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2 mar. 2011

Desiderio Delgado: el alma del agua


Desiderio Delgado, Alfaya, 2011, 160 x 195 cm, técnica mixta


José Álvarez / Ars Operandi

Si tú desprecias la pintura, imitadora de todas las cosas visibles de la naturaleza, desprecias en ella un sutil invento que, con filosófica y sutil especulación, considera todas las cualidades de las formas, ambientes, sitios, plantas, animales, hierbas y flores, envueltas en sombra y luz. Y verdaderamente esta ciencia de la pintura es hija legítima de la naturaleza, porque la engendra la naturaleza. O, para hablar con más corrección, es nieta de la naturaleza; porque todas las cosas visibles han sido engendradas por la naturaleza, y de ellas ha nacido la pintura.


La cita, entresacada de los Aforismos de Leonardo, situada en el contexto en que se escribióinicios del siglo XVInos habla del acercamiento a la naturaleza que, con el hombre como protagonista, experimentan las artes en época renacentista. El marco en que se inserta el hombre, el paisaje, comienza a adquirir un protagonismo inexistente hasta ese momento y que en otras culturas, como la china, tuvo presencia en la creación artística desde el siglo V.

Hasta ese momento, Occidente se había relacionado con su entorno con un simple propósito de subsistencia. Salvo contadas excepciones de desarrollo urbano, la vida rural era la común en la sociedad, y las actividades ligadas a la explotación agraria, el cultivo y la ganadería, tan dependientes de los factores climáticos, no hacían sino confirmar al hombre en su idea de que la naturaleza no era más que una fuerza misteriosa de la que su bondad en enviar las benéficas lluvias y las cálidas brisas o, por el contrario, las heladas y las tempestades, dependía la suerte de todos. Con la aparición entonces del mercantilismo, de las nuevas rutas que abrían mercados y las novedosas posibilidades que ellas traían aparejadas, la idea del campo como un mero lugar al que arrancarle los medios de sustento se pierde. El hombre se desliga así de esta necesidad y, llegado este caso, es cuando realmente se advierte el verdadero valor de las cosas. Esta puesta en valor del entorno se realza con las corrientes de pensamiento neoplatónico que hacen que el Renacimiento sea el inicio de una nueva visión de lo que nos rodea y que descubre la belleza en si misma y no por su utilidad. El paisaje se interioriza, se hace de uno, del que lo observa. El hombre vive un descubrimiento vital y el artistaeco de los tiemposse aplica a este propósito en un desarrollo progresivo del que surge un nuevo género, el paisaje, y un nuevo interés, lo pintoresco, esto es, lo que tiene cualidades para ser pintado.

La interiorización del paisaje, unida al goce estético del que observa, se torna indispensable en el pintor que traslada al cuadro su representación, pues no es sino el descubrimiento de las cosas que nos rodean y de sus matices lo que lleva al artista a reflejar su entorno. Se requiere entonces un conocimiento verdadero, cercano, casi familiar, para dotar a la obra de una personalidad que contenga tanto los valores de lo observado como las capacidades del artífice. Si la representación es simplemente mimética, ningún virtuosismo podrá enmascarar la falsedad de lo representado. Solamente desde la observación pausada y reflexiva, la obra de arte encerrará la verdad que requiere la interpretación del paisaje, lo que permitirá que la pintura vaya más allá de una imagen reflejada y contenga las cualidades emocionales del artista. En la obra de Desiderio Delgado, ello es lo que permite reconocer de inmediato la empatía del artista con lo representado.

