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1 dic. 2008

Cut & Paste en la Estorick Collection de Londres

Desde Londres: Magdalena Madueño


Desde los últimos diez años, el fotomontaje ha disfrutado de un cierto revival entre los artistas contemporáneos que experimentan con las nuevas tecnologías. Los avances en fotografía digital y los efectos especiales creados por ordenador han dado como resultado nuevas composiciones fotográficas, la mayoría de las cuales divulgadas a través de Internet y de las revistas más populares. Importantes, y a veces monumentales, las obras montadas digitalmente han llamado la atención de un nuevo público, así como de coleccionistas y marchantes de arte.


Es por ello el momento oportuno para explorar el trabajo de los grandes predecesores e innovadores, que crearon fotomontajes con medios técnicos tan humildes como las tijeras, el pegamento o el pincel para retocar. La exposición Cut & Paste: European Photomontage, 1920-1945 (Cortar & Pegar: Fotomontaje Europeo, 1920-1945), en la Estorick Collection of Modern Italian Art de Londres, trata precisamente de homenajear a dichos artistas. Así, se detiene en el redescubrimiento de las fuentes de la imaginería moderna, trayendo a colación obras clave de maestros famosos y no tan famosos de este género.


ENRICO PRAMPOLINI, Broom, vol. 3, nº 3 (1922)


La manipulación de la imagen fotográfica es una práctica tan antigua como la fotografía misma. Pero la moderna concepción del fotomontaje fue una extensión radical de las técnicas y la actitud creativa que surgieron del collage cubista, futurista y dadaísta, en los cuáles se cortaban fotografías y fragmentos de prensa escrita para después pegarlos en dibujos y pinturas. Este método de combinar y manipular elementos fotográficos fue desarrollado por primera vez al final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) por los dadaístas afincados en Berlín, como John Heartfield, George Grosz, Johannes Bader y Hannah Höch. Simultáneamente, en Moscú, los jóvenes artistas constructivistas empezaron a incorporar imágenes fotográficas en sus trabajos; tal es el caso de Gustav Klucis, Varvara Stepanova y El Lissitzky. La elección del término fotomontaje, lleno de connotaciones modernistas y derivado de la edición cinematográfica, estableció la técnica como tal aparte de las prácticas artísticas tradicionales.


Tanto los artistas como el público descubrieron que los fotomontajes estaban cargados de una nueva forma de claridad conceptual, energía poética y poder visual. Flexible, audaces y provocativos, fueron excepcionalmente efectivos en el nacimiento de la era de consumo masivo. Los nuevos sistemas de impresión como la fotograbado y la litografía ayudaron a la producción y la distribución de este tipo de imaginería en revistas y anuncios publicitarios. Un público cada vez más acostumbrado a la popularidad del cine, dio la bienvenida a los cambios temporales y las ilusiones espaciales que aportaba el fotomontaje a la palabra escrita. Como el cine, el fotomontaje hablaba a las masas.


El fotomontaje creció en tiempos de guerra y crisis política, en un medio marcado por un sentido de alienación y fragmentación existencial. Fue capaz de expresar la esencia de la vida urbana, su glamour y sus tensiones sociales. Por eso, los fotomontajes, cada vez más sofisticados, fueron usados como propaganda política, para la representación de ideales utópicos, así como el mundo onírico de los surrealistas. Su lenguaje directo tenía la capacidad de cruzar barreras sociales y lingüísticas. Como el artista ruso El Lissitzky dijo: “No hay ningún tipo de representación tan comprensible para todo el mundo como la fotografía”. No es de extrañar entonces que la reorientación del fotomontaje, más allá de la pura aplicación artística, se produjera en Berlín y Moscú, dada la situación política de aquellos años.


GUSTAV KLUCIS & SERGEI SENKIN, A la memoria de los Líderes muertos (1927)

John Heartfield (1891-1968) sigue siendo uno de los mejores artistas asociados al fotomontaje, particularmente en ámbitos como el político, dedicando gran parte de su obra a la imaginería anti-nazi. Sin embargo, sus primeros fotomontajes fueron en colaboración con George Grosz (1893-1959), en el contexto del Berlín Dadá. Hannah Höch (1889-1978) y Raoul Hausmann (1886-1971), también presentes en la muestra, estuvieron entre los primeros que utilizaron esta técnica y que trabajaron en el mismo ambiente artístico. Creadores de toda Europa compartieron la percepción del fotomontaje como una vía de escape para evitar las limitaciones de la abstracción, pero sin volver a la figuración.


Durante muchos años el fotomontaje ha sido considerado como una forma artística típicamente alemana y rusa, antes de que fuera tomada por otros países europeos y Estados Unidos. De los artistas italianos que experimentaron con este género, Bruno Munari (1907-1998) es quizás el más conocido. Fuertemente influenciado por la obra de Mieczyslaw Berman (1903-1975) y Lászlò Moholy-Nagy (1895-1946), Munari estuvo asociado al movimiento futurista desde la década de 1920. Además, trabajo como ilustrador gráfico durante los treinta, creando obras llenas de ironía y alegría, como El olor de un aeroplano.


La exposición también contiene obras de Edwin Blumenfeld (1897-1969), nacido en Berlín, y cuya trayectoria fue inicialmente influenciada por el Dadaísmo. Tras la Segunda Guerra Mundial. Se convirtió en uno de los fotógrafos más solicitados de Nueva York, trabajando para revistas como Harper’s Bazaar y Vogue. En contraste, hizo una poderosa serie de fotomontajes en 1930, donde enfatizaba la brutalidad asesina del régimen nazi.


El fotomontaje fue y sigue siendo un medio internacional, moderno y popular. La exposición Cut & Paste, comisariada por el director de cine Lutz Becker, muestra una amplia selección de obras de artistas como Blumenfeld, César Domela, Grosz, Hausmann, Heartfield, Höch, Marinus Kjeldgaard, Klucis, El Lissitzky, Moholy-Nagy, Munari, Vinicio Paladini y Aleksandr Rodchenko. Se trata de una oportunidad de explorar las obras más relevantes del fascinante mundo del fotomontaje.


Estorick Collection of Modern Italian Art

Cut & Paste: European Photomontage, 1920-1945

Fechas: 24 de septiembre – 21 de diciembre de 2008

Horario: miércoles – sábado, 11’00-18’00; domingo, 12’00-17’00.

Precio: 3’50£ (2’50£ para estudiantes)


2 comentarios:

PEMANA dijo...

Hola Magdalena, como corresponsal eres genial, pero, quizás sería interesante que pudiéramos leer tu opinión, hacer critica, ver lo que piensas. De todas formas te estas superando cada día cosa que “malegro”
PEMANA

Anónimo dijo...

There are lies, damned lies, and statistics. (Benjamin Disraeli (1804-81)).