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18 dic. 2009

Juan del Junco gana el Citoler

Obra ganadora: S/T (La Corchuela), 2008, Lightjet print, 125 x 154 cm.
De la serie El naturalista y lo habitado: trazas, huellas y el artificio del artista

Redacción / Ars Operandi

El artista jerezano Juan del Junco es el flamante ganador de la IV edición del Premio Internacional de Fotografía Pilar Citoler, según el fallo que se ha hecho público a las 13:30 de esta misma tarde. El jurado, presidido por la coleccionista Pilar Citoler, ha estado compuesto por el artista Txomin Badiola, la galerista Soledad Lorenzo, el crítico y comisario de exposiciones Mariano Navarro, la jefa del Departamento de Audiovisuales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el artista Antonio Tabernero, el comisario de exposiciones Alfonso de la Torre y el fotógrafo Manuel Sonseca como ganador de la edición de 2008. Las tres ediciones anteriores fueron ganadas por Begoña Zubero, Felix Curto y el citado Manuel Sonseca.

Juan del Junco (1972) es miembro fundador de The Richard Chanin Foundation, colectivo artístico formado en Sevilla a finales de los noventa. Trabajos suyos recientes han podido verse en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (El sueño del ornitólogo), el festival Photoespaña o las galerías Alfredo Viñas o Magda Belloti con las que trabaja habitualmente.

El premio está convocado por la Universidad de Córdoba junto al Ayuntamiento de Córdoba, Cajasur y la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí y cuenta con una dotación de 15.000 euros. Además el autor ganador realizará una exposición individual en la Sala Puertanueva y se editará una monografía de su obra dentro de la colección "El ojo que ves". La obra premiada pasará a formar parte de la colección artística de la Fundación Provincial de Artes Plásticas de Rafael Botí.
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3 comentarios:

felipe ortega-regalado dijo...

merecidísimo premio.
enhorabuena juan!!!

www.felipe-ortega.es

Anónimo dijo...

enhorabuena, juanito. tt

Anónimo dijo...

No conozco el plantel de los que han optado al premio, pero lo que sí sé es que la obra de JJ es merecedora de elogios. Así es desde hace unos años, cuando la imagen fotográfica comenzó a parcelar en su obra un territorio abonado por la extrañeza. Un espacio reservado, en el que la narrativa y sus personajes compartían el absurdo del relato, la extrañeza de los figurantes y la estupefacción de quienes accedíamos al lugar.

A.L.P.V.