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28 sept. 2008

Comienza el Festival de Cine de Nueva York

Desde Nueva York: Fanelo Aguayo

La XLVI edición del Festival de Cine de Nueva York abrió sus puertas el pasado viernes con la proyección del largometraje francés The Class, dirigida por Laurent Cantet y ganadora de la Palma de Oro en el último festival de Cannes. Creado en 1963 por Amos Vogel y Richard Roud bajo el amparo de la Film Society of Lincoln Center, The New York Film Festival es una de las muestras más prestigiosas e influyentes en los Estados Unidos, y un destino muy apetecible para los trabajos creados fuera de sus fronteras. Fue aquí, por ejemplo, donde comenzaría a forjarse la leyenda internacional de Pedro Almodóvar, tras la proyección, en 1985, de ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

En líneas generales, el hiperrealismo parece ser la tendencia más marcada de esta edición. Según apunta The New York Times, "se proyectará un elevado número de películas que podrían de alguna forma ser calificadas como semidocumentales o cuasi-documentales... En unas, gente normal, actores no profesionales se interpretan a sí mísmos. En otras, se han reco
nstruido acontecimientos históricos con fidelidad microscópica creando de esta forma una marcada sensación de inmediatez. En otras incluso se han utilizado refinados trucos técnicos para borrar la sensación de artificio y sumergir así al espectador en el ritmo sincopado y las ásperas texturas del devenir diario".
De los veintiocho largometrajes seleleccionados para la sección principal de esta edición, dieciséis ya fueron proyectados en La Croisette de Cannes, incluidos un buen número de ganadores: Entre les murs (Palma de Oro), Gomorrah de Matteo Garrone (Gran Premio), Ché, coproducción hispano- francesa dirigida por Steven Soderbergh (Mejor Actor para Benicio Del Toro), Hunger de Steve McQueen (Cámara de Oro por Mejor Primer Largometraje), Tulpan de Sergey Dvortsevoy (Prix Un Certain Regard). También se incluyen películas premiadas en otros festivales, como Happy-Go-Lucky de Mike Keigh, por la que la actriz Sally Hawkins obtuvo el Oso de Plata en Berlín, y The Wrestler, dirigida por Darren Aronofsky y ganadora del León de Oro en Venecia

España participa con tres películas. La primera, Tiro en la cabeza, coproducida con Francia - la particular interpretación a la basque que el director catalán Jaime Rosales hace de La ventana indiscreta - ha sido etiquetada ya en Nueva York como el largometraje más experimental del certamen. En segundo lugar, La mujer sin cabeza, coproducida con Argentina, Francia e Italia, ha creado un serio ambiente de expectación, dado que es la tercera y, para algunos, la más sólida obra firmada por Lucrecia Martel, considerada como una de las directoras más relevantes del llamado Renacimiento Argentino. Por último, tenemos a la hasta el momento exitosa en todos los sentidos Ché, cuyos derechos fueron adquiridos por una distribuidora nada más hacerse pública la noticia de su participación en el festival.
El Festival de Cine de Nueva York es un evento no competitivo, exento de galardones, y quizás gracias a ello, una gran puerta abierta al mercado cinematográfico norteamericano. Se trata de un festival concebido en buena parte para posibilitar la visión en los Estados Unidos de cintas extranjeras que, de otro modo, no encontrarían una sala comercial donde ser exhibidas. La asistencia de cinéfilos de a pie es muy elevada. Para muchas de las obras seleccionadas se trata de un momento de muy buena esperanza. El festival ha sido siempre considerado como un foro alternativo, con una audiencia entusiasta, ávida de nuevas sensaciones, abierta a códigos y propuestas diferentes a las ofrecidas por Hollywood, y un lugar donde los productores, arropados por la reacción de ese público receptivo, tienen más posibilidades de encontrar una distribuidora para el escurridizo territorio norteamericano.

Además de la sección de largometrajes, el festival contará con una serie de actos paralelos como conferencias, una seccion dedicada exclusivamente a la vanguardia, diálogos con algunos de los directores más importantes, y un homenaje especial al gran maestro nipón, Nagisa Oshima.

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2 comentarios:

L'osservatore romano dijo...

Pues no deje usted de contarnos lo que piensan los americanos de la película Tiro en la cabeza.

Fanelo Aguayo dijo...

l´osservatore romano, no dude vuesa merced que a mucho agrado intentaré complacerle.