.

.

22 ene. 2011

Apología de la pintura



  Juanma Pérez e Isidre Sabater, Le déjeuner sur l'herbe (V. O. Manet), 200 x 200 cm, collage, acrílico y aerosol sobre tela, 2011

José Álvarez / Ars Operandi 

"No es fácil exagerar la influencia que sobre el futuro del arte tiene siempre su pasado. Dentro del artista se produce siempre un choque o reacción química entre su sensibilidad original y el arte que se ha hecho ya (...) ¿Cuál será el modo de esa reacción entre el sentido original y las formas bellas del pasado? Puede ser positivo o negativo. El artista se sentirá afín con el pretérito y se percibirá a sí mismo como naciendo de él, heredándolo y perfeccionándoloo bien, en una u otra medida, hallará en sí una espontánea, indefinible repugnancia a los artistas tradicionales, vigentes, gobernantes. Y así como en el primer caso sentirá no poca voluptuosidad instalándose en el molde de las convenciones al uso y repitiendo alguno de sus consagrados gestos, en el segundo no sólo producirá una obra distinta de las recibidas, sino que encontrará la misma voluptuosidad dando a esta obra un carácter agresivo contra las normas prestigiosas".

La cita, entresacada de La deshumanización del arte, de Ortega, reflexiona sobre cómo la transformación del arte, o la creación de un nuevo estilo, se basa en la mayoría de los casos en la negación de los valores precedentes. El asesinato de la tradición, consumado en la fecha en que el filósofo publicó su ensayo (1924), resolvió, del mismo modo en que Bruto quiso acabar con la dictadura, el problema del anquilosamiento de las artes resultado de la fosilización del academicismo. Pero... ¿puede haber una opción que conjugue el acervo que desde siglos la pintura ha depositado en la historia del arte con las técnicas procedimentales y los lenguajes artísticos contemporáneos? Juanma Pérez e Isidre Sabater se han aplicado a este propósito en su actual exposición en la galería Carmen del Campo, en una apropiación de los clásicos que, según los artistas, supone "un ejercicio de distanciamiento de esas obras que forman parte de nuestra retina y que deseamos pintar aportando nuestras obsesiones y transformándolas en algo propio".

V. O. (Versión Original) es una muestra conjunta, independiente y entrelazada, en que esta aparente contradicción se explica descubriendo cómo la distinta personalidad artística de ambos pintores es puesta al servicio de un objetivo común, la revisión de una serie de obras en la que los lenguajes pictóricos han sido traducidos a los personales modos de Juanma Pérez e Isidre Sabater. Se trata de un mismo mensajese ha respetado la composición original de los cuadros de forma fidedigna en la mayoría de los casos, mediante proyección, pero enunciado de otra forma: la que resulta de los modos expresivos de ambos artistas, que han utilizado sus técnicas habituales para trasladarlas a las presentes revisiones.

 Juanma Pérez, Bodegón (V. O. Zurbarán), 50 x 100 cm, collage, acrílico y óleo sobre tela, 2011

Juanma Pérez (Priego de Córdoba, 1970), trabaja habitualmente con una personal figuración que al espectador puede desconcertar por su ausencia de referentes miméticos. Sus paisajes se concretan mediante el uso del collage, de la reserva, de la mancha, pero dotando a esta última de una importante autonomía propia, pues los distintos planos que conforman la composición no se ajustan a la tradicional jerarquía de luces y de sombras para definir los volúmenes, resultando de este modo un aspecto formalmente cercano a la abstracción. Este lenguaje es muy evidente en obras como Bañistas en Asniéres (V. O. Seurat) o La música sobre Desnudo (V. O. Matisse y Modigliani). Las calidades pictóricas unidas al uso del collage logran altísimas cotas estéticas en obras como Bodegón (V. O. Zurbarán), en la que la transformación del fondo abetunado en albo relacionan a la obra, en su sencillez, con las composiciones de Morandi, como si de una natural evolución estética se tratase. Piezas como La gran salpicadura (V. O. Hockney) retoman la paleta marina de su anterior serie America's Cup, visible en las calidades del agua y los celajes, lo que hace que, pese a la enorme fuerza del referente observado, no abandone al espectador avisado un claro deje de familiaridad con la obra de Juanma Pérez.

Por su parte, Isidre Sabater (Valencia, 1967), aborda su revisión de los clásicos mediante un elaborado análisis de las composiciones elegidas, resueltas en su versión a base de tintas planas de colores luminosos y vibrantes. El resultado carece de la planitud de la que generalmente adolece la pintura a base de este tratamiento, ofreciendo por el contrario un interesante estudio de las perspectivas mediante el escogido uso de las tonalidades. Tintas planas, plantillas y aerosoles conforman el vocabulario de Sabater, el cual, pese a su aparente parquedad, ofrece al espectador algunas exquisitas obras como las dos reinterpretaciones de Vermeer, La lechera y La encajeraLos peces rojos (V. O. Matisse) o La Grande Jatte (V. O. Seurat), un soberbio ejemplo de reestructuración compositiva. El spray adquiere un sutil protagonismo en La Libertad guiando al pueblo (V. O. Delacroix), donde su aplicación, como fondo de la barricada que es asaltada, prefigura su uso por el arte urbano y nos evoca otras revueltas parisinas. Juanma Pérez e Isidre Sabater han trabajado conjuntamente en la realización de una de las obras expuestas, la fundamental Le déjeuner sur l'herbe (V. O. Manet), resuelta mediante la unión de tan diferentes técnicas, proceso que han grabado en su totalidad y que se expone asimismo en la muestra, con el deseo de los artistas de hacer partícipe al espectador de la creación pictórica.

 Isidre Sabater, La encajera (V. O. Vermeer), 70 x 60 cm, acrílico y aerosol sobre madera, 2011

Juanma Pérez e Isidre Sabater no tratan de sorprender con virtuosismos y efectismos al espectador ingenuo, asombrado aún hoy día de la capacidad mimética desplegada por algunos, sino que ofrecen el resultado de un profundo estudio de los grandes maestros, un alto en el camino que confirma la vigencia de la pintura en un actual panorama artístico, abstruso a veces, donde con irritante frecuencia contemplamos ocurrencias y banalidades desprovistas del más mínimo contenido.


Juanma Pérez e Isidre Sabater  
V. O. 
Galería Carmen del Campo
C/ Conde de Robledo, 5
14008, Córdoba
Hasta el 23 de febrero

Bookmark and Share

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante artículo, iré a ver la exposición

Anónimo dijo...

Interesante y necesario artículo, José. Enhorabuena. Y a los artistas y la galería, por supuesto.

Fernando M. Romero