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3 sept. 2010

La vida no habita más la vida. Fallece el crítico José Luis Brea

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José Luis Brea.
Foto: Graciela Calabrese

José Luis Brea, profesor de Estética y Teoría de Arte Contemporáneo de la Universidad Carlos III de Madrid y uno de los referentes de la teoría y la crítica de arte del panorama artístico español, falleció ayer, 2 de septiembre. Director de las revistas Acción Paralela, Estudios Visuales y de los website w3art, Aleph y salonKritik, pionera ésta de la crítica de arte online, dedicó su vida también a la investigación, materializada en más de decena de ensayos entre los que destacan Las áureas frías (1991, finalista del premio de ensayo Anagrama), Un ruido secreto, El arte en la era póstuma de la cultura (1996), La era posmedia (2002), El tercer umbral (2003) y Las 3 eras de la imagen: imagen-materia, film, e-image, publicado hace unos meses y centrado en uno de sus mayores intereses de investigación: el análisis de modelos de producción, distribución y recepción de imágenes.

Corresponsal en nuestro país de las revistas Artforum y Flash Art y cabeza pensante de muchos de los debates de foros los habituales de ARCO o CENDEAC, fue también comisario de importantes exposiciones y sin duda el principal teórico de la cultura digital en nuestro país.

En nuestra ciudad, en Córdoba, Brea participó en el año 2000 en las Jornadas de Arte Contemporáneo organizadas por Pérez Villén Las artes plásticas en el cambio de siglo. Brea intervino el segundo día –hablando sobre La crítica de arte : sintomatología de una crisis- y en el programa compartió espacio con Rogelio López Cuenca, la galerista Elba Benítez, Manel Clot, Juan Vicente Aliaga e Iván de la Nuez, director de exposiciones del Palau de la Virreina. Más recientemente, en 2005, participó con una ponencia en el foro internacional Un espacio para el nuevo Arte, que sirvió de gestación para alumbrar el futuro C4, proyecto éste por el que siempre manifestó un gran interés.

A modo de anuncio de su despedida, Brea publicó el martes en salonKritik un texto titulado Los últimos días que ya sirviera de introducción a la exposición del mismo nombre organizada por el autor en las Salas de Exposiciones del Teatro de la Maestranza en 1992: "Los últimos días: sólo la pasión del tránsito, del salto al vacío, a un más alla sin dibujo... Y el adiós a promesas y consuelos, a nostalgias y embadurnes, a bálsamos y tibiedades. La vida no habita más la vida."

Desde Ars Operandi lamentamos la pérdida de una figura que marcó una profunda huella en todos aquellos que le conocimos. Que la tierra le sea leve.
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4 comentarios:

Administrador dijo...

Después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida.
Mario Benedetti.

Anónimo dijo...

Lástima.
Cuando estuvo en Córdoba, que le trajo Pérez Villén, me pareció una persona encantadora con un discurso magnífico.

Anónimo dijo...

Recuerdo la sorpresa de parte del público de las jornadas, en especial de algunos amigos/as artistas, ante la lúcida elocuencia de sus palabras, máxime cuando estábamos acostumbrados a esos textos tan densos, plagados de citas, alusiones y pedigrís filosóficos que los hacían tan difíciles de leer y entender.

De sus textos teóricos sólo conservo un par de ellos, los dos primeros; es decir Nuevas estrategias alegóricas y Las auras frías, sendas reflexiones sobre las artes del último tercio del siglo XX y esencialmente la recepción visionaria que de dicha estética se realiza en España por parte de una de sus mentes más lúcidas.

Brea nos pone sobre aviso antes de desaparecer, justo unos días antes de fallecer vuelve a publicar Los últimos días –en salonkritik- el texto homónimo de la exposición que se celebró en Sevilla al rescoldo de la EXPO´92. Un texto premonitorio y con una tesis casi luterana que precede el milenarismo de los años siguientes.

Una de las exposiciones mejor montadas que he visto, con una articulación conceptual, discursiva, espacial y visual abrumadoras. Quizá una de las más longevas, ya que aún colea en la memoria haciéndose eco las imágenes con las ideas. Casi un ejercicio de limpieza y sublimación a través del arte, de renuncia y compromiso.

Por cierto el palanquín de Espaliú que suspendido encima de la Calle Rey Heredia señala el espacio que Vimcorsa le dedica al artista cordobés, estuvo presente en Los últimos días, también suspendido y semioculto en el interior de un amplio óculo por donde se filtraba el cielo sevillano. Un conducto de flujo vertical, otro más, en el itinerario de una muestra que funcionaba casi como una experiencia expiatoria.

A.L.P.V.

Anónimo dijo...

Para los algunos artistas de nuestra generación Brea fué algo así como un padre espiritual. Ayer volví a ojear Las Auras Frías y las páginas aparecían manoseadas como un breviario, subrayadas como un libro del colegio.

tt