendente cómo se va renovando el género y cómo, a diferencia de otros lugares de España, la pintura sigue despertando interés entre los jóvenes. En Sevilla tradicionalmente, luego en Granada y ahora también en Málaga y Córdoba. Hay gente muy buena que viene pegando fuerte. Por destacar algunos que me interesan y con los que he trabajado o me gustaría trabajar próximamente: Simon Arrebola, Alejandro Botubol, Lola Berenguer, Antonio Montalvo, Irene Sánchez Moreno, Ana Barriga, Pepa Prieto, Ignacio Estudillo, Manuel Martínez, Federico Miró, Bea Sánchez, Fran Ramírez, los hermanos Valverde, Almudena Fernández Ortega, Pablo Martínez Conradi"... El futuro de la pintura.

Gramática & Bricolaje
Comisario: Sema D’Acosta
Galería Yusto Giner. Marbella
Hasta el 19 de marzo



10 ene. 2016

Cultura y barbarie

Vista de la exposición de Danh Vō Destierra a los sin rostro / Premia tu gracia. 
Palacio de Cristal. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. Foto: Joaquín Cortés/Román Lores
Jesús Alcaide / Ars Operandi

Domingo 15 de Noviembre del 2015. Día soleado. Parque del Retiro. Una horda de turistas (culturales) inunda el Palacio de Cristal. Guerra de selfies. Síndrome "Torre de Pisa". Mientras tanto, la obra de Danh Võ espera en silencio a ser leída, escuchada. Los caníbales siguen sedientos de imágenes. Uno posa simulando morder un hueso de mamut de la instalación, la otra se fotografía junto a sus hijos con el cristo de marfil sobre sus cabezas. Carne de Facebook e Instagram, la instalación de Võ es consumida, fagocitada, convertida en mercancía visual hasta un extremo que llega casi al vómito. Todo acto de cultura es un acto de barbarie decía Benjamin. Todo ángel es terrorífico respondería Rilke. Bienvenidos pues al parque de atracciones de la barbarie visual.

Destierra a los sin rostro/ Premia tu gracia es el título escogido por Danh Võ (Bà Ria, Vietnam, 1975) para su primera instalación en el territorio nacional, convirtiendo el Palacio de Cristal en una impresionante máquina de afectos y sentidos. Tomando el título de una canción de Nico (Afraid), la instalación de Võ, al igual que ha ocurrido en otros casos como las de Roman Ondák (Escena, 2013) y Dominique Gonzalez-Foerster (Splendide Hotel, 2014), consigue trabajar sobre el contexto de la site-specificidad desde la propia memoria del lugar performativizándolo, jugando con él, con su(s) historia(s) y reminiscencias en un trabajo que huye de lo melancólico para recalar en lo político, los mecanismos de construcción de la historia y las micropolíticas de lo auto-biográfico.

Vista de la exposición de Danh Vō Destierra a los sin rostro / Premia tu gracia. 
Palacio de Cristal. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. Foto: Joaquín Cortés/Román Lores
Un artista siempre trabaja con historias de otros y con las suyas propias. En el caso de Võ, su propia biografía ya daría para construir una de esas “leyendas de artista” que tanto han proliferado en la historiografía del arte. Nacido en Vietnam, tras la victoria del partido comunista en 1975 toda su familia es conminada a una isla, y el padre decide lanzarse al mar con todos ellos camino de los Estados Unidos en una barcaza construida por el mismo, que a mitad de camino tiene que ser rescatada por un carguero danés, trasladándose toda la familia a Dinamarca y obteniendo el asilo en ese país. Desde este punto, la trayectoria artística de Võ se internacionaliza y su manera de trabajar con materiales de la historia y confrontarlos a su propia memoria personal se convierte casi en un “estilo”.

La apropiación y recuperación de lugares y elementos como la lámpara de cristal del Hotel Majestic (Chandelier from the former ballroom of the Hotel Majestic,2009), donde en 1973 se firma e incumple al mismo tiempo la Conferencia de París que busca el armisticio de la guerra de Vietnam, elementos del despacho de John Fitzgerald Kennedy y el secretario de defensa Robert McNamara (2013) o del propio proceso de construcción de la Estatua de la Libertad (We the people, 2010-2013), ya nos hablan de cuales son los elementos fetiche sobre los que Võ plantea su discurso.

