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3 oct. 2009

Una nueva temporada



Matías Sánchez, Elegidos para la gloria, 2009.


Tete Álvarez / Ars Operandi

El olor a pintura en las salas y galerías de arte de nuestra ciudad nos advierte que la temporada acaba de comenzar. Abrieron fuego “los periféricos” con Scarpia y sus polémicas vallas “no-censuradas”, El Vuelo de Hypnos, en una edición más desigual que las anteriores y más recientemente Aptitudes en La Rambla con Bautista y del Junco, dos pesos pesados de la joven fotografía andaluza. Vimcorsa, en su línea de exposiciones de alta calidad nos sorprendió con un excelente montaje sobre Gustav Klucis. Mientras, Puertanueva, ha inaugurado el curso de la mejor manera posible, demostrando, una vez más, cómo se puede conjugar la creación más próxima con la de artistas nacionales e internacionales y salir indemne del envite.

Las salas privadas también enseñan sus cartas. Clave se despacha con una galería de retratos de personajes de la prensa del corazón, en una muestra en la que el guiño irónico no acaba de aparecer por ningún lado. Arte21, por su parte, descubre para Córdoba a uno de los artistas, desde mi punto de vista, más interesantes del panorama andaluz. AD Resurrección se presenta en plaza con una atractiva selección de sus últimos videos y fotografías.

Pero como lo mejor siempre está por llegar, prepárense para lo que nos viene. Mona Hatoum, Garaicoa, Glenda León y así hasta dieciséis artistas que en estos días trabajan en los patios de Córdoba a las órdenes de Gerardo Mosquera. Miquel Barceló, l'enfant terrible del arte patrio, visitará las Caballerizas con su Pas a deux para culminar el 4 + 4 de Carlota Álvarez. Leonel Moura, Priscilla Monge y Baltazar Torres entre otros, serán El Resto. Superfluos y utópicos de la diestra mano de Pérez Villén. Para acabar el año dos exposiciones que repasan el arte español en la mitad del siglo XX. En Vimcorsa, una retrospectiva del grupo catalán Dau al set y con el formato de “magna” y repartida en varias sedes, Después de la alambrada, un repaso al arte español realizado en el exilio.

Y para hacer visible todo lo que está dando de sí la creación contemporánea en Córdoba, regresa una revista que forma ya parte de la leyenda cultural de nuestro tiempo. Vuelve Boronía con una decidida apuesta por los contenidos de calidad en un formato con cuidadísimo diseño. Sólo cabe esperar que iniciativas como ésta, que no florecen todos los años, puedan durarnos otros muchos.

Publicado en el núm. 345 de La Calle de Córdoba