8/10/2010

Incertidumbres sobre los equipamientos culturales


Tete Álvarez

Editorial / Ars Operandi

Asistimos durante estos días a un cruce de noticias que hacen presagiar un futuro incierto para alguno de los equipamientos culturales con que la ciudad cuenta de cara a afrontar el objetivo de ser Ciudad Europea de la Cultura en 2016. Por un lado, el borrador de los Presupuestos Generales del Estado para 2011 no contempla ninguna partida para la construcción del nuevo Museo de Bellas Artes. El pasado año los presupuestos ya consignaron 400.000 euros, aunque la falta de disponibilidad del suelo que debe ser aportado por el Ayuntamiento, hizo que la  partida  no haya sido ejecutada. El solar se sitúa entre el hotel Hesperia y la torre de la Calahorra y aunque el Ayuntamiento dispone ya de la mitad del terreno, la zona posterior está ocupada por varios establecimientos y viviendas que el Consistorio deberá expropiar para conseguir toda la superficie necesaria para su construcción. El nuevo museo, de titularidad estatal y gestión transferida a la comunidad autónoma, cuenta con un presupuesto de 11,5 millones de euros y amén de albergar los fondos propios de la institución, existe un preacuerdo por parte de la coleccionista Pilar Citoler para depositar parte de su colección de arte contemporáneo Circa XX.

Por otro lado, el borrador de los presupuestos para 2011 depara también drásticos recortes para otras dos infraestructuras claves para las aspiraciones de la ciudad. Para la rehabilitación y ampliación del Museo Arqueológico hay previstos la pírrica suma de 20.000 euros mientras para la construcción de la Biblioteca del Estado,  presupuestada en 12,8 millones de euros se ha consignado sólo una partida de 100.000.

La única infraestructura que parece llevar  el ritmo de ejecución según lo previsto es el Centro de Creación Contemporánea de Córdoba, C4. Las últimas estimaciones sitúan a finales de 2011 o principios de 2012 la conclusión de las obras. En este caso las incertidumbres se ciernen sobre aspectos que deberían estar muy adelantados dada la fecha de puesta en marcha del equipamiento. Los últimos cambios en la Consejería de Cultura dificultan aún más el esclarecimiento de aspectos esenciales como pueden ser el modelo de gestión, los planes de usos y museísticos o la aplicación  del “Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte Contemporáneo”. 

Después de  un comienzo encomiable, la Consejería  de Cultura ha ido alejando paulatinamente de la luz pública la configuración del nuevo espacio de arte. Recordemos que en 2004 la redacción del anteproyecto que sirvió de base para la convocatoria del concurso estuvo elaborado en base a las aportaciones de una mesa de trabajo encabezada por Juan Serrano e integrada  por artistas, críticos, arquitectos y responsables institucionales. En 2005 se celebra el foro internacional de reflexión y debate "Un espacio para el nuevo arte" que reunió a artistas y a participantes procedentes del ámbito de la teoría del arte y de la gestión de centros artísticos  y en el que se debatieron experiencias que pudieran servir de base para la creación del nuevo espacio en Córdoba. Tras la adjudicación del concurso de ideas a los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano se puso en marcha, esta vez en Sevilla, un grupo de trabajo integrado por los propios arquitectos, representantes institucionales y un grupo de artistas y teóricos entre los que se encontraban entre otros  el ahora Jefe de Programas Culturales del Museo Reina Sofía y profesor de Historia del Arte, Jesús Carrillo, el que fue 20 años director de Arteleku, Santi Eraso, los artistas Daniel García Andujar y Tete Álvarez o el entonces asesor de la Delegación de Cultura y ahora director del I+CAS de Sevilla, Jesús Alcaide. La experiencia participativa  duró apenas un par de sesiones de trabajo y desde entonces la Consejería decidió gestionar el proyecto de puertas para adentro. Este oscurantismo  ha ido encrespando las opiniones de parte de la comunidad artística, como el colectivo Nada,  que reclama un papel activo de los agentes culturales en la definición del centro de manera que "éste no crezca de espaldas a la realidad donde se ha de insertar"

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19 comentarios:

Anónimo dijo...

He visto la noticia en e-sevilla y he enlazado con este blog que desde ahora añado a favoritos. Saludos artísticos de Antequera

Anónimo dijo...

Luz y taquígrafos para el C4, ya

Anónimo dijo...

El comienzo encomiable del que hablas para referirte al C4 parece caer en el lodazal de las políticas internas provinciales más interesadas en sacar rédito y reconocimiento personal que en participar en un proyecto de producción crítico como debe ser el Centro de Creación Contemporánea de Córdoba.

Basta recordar que el centro se configuraba tanto espacialmente como conceptualmente como un espacio para la producción, investigación y producción en torno a la creación con nuevos medios, o así aparecía en el "folleto" informativo que se repartió para su presentación.

"Un espacio en el que generar conocimiento, manejar información, producir, exhibir y difundir, más que almacenar objetos u ordenar en vitrinas...". Donde dijeron digo, que dirán ahora?.

Anónimo dijo...