Vista de la exposición de Danh Vō Destierra a los sin rostro / Premia tu gracia. 
Palacio de Cristal. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. Foto: Joaquín Cortés/Román Lores
Pero a diferencia de utilizar las estrategias y maneras del discurso hegemónico del arte político/crítico, el enigma poético de Võ va más allá, poniendo en jaque a la propia crítica institucional desde sus cimientos y jugando con lo que de sensual puede ofrecernos el formato expositivo, en una negociación con el espectador que muchas veces se ha tildado de hermética, secreta, cómplice. Como decía Genet, el público sólo espera tu caída. Y lo bueno de la manera de trabajar de Võ es que desde el primer instante nos muestra su fragilidad. Todo aquello desaparecerá, como lágrimas en la lluvia. Como las inscripciones de grafito en el pavimento del Palacio de Cristal.

En el caso de Destierra a los sin rostro/ Premia tu gracia, Võ plantea una instalación central cuyo título es extraído de frases emitidas por el demonio en la película de El exorcista (1973), organiza el lateral izquierdo del Palacio para presentar un grupo de otros seis trabajos que se relacionan de manera afectiva con este proyecto central.

Vista de la exposición de Danh Vō Destierra a los sin rostro / Premia tu gracia. 
Palacio de Cristal. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. Foto: Joaquín Cortés/Román Lores
La pieza central, compuesta por una serie de huesos de mamuts y un Cristo de Marfil del siglo XVII, ya nos da una serie de pistas de por donde va en esta ocasión la crítica institucional que plantea Võ, sobre las propias formas de construcción y presentación de la historia que se hacen en los museos de Arqueología e historia, pero al mismo tiempo también sobre la propia institución museística como una máquina generadora de “modos de ver” y construir la historia.

En torno a esta pieza, descomunal escultura móvil, Võ ha instalado otra serie de piezas que van jugando con la misma idea caníbal de la historia, aquella que va desde una Virgen gótica unida a un torso de mármol de un sátiro Dimmy, why you do this to me (2015) hasta una imagen de la primera expedición extravehicular estadounidense en el espacio exterior durante la misión Géminis 4 en 1965 pasando por sus conocidas cajas de cartón pintadas con pan de oro por su propio padre (Untitled, 2015), en un claro dispositivo entrópico que nos susurra la manera en la que el tiempo se ha fragmentado, llevándonos como decía Smithson ya no a preguntarnos ¿Qué hora es?, sino ¿Dónde está el tiempo?.

A día de hoy los bárbaros ya habrán borrado con sus pisadas las inscripciones de grafito realizadas por Võ. Pocos se habrán detenido a leer la carta de San Jean Thèophane Vénard escrita a su padre antes de ser decapitado y copiada por el padre de Võ y algunos seguirán posando con las fauces abiertas junto al hueso de mamut. Como canta Nico, confunde tu hambre/ captura la mentira. Carne de selfie. Carne de barbarie.


Danh Vō. Destierra a los sin rostro / Premia tu gracia. 
Palacio de Cristal. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. 
Hasta el 28 de marzo


31 dic. 2015

Elisabel Prieto. Las aguas profundas se mueven en la superficie

Aspecto de la exposición de Elisabel Prieto en Limbo 0. Foto: Manuel Torres
Fernando M. Romero para Ars Operandi


El pasado 24 de octubre se inauguraba en Córdoba el espacio Limbo 0 con la exposición de la artista cordobesa recientemente desaparecida Elisabel Prieto (1983-2015). La exposición, titulada Paraíso perdido y recobrado, no es una muestra al uso por muchos motivos y es precisamente esto lo que la hace tan especial, recomendable y necesaria. Elisabel Prieto es una artista nacida en Córdoba y licenciada en Bellas Artes en la Universidad de Granada. Su proyecto de fin de carrera giró en torno al poema de tema bíblico El Paraíso Perdido (1667) de John Milton (1608-1674). Tras finalizar la carrera retornó a Córdoba donde abrió hace dos años junto a Enrique Del Castillo el Bar Limbo con el planteamiento de que éste fuera mucho más que un bar. Así, desde su nacimiento, ha supuesto para Córdoba un lugar de encuentro cultural en el que muchos hemos podido disfrutar de conciertos, presentaciones de libros, recitales, performances, proyecciones, masterclass musicales y otros eventos que han configurado una programación exquisita y con personalidad.

