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14 dic. 2009

Honorario de artista

TRIBUNA ABIERTA

Unos visitantes observan un lienzo pintado por Matisse. Foto: Efe

Miguel Gómez Losada / para Ars Operandi

A continuación del texto oportuno de TeteArs et laboraescribo este artículo para Ars Operandi recordando una cosa muy lógica y justa: si los artistas visuales, plásticos de cualquier índole, fotógrafos etc, nutren con su trabajo muchos de los afluentes de la cultura, y la cultura da cuerpo, identidad y riqueza a las ciudades, a éstos hay que pagarles cuando se les convoque desde la administración pública para una exposición colectiva (el acuerdo comercial pactado con galerías de arte o empresas privadas es otra cosa distinta), porque el bien que hacen a la comunidad es tangible.

Esto está claro cuando se convoca a un cantaor, a un actor de teatro, a un músico, artistas escénicos de diversa índole etc... y no sé qué sucede con los artistas plásticos, que se les convoca y no se les paga; eso sí, catálogos, cenas, y esperanza de currículum mejorado hay de sobra. Si a un cantaor no se le paga con DVDs del espectáculo una vez concluido y para el que se le convocó (idem para actores, tenores, bailarines etc...) no sé con qué desfachatez los gestores y comisarios nos convocan para colectivas queriéndonos satisfacer con catálogos pero sin pagarnos dinero. La diferencia entre un solista de guitarra y un pintor es que el primero trabaja a tiempo real con el público, y el segundo en su taller por razones meramente constructivas, llevando más tarde su trabajo al espacio de exhibición. La aportación artística y cultural en los dos casos es igualmente compartida con el espectador. Los artistas que trabajan gratis deberían meditar este asunto, ya que tienen parte de la responsabilidad, pero más la tienen los que trabajan organizando eventos para la comunidad directamente, que como gestores públicos les exijo compromiso con su ciudad y una mentalidad colectiva madura; me refiero a las personas que organizan desde el ayuntamiento, diputación, organismos públicos varios etc. Nadie parece decir nada, todo el mundo calla; los gestores culturales no dicen nada del tema, “vaya que cobre yo menos o me quede sin evento si hay que repartir entre los artistas” cosa muy fea e incívica si se pensase así; y “vaya que dejen de llamarme si hablo” suele pensar temeroso y cuco el artista; y creo que es más necesario expresarse sin miedo para hacer valer lo que es justo que el silencio consentido e interesado.

Creo urgente equiparar al artista plástico con los artistas de otras disciplinas si queremos ser una ciudad cultural sana, después del 2016 por ejemplo. Todo el mundo cobra cuando se hace una exposición organizada por instituciones públicas: el político, el comisario o curator, el montador, el estudio de diseño que hace el catálogo, el de la fotomecánica, el de la imprenta, las agencias de transporte, el periodista que difunde. Todos menos los artistas, que sin ellos no cobraría nadie alrededor de esa exposición. El argumento de este artículo es pedir justicia. Por favor, ya está bien. Ya está bien de vampirizar, exprimir y aprovecharse de la necesidad de comunicar y exponer que tiene el artista plástico. Cuando se convoque a un artista plástico hay que pagarle un honorario por su participación como autor; ni en catálogos, cócteles, o promesas de venta. Hay que pagarle en dinero, que es lo que piden en el supermercado cuando toca reponer la nevera, porque si no comemos no podremos trabajar. Tomar en serio el arte pasa por tomar en serio a los artistas (y a los jóvenes más, porque los comisarios saben bien de la necesidad imperiosa que tienen de que les convoquen, y saben mejor que nadie que son dados a trabajar gratis si hace falta).

Cuando se me propuso comisariar El Patio del Colegio de Arquitectos, y El Jardín de la Casa para Vimcorsa, hubo un acuerdo tácito con Rafael Obrero (primero como Decano del Colegio de Arquitectos y luego como Gerente de Vimcorsa) para establecer un honorario de artista; y con el dinero presupuestado para ese fin pagué a todos los artistas, más o menos rápido según los tiempos administrativos, pero todos fueron pagados con dinero por ser convocados como autores. Me encantaría que esta dinámica no se perdiese. Hago un llamamiento a los que organizan, que en Córdoba no son muchos, para que traten a los artistas como al resto de los trabajadores de la cultura.

Un saludo amable para todo el mundo, en especial a los que cuando negocian el presupuesto con el político, piden que se incluya una partida en concepto “honorario de artista”, porque esto dignifica nuestra labor. Gracias a la gente de buena voluntad y a los que practican bellas maneras para y con el arte. Por una Córdoba mejorada, culturalmente avanzada y ejemplar. Felices fiestas.
m

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Así se habla Miguel, estoy contigo.