El desnorte de las políticas culturales de la Junta de Andalucía puede convertir de un plumazo al "Centro de Producción" en un museo amdg Pilar Citoler. Una vez finiquitado el nuevo Bellas Artes querrán hacernos ver que es la única opción para "salvar" la colección y que finalmente se pueda quedar en Córdoba.

ps. Se agradecen ventanas como ésta abiertas a la reflexión y el debate público. Falta nos hace

Anónimo dijo...

Los comentarios y apariciones en prensa de personajes tan cercanos e interesados en el arte y la cultura contemporánea como el presidente de la CECO, Luis Carreto (http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=588140&page=3) o las del Vicerrector de Estudiantes y Cultura, Manuel Torres Aguilar, así lo anuncian. Y las presiones por políticas en estos momentos de crisis pueden ir en ese camino.

Pero el Centro de Creación Contemporánea parecía que se había configurado de otra manera, no con la finalidad de albergar una colección "clásica" como es la de Dña Pilar Citoler, razón por la cual se hacía pertinente su ubicación en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, cubriendo con ello la deficiente presencia del arte contemporáneo del siglo XX en dicho museo.

Pero cuando el rio suena....ganancia de pescadores. Y aquí hay muchas redes sueltas

Anónimo dijo...

Lo que faltaba por ver. Luis Carreto, Máster en Museología y Gestión Cultural defendiendo que la colección Citoler vaya a el C4. Abandonad toda esperanza, la jugada es de pizarra

Anónimo dijo...

http://es.wikipedia.org/wiki/Centro_de_Creaci%C3%B3n_Art%C3%ADstica_Contempor%C3%A1nea_de_C%C3%B3rdoba

Anónimo dijo...

Lamento mucho que el Museo de BBAA no termine de levantar cabeza, que no se destine partida significativa alguna para afrontar su necesario traslado y reubicación en la ciudad; una cuestión largamente demorada, de un año para otro, desde hace ya alguna que otra década. El Museo Arqueológico, que todo el mundo creía terminado, tampoco. ¿Qué falta por hacer? Desde luego si es de calado con la cifra presupuestada, nada de nada. La Biblioteca del Estado más de lo mismo. Todo instituciones de ámbito nacional, que debido a la crisis ven de nuevo mermadas sus expectativas.

No es lo mismo el caso del C4 ya que es la Junta de Andalucía la que paga. Y es encomiable que lo siga haciendo a la vista de cómo funcionan las cosas en otros ámbitos. No ocurre lo mismo en lo que se refiere a dotar al centro de la necesaria y pronta definición de intereses y objetivos. Seguimos casi como al principio, bueno, algo mejor desde mi punto de vista. Al no existir un programa detallado de usos y funciones del edificio corroborado por la entidad propietaria, prefiero pensar que aquellos intereses y objetivos puestos de manifiesto en su día para el C4 están siendo reconsiderados.

Me explico : aunque no fui invitado oficial al foro internacional de reflexión y debate, creo que fue la insistencia de Jesús Alcaide la que decantó mi presencia en el encuentro. Allí hice públicas mis ideas –advirtiendo que no iban a ser bien recibidas- sobre cómo orientar el funcionamiento del futuro centro de arte. También colaboré con el grupo de trabajo que propuso algunas de las trazas sobre las que debiera proyectarse el centro de arte, aunque no asistí a las reuniones que la Consejería realizó en Sevilla. Era de esperar, no tenía mucho sentido invitar a quien desde el principio se mostraba contrario a la línea que se quería para el C4. Pero tampoco salió bien la jugada, porque parece ser que algunos de los colaboradores –supongo que por otros motivos- no se avenía a las razones institucionales.

Como ya se conoce mi opinión vuelvo a manifestarme para que quede claro. No estoy de acuerdo en que la colección de Pilar Citoler se ubique en el C4 pero tampoco quiero que éste se convierta en el pastel que la Junta regala a los cordobeses –y por extensión andaluces y demás- para ponernos al día de las nuevas tecnologías. Y puestos a elegir casi me quedo con el primero de los posibles. Vuelvo a explicarme : no quiero un gueto para mi cuidad, no quiero un centro de arte –como un ovni- descontextualizado del entorno artístico cordobés. No quiero una propuesta restrictiva, sustractiva –donde sólo tengan cabida manifestaciones producidas según que técnicas y herramientas- prefiero una propuesta inclusiva, una propuesta que dé cabida a todo lo que hoy en día y en el futuro se hace y hará en materia artística.

Insisto, no quiero un espacio que se centra en lo específico de una técnica. Aunque bien podría decirse que no se trata de eso, que el concepto es más amplio; es decir, arte en la red, nuevas tecnologías, digitalización de la imagen, arte efímero, arte no comercial... palabras que encierran una decisión al respecto : negar la entrada a todo aquello que no cumpla unas estrictas normas técnicas. No creo que Córdoba, con la dilatada tradición que posee en materia de mediación se merezca un regalo tan marcado.