Ésta era la vida de Eli, pues mientras abajo en el bar propiciaba todo aquello, la planta de arriba era su casa (el mismo espacio que sirvió de estudio hace años al pintor Paco Gil). Ahora, ese espacio reformado, se abre al público bajo el nombre Limbo 0 como forma de continuar y ampliar la visión que comenzara Eli mediante la programación del Bar Limbo. Se plantea por tanto como un espacio cultural sin ánimo de lucro cuyo fin es dar cabida a proyectos y a creadores que no podemos encontrar en otros espacios de la ciudad. En el primer proyecto que acoge Limbo 0 la propia Elisabel Prieto se nos revela en esta exposición póstuma como una artista con personalidad propia.

Adan y Eva entre flores. Litografía de Elisabel Prieto
En mi caso me acerqué a la exposición sin conocer previamente la obra de Eli. La muestra podría concebirse casi como una instalación que comenzara en el nuevo espacio Limbo 0 y se extendiera de forma orgánica hasta invadir el propio Bar Limbo. No encontraremos aquí un proyecto ni un hilo conductor, al menos no uno explícito ni a simple vista. Lo que encontramos es algo mucho más interesante: una inmersión total en la visión de Eli donde cada uno puede trazar su propio recorrido a través de las huellas que ha ido dejando por el camino. Estas huellas o trazos en forma de dibujos y grabados no se ordenan en el espacio según un criterio cronológico, lo cual es todo un acierto, pues en toda la obra de Eli (y en la concepción misma de esta exposición) se percibe el deseo de no sucumbir a las rigideces del Tiempo y de un destino que finalmente se desveló trágico. De ahí quizá su interés por el verdadero protagonista de El Paraíso Perdido y su rebelión ante un destino impuesto. Esa misma rebelión la encontramos dosificada en los dibujos de pequeño y mediano formato que conforman la exposición, realizados en distintos momentos de su vida pero dotados de una sensibilidad común. En ellos encontramos un fértil interés por lo que habita en los límites, por los márgenes, por merodear en ellos en vez de aceptar la inevitabilidad de lo tangible. A lo largo de la exposición vamos encontrando las huellas que Eli fue dejando al transitar por esos umbrales donde se cruzan lo humano y lo animal, lo orgánico y lo simbólico, lo visible y lo oculto, la ironía y el terror. La obra de Eli se mueve en un espacio fronterizo y difuso como el Limbo. Es en esos cruces y yuxtaposiciones de trazos donde vemos la verdadera inteligencia de Eli como dibujante. Hay una sabiduría casi inconsciente, muy persuasiva, en sus imágenes, en el uso de los materiales, en el ritmo interno que despliegan muchos de sus dibujos y apuntes de tinta, en el empleo que hace del vacío del papel y de la secuencia, en la apropiación de determinados símbolos, como si en todo momento mantuviera esa fascinación de exploradora transitando por caminos ajenos a los canónicos.

Secuencia, dibujos en tinta china de Elisabel Prieto
Descubrir esos indicios deambulando por los distintos espacios que ocupa la exposición, junto a ese carácter mítico y animal que tienen algunas de sus obras, me hizo pensar en la figura de Hermes, el dios griego padre de Pan, mitad hombre y mitad cabra, como tantos híbridos que encontramos en la obra de Eli. Hermes era también protector de los caminantes y guardián de las puertas, responsable de custodiar durante el viaje las almas que cruzaban la frontera entre la vida y la muerte, conociéndosele también como Hermes Psicopompo, el que comunicaba los distintos planos de existencia. También se le atribuye la invención de la música, que tanto protagonismo ha tenido en el Limbo desde su nacimiento y a cuyo son parecieran danzar muchas de las figuras protagonistas de los dibujos de Eli.

Por eso no puedo evitar entender esta exposición casi como una instalación o un environment donde la arquitectura juega un papel fundamental tanto en lo formal como en lo simbólico. Las obras se diseminan en un espacio en dos alturas comunicados por una escalera que sirve de tránsito (y donde se encuentran algunas de las obras más interesantes). La misma entrada cuenta con dos puertas para acceder y un interior donde abundan los umbrales que debemos cruzar para descubrir las obras en las distintas salas y el patio. Es el espacio perfecto para que las obras de Eli desplieguen todas las resonancias que contienen y nos contagien de ese tránsito “hermenéutico” habitado por seres híbridos desubicados y mitos ausentes.