Gerardo dijo...

Tienes mucha razón Miguel, pero dile a Jose que te ponga algún punto y aparte para respirar un poco.

José Álvarez dijo...

OK ;-)

Rosa Colmenarejo dijo...

Es que es un mundo de Quijotes este de la creación, de las ideas...
Aún queda mucho que aprender de la gestión cultural del mundo civilizado más allá del sistema (montañoso) central. Un abrazo a los dos y felicidades por sacudir con un poco de crítica necesaria este amadísimo Ars Operandi ;)

Anónimo dijo...

El tema no es nuevo. Se plantea de manera insoslayable desde comienzos de década. Al organizar exposiciones he tenido que enfrentarme a situaciones de todo tipo para sacar adelante el proyecto.
Está claro que resulta necesaria una negociación al respecto porque hay muchos matices. De igual forma que nadie se plantea ya las obviedades sobre la producción de obra en determinadas ocasiones, incluso la satisfacción de honorarios de artista en dichos casos, creo que debe tratarse el préstamo (alquiler, cesión temporal) de obras para una exposición. ¿Son lo mismo las individuales que las colectivas, las realizadas en espacios privados (galerías comerciales) que las sufragadas por instituciones públicas (museos, salas y centros de arte)?
En fin. Negociación.

A.L.P.V.

Anónimo dijo...

A mí me encantaría pagar en el super con catálogos, pero no me los aceptan...
Juan del Junco

Anónimo dijo...

existen ejemplos de procesos de articulación en el ámbito artístico q empiezan a dar buenos resultados.

la asociación de directores de centros de arte o la de críticos de arte han conseguido ser interlocutores válidos en asuntos de calado como el de la buenas prácticas. a raíz de esto han logrado colocar un representante colegiado en los jurados de los concursos que eligen a los directores de los museos y centros de arte públicos.

asociaciones de artistas visuales como avam en madrid, aavc en cataluña, otras en canarias o asturias han dados pasos importantes en la profesionalización del sector. no sólo en este asunto de los honorarios de artistas sino en otros tb determinantes como pueden ser la auogestión de los programas de ayudas a la creación (en madrid por ejemplo gestionan talleres de protección oficial para artistas)
también hacen de mediadores para la gestión de descuentos de proveedores especializados, seguro médico, tratamiento jurídicos y fiscales, gestión de microcréditos a la producción y un largo etcétera.

en definitiva, existen ejemplos claros de intentos de dignificación del estatus profesional del artista y uno de los primeros pasos debería ser el reconocimiento de la condición profesional del artista a través del respeto por su trabajo mediante la aplicación de el concepto de honorarios de artista.

el problema q tenemos por aquí abajo es la falta de articulación del sector. aquí todos somos francotiradores q desde nuestra ventana disparamos a todo lo q se mueve. los artistas visuales no hemos querido, no hemos sabido organizarnos para defender nuestros derechos frente a terceros y asuntos como éste de los honorarios de artista son sólo la punta del iceberg de la excesiva fragmentación y debilidad del sector artístico andaluz

tt álvarez

Anónimo dijo...

¿Y si nos asociáramos para llevar la gestión de salas municipales ahora cerradas (la pérgola)?
un francotirador

Mª José Barrera Garrido dijo...

Cuanta razón tienes, que injusta es la realidad laboral del artista y que dificil cobrar unos honorarios por exponer.

Juan-Ramón Barbancho dijo...

Ars Operandi y Miguel, me parece genial lo que planteas.

Hay que ir a por eso, y tienes razón, a todos los artistas se les paga, menos a los plásticos, visuales o como le queramos llamar.

Y Juan también tiene razón, cuando hay que ir el super o pagar la luz o el alquiler nadie dice: con euros no te puedo pagar, pero mira cuántas páginas tiene mi cv.

Hay que luchar por la dignidad profesional.

Miguel Solimán dijo...

El debate es antiguo. Lo que hay que identificar es el momento en el que todo esto cambió. Yo no imagino a Fidias trabajando "gratis". En qué punto la Historia del Arte y sus actores (los artistas) permitieron este trueque arte/reconocimiento social.
La cosa pinta difícil. ¿Y si apetece hacerlo sin más? Eso también ocurre y en más ocasiones de las que pensamos. Por supuesto cualquier incentivo es bueno, pero los hay de muchos tipos. La propuesta está ahí, es cuestión de decir sí o no. Como cualquier trabajo o decisión en la vida. El tema está en conocer a quién "te lo pide". A la cópula con amor se le llama "hacer el amor", con dinero de por medio, se llama "f.....r" ¿Qué apetece?