Y también creo que sería conveniente que quienes tenemos opiniones al respecto las manifestemos, contrastemos y se las hagamos llegar a las personas responsables del proyecto, para que conozcan que hay cordobeses que están agradecidos por el compromiso institucional de la Junta de seguir adelante con un proyecto costoso en tiempos de crisis, pero también para que sepan que pueden y deben contar con nuestras ideas para que el C4 tenga sentido pleno entre nosotros, deje de ser un regalo y se convierta en una herramienta de cultura.

A,L.P.V.

Anónimo dijo...

http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=588536

Fred dijo...

No creo que debamos renunciar a la colección Citoler, siempre que sea ubicándola como estaba previsto en el nuevo BB AA. Sería un atractivo añadido para el gran público, como vimos en Modernstarts, sea obra gráfica o no en su mayor parte, también hay un importante apartado de informalismo español, que completaría los fondos de contemporáneo. Esperemos que la colección no se convierta en un arma arrojadiza, no estamos para desaprovechar nada, sino todo lo contrario.

Anónimo dijo...

Citoler si o no, no es la cuestión. La cuestión es Citoler en el C4, sí o no. Podríamos hacer una crítica más profunda sobre la calidad de la colección de Dña Pilar Citoler, pero esa no parece ser ahora la cuestión, sino la manera en que introducir una colección como esa transforma de una forma radical el proyecto, plan de usos y planteamiento conceptual del C4.

Anónimo dijo...

Mismos problemas con el patrimonio arqueológico:
http://cordoba.cnt.es/arqueo/2010/10/el-articulo-en-antiquitas-semilla-de-la-discordia-o-camino-a-un-nuevo-futuro-los-arqueologos-eligen/

Gerardo dijo...

Lo alucinante es que no haya dinero para ese agujero de biodiversidad en el que se ha convertido el solar de la antigua Rosaleda y haya casi 50 millones para un aeropuerto que lleva el mismo camino que el de Ciudad Real.

Lo alucinante es que Doña Rosa Aguilar se va a gastar más de 400 millones de euros en 3,5 kilómetros de la Ronda Norte pidiendo un prestamo a las empresas constructoras. Doña Rosa aplica la formula Gallardón, me entrampo durante 30 años, cuando yo ya no exista todavía estaran los paganos pagando el trocito de circunvalación.

Las prioridades no son la cultura sino el hormigón y el asfalto para que las grandes constructoras se lo lleven calentito.

Anónimo dijo...

vamos a votar con un papel que ponga "X", a mano, en el sobre oficial. A ver que pasa.

Anónimo dijo...

Lo cierto es que la Consejería de Cultura, salió de una gestión mediocre, para comenzar la peor de su historia y con nuestra ciudad perjudicada por la incompetencia de los responsables que andan por Sevilla.
El C4 terminará siendo un chiringuito para algún malagueño descarriado.

Anónimo dijo...

Un poquito de por favor.El Sr Dobladéz finiquitó el contrato de Jesús Alcaide, ahora director del I+CAS de Sevilla, para colocar a un correligionario con carnet del partido socialista

Rosa Colmenarejo dijo...

uf, me sorprende (y me da también un poquito de susto) que los grandes debates en esta ciudad se realicen mediante anónimos... ¿qué ocurriría entonces en una situación no-democrática? Me inquieta, sí, que ni sobre el asunto Colecor, ni sobre el asunto C4 se pueda hablar libremente- ¿Qué pasa aquí?

Fernando M. Romero dijo...

Coincido plenamente con la opinión de A.L.P.V. y me alegra comprobar que hay más gente de la cultura que disiente del proyecto reduccionista en el que se basa (o basaba) el C4.

También me daría pena que terminara siendo un contenedor para una colección ya hecha y cerrada sin ni siquiera una intención o vínculo con el arte contemporáneo andaluz (más allá de la puramente anecdótica).

"no quiero un gueto para mi ciudad, no quiero un centro de arte –como un ovni- descontextualizado del entorno artístico cordobés. No quiero una propuesta restrictiva, sustractiva –donde sólo tengan cabida manifestaciones producidas según que técnicas y herramientas- prefiero una propuesta inclusiva, una propuesta que dé cabida a todo lo que hoy en día y en el futuro se hace y hará en materia artística.

Insisto, no quiero un espacio que se centra en lo específico de una técnica. Aunque bien podría decirse que no se trata de eso, que el concepto es más amplio; es decir, arte en la red, nuevas tecnologías, digitalización de la imagen, arte efímero, arte no comercial... palabras que encierran una decisión al respecto : negar la entrada a todo aquello que no cumpla unas estrictas normas técnicas. No creo que Córdoba, con la dilatada tradición que posee en materia de mediación se merezca un regalo tan marcado." (A.L.P.V.)

Sixto Cámara dijo...

"Donde crece el peligro -como bien dice el verso de Hölderlin citado por Heidegger-, crece también lo que salva»
El anonimato puede ser una estrategia -tanto individual como colectiva- que se opone a la inflexible lógica del control. La fuerza del anonimato radica en su capacidad para abrir espacios de libertad no fiscalizados por el poder.

Sixto Cámara