Hasta el 4 de enero se puede visitar esta exposición en la que Elisabel Prieto se ha revelado como una artista dotada para crear narrativas complejas con elementos aparentemente sencillos. Tanto en el acondicionamiento del espacio como en el montaje y diseño de la exposición se nota la cuidadosa mano de Pablo Prieto, también artista y con un fuerte vínculo tanto con Eli y su obra como con el espacio, aunando así ambos en un conjunto indisoluble. Teniendo en cuenta la programación que se ha venido desarrollando en el Limbo Bar y las posibilidades que ofrece el nuevo Limbo 0 es una gran noticia para la ciudad que abra sus puertas este espacio en un inmejorable homenaje a su impulsora, Elisabel Prieto.



14 dic. 2015

La imagen como error. Ira Lombardía en Combo

I see the darkness, instalación de Ira lombardía en CoMbo. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

Coincidiendo con la inauguración de su exposición en Córdoba, Ira Lombardía concluía la huelga visual que la llevó a estar 1275 días sin difundir imágenes a través de su página web. Abrumada por el alto grado de saturación icónica al que nos aboca la sociedad de la comunicación, la huelga constituía para Ira, además de una acción artística, un "acto de rebeldía". "Hay tantas imágenes que ya prácticamente no tienen valor, tantas que son demasiadas, que pierden su fuerza, su significado, tantas que no se dejan respirar, ahogándolo todo, absolutamente todo", explicaba a la par que reclamaba un modelo sostenible en la producción de imágenes, una ecología que, lejos de reincidir en la elaboración de nuevas imágenes, apueste por dotar de nuevos significados a todo el magma icónico ya existente. Pero esta renuncia a seguir alimentando la red con nuevas imágenes no supuso obligatoriamente la interrupción de su producción artística. "No necesito producir imágenes para pensar sobre imágenes". Fruto de esta labor de investigación sobre la teoría fotográfica en la era postinternet es la Beca UCO-La Fragua de fotografía que Ira Lombardía consiguió en 2015 con el proyecto I see the darkness y que presenta en estos días en CoMbo.

Interpretation Issues, serie fotográfica de Ira lombardía en CoMbo. Foto: Ars Operandi
El final de la lógica del índice, es el resultado del interés de la artista por esclarecer las relaciones entre la imagen digital, el carácter indiciario de la fotografía y su relación con el arte en la actualidad. Tomando como punto de partida el estudio del texto de Rossalind Krauss, Notas sobre el índice, Ira Lombardía propone un recorrido por una serie de obras que comparten procesos y naturaleza. Procesualmente todas las piezas surgen de archivos generados por la cámara que incorporan los teléfonos móviles y formalmente las tres obras denotan errores visuales: la fotografía o el vídeo no es capaz de registrar de forma adecuada el referente que estaba allí. Esta imposibilidad técnica del dispositivo desemboca en paisajes como el de I see the darkness, una instalación construida a partir de una fotografía nocturna del cielo de Asturias. Las limitaciones técnicas del sensor convierten el cielo estrellado en mero ruido digital, una imagen en la que no existe indicio alguno del referente y que recuerda a las composiciones del expresionismo abstracto. El error visual y el guiño a la tradición del arte contemporáneo también están presentes en Interpretation Issues, serie en la que la artista intenta fotografiar páginas de catálogos de Dan Flavin en la biblioteca del Museo Reina Sofía. La iluminación de la sala de lectura arroja una serie de reflejos a las imágenes que, a la vez que interfieren su legibilidad, añaden una vuelta más de tuerca a la obra del escultor de la luz fluorescente. Y en Nothing is what it is, otra falla técnica,  en este caso un problema derivado de la fluctuante temperatura de color de las lámparas fluorescentes, convierte una grabación realizada en Leroy Merlin en una escena dominada por los parpadeos y cambios involuntarios de color.

