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21 dic. 2010

Interferencias en el I+CAS

 por Jesús Alcaide
comisario de la exposición

Conexiones, nodos, patrones de comportamiento, sistemas de partículas, autómatas celulares, gráficas de flujos, interferencias y placas PCB. Con términos que hasta ahora pertenecían al lenguaje de la física, se suele referir Daniel Palacios (Córdoba, 1981) a sus proyectos artísticos en los que las relaciones entre arte, ciencia y tecnología se aplican al espacio y ponen en entredicho los sistemas perceptivos. Su trabajo busca crear situaciones y no simulaciones, utilizando la “realidad” en sus instalaciones con el fin de originar resultados plásticos y no digitales. La tecnología le permite controlar qué factores intervienen en tal espacio, en qué medida y cuál será su efecto. De este modo, el público es un parte indispensable de la obra, participando en su proceso, mientras el artista, a la vez, puede estudiar las reacciones de estos, único factor que no puede controlar y aspecto vital de su trabajo.

Intrusiones (2007). Videoinstalación
Intrusiones se conforma como una ventana que nos muestra un paisaje montañoso en multitud de diferentes estados: soleado, lluvioso, días tranquilos, días en los que las nubes no dejan de sobrevolarnos, noches de una profunda oscuridad y otras en las que las luces reflejadas en las nubes conforman un techo naranja. Estas visiones, reproducidas a alta velocidad, nos permiten ver el tiempo pasar ante nosotros, pero el sonido es algo temporalmente más complejo de representar, es por eso que estos post-it quedan como testigo de cada una de las intromisiones del exterior en nuestro espacio, hasta el punto que son lo único que queda, eliminando nuestra relación con el interior y bloqueando nuestro interés en el exterior. A medida que estos hacen desaparecer el campo de visión, crean un paisaje de sonidos, sonidos que leer, sonidos que se crean en ese momento en nuestra cabeza... una nube de sonidos que fluyen en nuestra cabeza miremos donde miremos, robándonos nuestra falsa sensación de control sobre nuestro entorno y poniendo en evidencia la imposibilidad del aislamiento.

Waves (2007). Escultura cinética interactiva
En Waves un largo trozo de cuerda representa tridimensionalmente una serie de ondas flotando en el espacio, a la par que estas producen sonido por la propia física de su movimiento: la cuerda que crea el volumen, crea simultáneamente el sonido al cortar el aire, conformando un único elemento. Según nos comportemos frente a él, según la cantidad de observadores y sus movimientos pasará de una línea estable sin sonido a formas caóticas de sonidos irregulares (cuanto más movimiento haya en torno a la instalación) a través de diferentes estadios de ondas sinusoidales y sonidos armónicos. Este tipo de influencias acción-reacción aplicadas al sonido y al espacio, son la base de esta instalación. Tangiblemente, la instalación se conforma de dos turbinas, soportadas por una estructura de diapasón, entre las que se crean las ondas. No obstante, es lo intangible, el proceso que allí se crea, lo que dota de sentido al espacio que ocupa y establece una relación con el público, quien comienza a descubrir que sus movimientos influyen en el espacio, en el sonido y alterna estados de gran agitación con otros en los que se detiene para ver como la onda desaparece en el espacio como un silbido en el viento.

Outcomes (2010).Instalación sonora interactiva

La interactividad es una interferencia. No podemos observar sin alterar aquello que observamos, de tal modo, lo que percibimos en torno nuestra no es el entorno, sino no nuestra interacción con él. OutComes se conforma como una instalación modular, compuesta de un número variable de tubos de resonancia distribuidos en el espacio y un gráfico de flujos en el suelo que visualiza los sistemas de relaciones para tal composición. Erguidos en el suelo y aparentemente aislados en sus posiciones, pero conformando un gran elemento, cuando nos adentramos en su espacio, el sonido empieza a fluir de ellos. De la relación que tiene la propia instalación con el espacio que ocupa (el cual la moldea y define su estructura) y la relación del público con este mismo espacio (la forma de moverse en él y por lo tanto en la instalación) se genera una composición musical; de modo que tanto público como instalación forman parte activa en la generación de este nuevo elemento a pesar de que ninguno interviene directamente en el otro, sino que cohabitan el espacio en el que se encuentran el uno al otro.

Kill the process (2010). Esculturas sonoras interactivas

To kill the process, más allá de la dureza de su traducción (matar el proceso), es una terminología estándar en programación de sistemas informáticos, siendo este un comando utilizado para detener forzosa e inmediatamente un proceso activo, con la consiguiente pérdida de toda la información manejada por el proceso y liberación instantánea de la memoria del sistema. Un sistema de vida artificial es un programa informático el cual no esta diseñado para realizar una tarea concreta, sino que esta diseñado para aprender, para capturar información y analizarla, con el fin de rediseñarse a si mismo, adaptarse y por lo tanto ofrecer una respuesta cada vez más compleja según este tiene más información con la que analizar la situación en la que se encuentra. Con el fin de visualizar la evolución de este proceso de una forma comprensible y eficaz, se han creado una serie de cajas con la posibilidad de comunicarse con el exterior mediante ritmos. Todo el sistema de vida artificial, la programación, queda contenida en el microcontrolador que está alojado en el interior de estas cajas, junto con los componentes necesarios para analizar y producir rítmicas sonoras por percusión. Un total de 16 cajas, en series de 4, investigan diferentes estéticas y diferentes formas de relacionarse con el público y ellas mismas.

Daniel Palacios (Córdoba, 1981), formado en ciencias y Licenciado en Bellas Artes se desarrolla aplicando la relaciones del arte, la ciencia y la tecnología al espacio y los sistemas perceptivos como consecuencia de sus estudios de postgrado Master en Arte y Tecnología y Master de Arte en la Esfera Pública. Trabajos como ‘Waves’, ‘OutComes’, ‘Kill the process’, ‘Der Unbekannte Einwanderer’ (El inmigrante desconocido) o ‘Intrusiones’ le han llevado por exposiciones como ‘Synthetic Times’ en el National Art Museum de China [NAMOC] o ‘El discreto encanto de la tecnología’ en el Museo Extremeño e Iberoamerica de Arte Contemporaneo [MEIAC] de Badajoz, la prestigiosa Neue Gallerie de Graz (Austria) y el Zentrum für Kunst und Medientechnologie [ZKM] de Karlsruhe (Alemania) uno de los santuarios del arte electrónico a nivel mundial, además de participar en ferias internacionales tales como ARCO y festivales de la talla de Ars Electronica de Linz (Austria) haciendo que su trabajo consiga importantes reconocimientos como el segundo premio VIDA9.0 Arte y Vida Artificial en el 2007, apoyo a la producción como en el caso de la Fundación Arte y Derecho en 2008, realizar residencias artísticas tales como Casa Luthethia (Sao Paulo, Brasil) y ser editado en la revista especializada ‘Leonardo’ del MIT Press, ‘Arte desde Andalucia para el siglo XXI’ coordinado por Ivan de la Torre Amerighi o la reciente edición por Tames&Hudson de ‘Art + Science Now. How scientific research and technological innovation are becoming key to 21st-century aesthetics’ del profesor Stephen Wilson.

Interferencias. Daniel Palacios
23 de diciembre al 26 de febrero
I+CAS. Centro Experimental para la Cultura y las Artes en Sevilla.
C/ Torneo, 18

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