7/7/2009

Restaurado el Retrato de Góngora

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Un instante de la presentación a los medios de la obra restaurada
Foto: IAPH

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, entidad de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha dado por finalizada la restauración del Retrato del poeta Don Luis de Góngora y Argote, obra propiedad de la Fundación Lázaro Galdiano. Además de recuperar la atmósfera del fondo y las encarnaduras del rostro del personaje, la intervención del IAPH ha acentuado el retrato psicológico del poeta cordobés.

Este óleo sobre lienzo Retrato del poeta Don Luis de Góngora y Argote es una de las cuatro versiones que se conservan del retrato de Góngora encargado en 1622 por Francisco Pacheco a su entonces joven yerno Diego Velázquez. De los cuatro retratos, el exhibido en el Museum of Fine Arts de Boston ha sido el más alabado últimamente por la crítica especializada, seguido de éste de la Fundación Lázaro Galdiano.

A diferencia del lienzo de Boston, considerado principal de la serie, los expertos no han dilucidado si el retrato de la Fundación y las otras dos versiones existentes –una en el Museo del Prado y otra perteneciente a la colección Ramón Aras Jáuregui de Bilbao- pueden considerarse autógrafas (réplicas realizadas por el mismo Velázquez) o copias de gran calidad artística.

El proceso de conservación del retrato del Museo Lázaro Galdiano, iniciado en el taller de pintura del Instituto en septiembre de 2008, ha arrojado datos interesantes de la obra que antes se desconocían. Así, las radiografías realizadas durante la restauración han revelado un arrepentimiento del autor en el cuello de la vestimenta del personaje y han facilitado un estudio más exhaustivo de la dirección y magnitud de la pincelada, mientras que los análisis químicos han permitido conocer los materiales empleados en los distintos estratos de la pintura y posibilitar estudios comparativos con otras obras. Los análisis químicos no destructivos realizados mediante microdifracción y microfluorescencia de rayos X -en colaboración con el Museo del Louvre- han dado información analítica de zonas significativas de la obra, como el rostro o la indumentaria, donde no era aconsejable la toma de muestras.

Los nuevos datos conocidos gracias a la restauración del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico serán retomados por la Fundación Lázaro Galdiano, que continuará el estudio del Retrato del poeta Don Luis de Góngora y Argote.


El retrato antes de la intervención en el IAPH
Foto: IAPH

En su estado inicial, la obra presentaba una alteración de color generalizada, producida por la oxidación del barniz y por repintes de restauraciones anteriores. La retirada de barnices y repintes ha sido la fase más delicada del proceso de restauración, debido a la gran cantidad de desgastes y al escaso grosor de la película pictórica.

A su vez, el lienzo contaba con importantes levantamientos o pérdidas de la película pictórica, sobre todo en el fondo y en el ropaje del personaje. La reintegración con pigmentos al barniz de estas zonas ha hecho posible una lectura global de la obra.

Fundamentalmente, la restauración llevada a cabo en el IAPH ha recuperado la atmósfera del fondo y las encarnaduras del rostro del personaje, que estaban cubiertas por un velo de barniz grueso y oxidado. Con ello se ha acentuado el retrato psicológico de Góngora, que comprende una mirada más profunda y un mayor aspecto de obstinación, orgullo y decepción del poeta culteranista.
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

¨... obstinación, orgullo y decepción...¨: ¡muy bueno!, ¨Soy cordobeeeees, de la orilla del Guadalquivir,...¨.

Anónimo dijo...

Lo que tiene es cara de pocker! Al tipo le gustaban las cartas, ¿qué le vamos a hacer?

Anónimo dijo...

El "tipo" no: el "reverendo padre".