Nothing is what it is, obra en video de Ira lombardía en CoMbo. Foto: Ars Operandi
Más allá de lo amateur y lo fallido, apuntan desde Combo, "todas las imágenes se aproximan y referencian corrientes artísticas como el minimal o el arte abstracto, lo que ha permitido elaborar un discurso que nos aproxima al arte y su relación con la fotografía y como ésta interfiere y mediatiza nuestras experiencias tanto estéticas, como vitales. Así, todos estos archivos fallidos, nos ofrecen una segunda lectura y más allá de ser imágenes disfuncionales, si estamos dispuestos a leerlas y reflexionar sobre ellas, veremos como son capaces, desde sus limitaciones, de cuestionar la lógica del índice y nos permiten disfrutar de valores simbólicos, de significados que están más allá de los signos, de sentidos que se escapan de los referentes, de imágenes ilegibles". I see the darkness es la cuarta entrega de la beca de fotografía que auspician la Universidad de Córdoba y la residencia de artistas La Fragua de Belalcázar. Las anteriores ediciones recayeron en la artista belga Stephanie Roland, la alemana Nathalie Mohadjer y el alicantino Angel Masip.

El final de la lógica del índice. Ira Lombardía
IV Beca UCO-La Fragua
CoMbo

12 dic. 2015

Arte contemporáneo y medios de comunicación en las jornadas del IAC en el CAAC

Arte contemporáneo y medios de comunicación en las jornadas del IAC en el CAAC. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

Una lectura atenta de la realidad del arte contemporáneo en España conduce a concluir que, mientras la calidad del arte que se produce está en un nivel de excelencia notable, la fortaleza y la organización de las vías por las que tiene que fluir su producción, educación, exhibición y difusión adolecen de una debilidad manifiesta. Es el diagnóstico que realiza el Instituto de Arte Contemporáneo de una situación, la del arte actual en nuestro país, que será objeto de análisis y reflexión en una serie de encuentros, mesas redondas y jornadas de estudio. El IAC inicia así una serie de colaboraciones con museos, centros de arte e instituciones culturales y educativas que pretende incidir en las principales líneas de trabajo que desarrolla la asociación interprofesional. La educación, la formación y creación de nuevos públicos, la financiación y el mecenazgo, las buenas prácticas y la difusión nacional e internacional del arte contemporáneo español conforman el temario de un programa que arranca el próximo día 17 de diciembre en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

Abundando en los aspectos relacionados con la difusión del arte actual, la jornada del IAC en Sevilla se centra en analizar el tratamiento que recibe el arte contemporáneo en los diferentes medios de comunicación social. Para el Instituto de Arte Contemporáneo, "los ciudadanos tienen derecho a estar informados y poder familiarizarse con la producción artística que se está generando en su entorno y para ello se debe contar con la participación de expertos y profesionales en los distintos ámbitos de la creación contemporánea capaces de fomentar y extender la presencia del arte contemporáneo propiciando activamente dicha presencia. El IAC reivindica una información sistemática, rigurosa y de calidad sobre arte contemporáneo en los medios de comunicación, especialmente en las televisiones y radios públicas, a través de programas informativos y de debate que aborden la creación contemporánea en profundidad, de manera continuada y en horarios normalizados de audiencia".

Y es que los medios de comunicación -periódicos, suplementos culturales, revistas especializadas, radios y televisiones constituyen, para los profesionales del sector, una herramienta fundamental en la difusión del arte actual. Con la intención de abordar estas problemáticas, un buen número de periodistas culturales, críticos de arte y responsables de medios digitales se darán cita en una jornada que contará en su apertura con la presencia de la artista Concha Jerez, flamante Premio Nacional de Artes Plásticas de 2015, y de Juan Antonio Álvarez Reyes, crítico y comisario de arte y actualmente director del CAAC. El panel de periodismo cultural estará moderado por Elena Fernández Manrique y conformado por Eva Díaz de El Mundo, Lalia González-Santiago de Diario Sur, Nieves Grosso de El Correo de Andalucía, Jesús Morillo de ABC, Charo Ramos de Diario de Sevilla y Pedro Romacho que ejerce su labor en el programa cultural Al Sur de Canal Sur Televisión. La crítica de arte en prensa escrita será abordada por los principales responsables en Andalucía de revistas culturales como El Cultural, ABC Cultural o Babelia. Sema D'Acosta, Juan Bosco Díaz-Urmeneta, Juan Francisco Rueda e Iván de la Torre Amerighi debatirán sobre las vicisitudes del ejercicio de la crítica desde posiciones de periferia en una mesa redonda que será conducida por el artista Juan Carlos Robles, delegado en Andalucía del IAC. Como posible respuesta al supuesto agotamiento de los medios tradicionales han surgido plataformas y medios digitales especializados que pondrán en común sus experiencias en un panel que contará con la presencia de Tete Álvarez, editor de nuestra revista Ars Operandi, Sara Blanco por Presente Continuo, Marcos Fernández de Blouinartinfo y Juan Jesús Torres, director de La raya verde.


