.

.

1 jun. 2008

Lenguaje y patrimonio

por José Álvarez

 Imágenes: Web resources

La noticia de la aparición de restos arqueológicos en las obras del futuro centro de visitantes es noticia de portada en la edición de hoy del diario Córdoba. ¿Sorprende que haya restos en el entorno del Puente Romano, es decir, en una de las zonas más antiguas de la ciudad? Sorprende más el tratamiento que a tal noticia da la periodista autora del artículo. Veamos:

El titular dice:

La aparición de restos obliga a modificar el centro de visitantes

La utilización del verbo obligar confiere al hecho un carácter de contrariedad, una negatividad que no aparecería en el caso de utilizar el verbo suponer.

La aparición de restos supondrá la modificación del centro de visitantes

Si con la modificación del proyecto y la integración de los restos se añade un nuevo interés al edificio, tal como esperamos, el titular pasa de tener una connotación negativa a positiva, pues la noticia es entendida como un aumento de la oferta patrimonial que ofrecerá la ciudad justamente en el lugar más visitado.

Subtítulo:

Cultura advierte de que "no hay otra opción" que conservarlos e
integrarlos en el museo del edificio
Esto es como titular:

Cultura advierte de que "no hay otra opción" que cumplir la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía
En el cuerpo del artículo no hay tapujos:

(...) este contratiempo podría afectar al sótano del edificio principal, donde se exhibirán los testimonios del pasado (...)
Otro enfoque sería:

(...) este hallazgo afectará al sótano del edificio principal, donde se exhibirán los testimonios del pasado, mediante una correcta puesta en valor que servirá como centro de interpretación (...)
Esta frase es antológica:

La culpa de todo la tiene la aparición de vestigios visigodos y romanos que analizan los arqueólogos municipales.

Sin comentarios.

Más adelante:

De momento, Cultura tiene constancia de dos muros visigodos del siglo V o VI y de pilas romanas, "que son la continuación de otros restos de las obras del puente".

Y un poco más adelante:

Los nuevos hallazgos se suman a los del edificio visigodo del siglo VI con el que se contaba desde el principio.

O sea, que la aparición de restos era algo esperado, pues como admite Cuenca y recoge la noticia " había cosas que se presentían porque se hizo una cata grande ". ¿Por qué entonces presentar la aparición de los presentidos restos arqueológicos como un contratiempo? Si el tratamiento informativo del patrimonio arqueológico se ofrece siempre con este sesgo, flaco favor nos hacemos. El lector poco avisado se contagia de la negatividad del enfoque y llega a la misma conclusión que ha llegado la redactora: la culpa de todo la tiene la aparición de vestigios visigodos y romanos. He aquí que una noticia positiva -la aparición de un patrimonio arqueológico que será estudiado y puesto en valor para la educación y disfrute de los ciudadanos- por una utilización incorrecta del lenguaje pasa a adquirir un carácter negativo. Si los poderes públicos, las autoridades educativas y los medios de comunicación ya se han mostrado capaces de revisar el lenguaje en el caso de las diferencias de género, eliminando las incorrecciones, ¿qué esperamos para aplicarlo a lo patrimonial?


4 comentarios:

Lorquiana del Sur dijo...

Muy fino, sí señor, muy agudo.

Mientras que leía tus letras me ha venido al recuerdo lo martilleantes que eran aquellas clases de inglés en la escuela, en las que había que memorizar y distinguir las formas verbales que implicaban obligación y cierta exigencia: hay que, tener que...

She said:-"Cultura advierte de que no hay otra opción que conservarlos e integrarlos en el museo del edificio"-¡¡¡vaya por Dios que inoportunas las piedricas!!!-.

Bendito sea el inglés si en éste caso la lengua vikinga nos ayuda a distinguir lo importante que es matizar. Así que para la articulista “Cero point” –por aquello de que tengo aún secuelas de Eurovisión-. Aunque la articulista en el fondo es sólo una transcriptora de la realidad social que vivimos, en definitiva de como se conciben los restos arqueológicos (el hermanito pobre del patrimonio).

Si es que es el pan nuestro de cada día, en lugar de valorar el enriquecimiento y complemento que supone el hallazgo al proyecto inicial se extrae una conclusión negativa tan negativa que hace que los pobres restitos pesen, con un peso que más que real, es de lastre.

No sé como responden a tales noticias los cordobeses pero aquí, en la ciudad de la Alhambra cualquier intervención en el patrimonio levanta ampollas, y es seguida con lupa de Sherlock Holmes por los colectivos sociales varios, concienciados con la memoria material de la tierra. Es tal la implicación que en ocasiones llega a ser contraproducente...si por ellos fuera la Carta del Restauro se quemaba en Bib–Rambla -plaza en la que la Inquisición llevaba a cabo los autos de fe- y Cesare Brandi condenado al hierro al rojo vivo.

Por último destacar la reflexión con la que cierras el texto, muy interesante lo de extrapolar la revisión lingüística al patrimonio.

Lección del día:

"No digas pocas cosas con muchas palabras..."
Pitágoras de Samos

Anónimo dijo...

Qué podemos esperar de un plumilla que hoy escribe de hipotecas, mañana de restos arqueológicos y pasado del aeropuerto. Pues debemos esperar rigor y objetividad, y si no saben que pregunten, pero que no introduzcan comentarios subjetivos que lo único que denotan son sus propios prejuicios. Todos los que alguna vez hemos visto publicado alguna información que nos concierne nos hemos dado cuenta de la superficialidad y falta de rigor con que se abordan las informaciones culturales. Sería injusto por mi parte meter en este saco a todos los que hacen información cultural en los periódicos cordobes y me refiero a Alfredo Asensi de El Día de Córdoba que es un ejemplo a seguir de informador especializado en temas de cultura

el escaparatista dijo...

Lamentable la periodista. Oportuna y necesaria tu reflexión

Gerardo dijo...

Muy certero y conveniente tu análisis.
A nosotros los ecologistas cuando intentamos conservar un patrimonio natural, los plumillas enseguida dicen: "Los ecologistas se oponen a tal proyecto"
Por otra parte siempre me ha parecido lamentable que el Centro de Visitantes se ceda a una empresa como es el Consorcio de Turismo en vez de darle por ejemplo un uso museístico.