Desiderio Delgado, Hamaca en sombras, 2011, 30 x 60 cm, técnica mixta

“El agua me atrae y me encanta desde que era un niño. Según mi madre, cuando me perdía me encontraban siempre cerca de ella en el cortijo de mis padres”. Estas vivencias que recuerda Desiderio, traslucen el interés que desde siempre el pintor ha manifestado por la representación del agua y los paisajes a ella asociados. Sin embargo, y como apuntábamos antes, su continuado trabajo pictórico en torno a este tema va más allá de la recreación y el efectismo, situándose en un plano de experimentación que sitúa a sus series de Pilones en un campo próximo a la abstracción, y cuyo referente figurativo no es a veces sino mera excusa para la investigación cromática. Técnicamente, Desiderio Delgado es un pintor que extrae de sus materiales todos los recursos de que disponen. Su pincelada, que sabe conjugar el brío y la sutileza, denota en su ejecución el conocimiento que el pintor tiene de su oficio y cómo se abstrae de lo superfluo para plasmar en el cuadro la esencia de lo representado. Así, los fondos aparecen apenas cubiertos en algunas zonas, mientras que otras, de aparente complejidad, están ejecutadas con una sencillez y economía de pinceladas que demuestran cómo el pintor tiene diseñado en mente el cuadro de antemano y cómo la solución al problema del colorido la resuelve justamente en la paleta, sin empaste apenas, lo que dota a la obra de Desiderio Delgado de su ligereza característica. 

En la muestra que presentamos, son tres los temas que el artista trae a la contemplación del público. Sus Pilones y albercas, composiciones cada vez más asimétricas, más experimentales, en las que el caño del que mana el agua se erige como la única referencia figurativa, alternan con su serie de Arboledas y con una novedosa incursión temática titulada Piscinas.

 Desiderio Delgado, El flotador, 2011, 40 x 90 cm, técnica mixta

Arboledas va más allá de sus anteriores series sobre ríos. La vegetación de ribera, los árboles que se erigen como acompañantes del cauce en su discurrir, son analizados por el pintor como si de composiciones geométricas se tratase. Los troncos, que aparecen en planos cortados, son una sucesión de franjas dispuestas verticalmente sobre la tabla que crean un dinámico efecto de contraste sobrepuesto a las pausadas líneas horizontales del fondo. Las luces y las sombras, que tan violentamente se manifiestan en este paisaje, son las referencias de las que se sirve el pintor para desplegar su desarrollo cromático, verdadero interés que trasluce la composición. Dentro de esta temática, Desiderio Delgado muestra asimismo una serie de Arboledas de tamaño reducido, formato apenas trabajado por el pintor, resueltas a carboncillo y toques sutiles de color, que adquieren así el carácter y la vivacidad del schizzo, las primeras impresiones de las que parte el creador y que tan interesantes resultan para conocer su arte.

Desiderio Delgado, Dibujo, 2011, 40 x 40 cm, técnica mixta

En la nueva serie de Piscinas, dos son las variables con las que ha trabajado el pintor. En una de ellas, la referencia figurativa nos remite a obras de artistas formalmente alejados de Desiderio Delgado hasta ahora como David Hockney en su serie Pools o Larry Rivers y House of cards blue. En estas nuevas interpretaciones, la importancia de lo gestual se sobrepone a la disciplina de la representación formal. Los elementos presentes se trabajan con soltura, las hamacas están esbozadas, son una referencia que no han de distraer al espectador de la impresión general del cuadro y de sus verdaderos protagonistas, la luz y el color. De nuevo la composición asimétrica y el encuadre abierto son adecuadamente utilizados por Desiderio Delgado para disponer grandes campos de color donde evolucionar y crear interesantes efectos de reflejos y profundidad.

Vemos, en este somero recorrido por la obra del pintor, otra variable, que me atrevería a calificar de monetiana, por el interés por las transparencias, por la creación de sinfonías de colores donde esmeraldas y azules alternan dotando al cuadro de una plasticidad que no esconde el estudio de las masas de agua y la refracción de la luz sobre ellas. Si hay artistas que han logrado un verdadero virtuosismo en la representación de la atmósfera, en “pintar el aire”, Desiderio Delgado logra trabajar estos mismos efectos de luz en su interacción con el medio acuático. Plenitud artística y experimentación unidas en una muestra que avanza un paso más en la carrera del pintor, quien, lejos de repetir esquemas, arriesga en la búsqueda sorprendiendo y deleitando al espectador.
Desiderio Delgado
Cerca del agua y del paisaje
Inauguración miércoles 2 de marzo, 20:00 h
Galería Carmen del Campo
Conde de Robledo 5, 14008 Córdoba
Hasta el 29 de marzo

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2 comentarios:

Ana Gonzalez dijo...

Una preciosidad de obras. Me han encantado..., esos verdes del agua.

Felicidades Desiderio!!

Maribel dijo...

Desiderio, acabo de descubrir tu obra. Vaya sensibilidad!! Enhorabuena y mis mejores deseos.