I JORNADA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y DIFUSIÓN DE ARTE CONTEMPORÁNEO

Fecha
: 17 de diciembre, 2015
Horario: 11:00 - 19:00 h.
Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
Organiza
Instituto de Arte Contemporáneo


ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO

PROGRAMA
11:00 h.
Apertura
Concha Jerez (Premio Nacional de Artes Plásticas 2015) y Juan Antonio Álvarez Reyes (Director del CAAC)
11:30 h.
Panel de periodismo culturalModeradora: Elena Fernández Manrique
Participantes: Eva Díaz (El Mundo), Lalia González-Santiago (Diario Sur), Nieves Grosso (El Correo), Jesús Morillo (ABC), Charo Ramos (Diario de Sevilla) y Pedro Romacho (Canal Sur)
13:00 h.
Panel de crítica especializada en arte en prensa escrita
Moderador: Juan Carlos Robles
Participantes: Sema D'Acosta, Juan Bosco Díaz-Urmeneta, Juan Francisco Rueda e Iván de la Torre Amerighi
17:00 h.
Panel de medios digitales de difusión de arte contemporáneo Moderador: Juan Carlos Robles
Participantes: Tete Álvarez (Ars operandi), Sara Blanco (Presente continuo), Marcos Fernández (Blouinartinfo) y Juan Jesús Torres (La raya verde)
18:15 h.
Cierre y conclusiones


30 nov. 2015

Iniciarte selecciona doce proyectos para sus salas de Córdoba, Málaga y Sevilla

Un aspecto de Causa o pretexto, exposición de Iniciarte en la sala El Palmeral de Málaga. Foto: Cortesía C.C.J.A.
Redacción / Ars Operandi

Iniciarte, el programa de la Consejería de Cultura de apoyo al arte emergente andaluz, ha hecho público los doce proyectos que conformarán la programación de 2016-2017 para sus salas de Córdoba, Málaga y Sevilla. La convocatoria estaba destinada a creadores andaluces o residentes de 18 a 35 años y a ella han concurrido casi un centenar de artistas. Para el Espacio Iniciarte de Córdoba se han seleccionado los proyectos La comedia de la materia de Andy García Vidal, Otros espacios de  Gabriela Mossutto, Harter, The enemy is me de Erika Pardo y Deforestación de Fran Pérez Rus. Por su parte la sala Santa Inés de Sevilla albergará las exposiciones de Christian Lagata, What you whispered into my ear, Miguel Azuaga, Towards the other, Victoria Maldonado, De lo gestual a lo ornamental y Leonor Serrano Rivas, Limbs describe curves. Mientras que la sala El Palmeral de Málaga acogerá los proyectos de Efrén Calderón, Home, Alejandro Ginés, Exist/Exist, Miguel Ángel Melgares, Endlessend, y el comisariado por Sara Blanco, Todos los lugares imaginados, que incluye trabajos de Gonzalo Fuentes, Blanca del Río, Demetrio Salces y Leonor Serrano.

Un aspecto de la exposición de Fuentesal y Arenillas en la sala Iniciarte de Sevilla. Foto: Claudia Ihrek
La comisión de evalución, que por primera vez ha incluido una representación colegiada de las principales asociaciones del sector del arte contemporáneo en Andalucía, ha estado conformada por los artistas y docentes M.P. Rosado, Noelia García Bandera, Juan Carlos Robles, como miembro del Instituto de Arte Contemporáneo, IAC y Eduardo D'Acosta y Blanca Montalvo en representación de la Unión de Artistas Visuales de Andalucía, UAVA. La convocatoria, que en esta edición se ha extendido a todo el territorio andaluz, reconoce los honorarios de artista, incluye los gastos de producción y edita un catálogo individual de cada muestra. Iniciarte consolida así un modelo alumbrado por las buenas prácticas y el respeto a la condición profesional del artista aunque centrado en exclusiva en la atención a los artistas emergentes. Cabe recordar que la reordenación de Iniciarte que se llevó a cabo hace cinco años supuso la cancelación de otros programas de apoyo al arte actual como las ayudas a la producción, formación e investigación, las líneas de apoyo a galerías de arte, el programa de residencia internacional en colaboración con el Künstlerhaus Bethanien de Berlín o la bolsa de adquisición de obras.