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19 nov. 2012

Cosecha de otoño

Blue Icon 02. obra reciente de Fernando M. Romero
Redacción / Ars Operandi

La temporada de otoño se presenta especialmente fecunda para un buen número de artistas cordobeses que en estos días multiplican sus citas expositivas a lo largo del territorio nacional amén de algunas incursiones en plazas europeas. Una actividad inusitada que contrasta con el débil pulso de una ciudad que ha visto disminuir considerablemente en el último año su oferta de arte actual. En estos momentos sólo dos salas institucionales, Galatea y Cardenal Salazar y dos galerías privadas, Arte21 y Carmen del Campo programan exposiciones de arte contemporáneo. La crisis económica y los estragos de la postnocapitalidad han dejado en el camino a espacios tan señeros para la agenda cultural cordobesa como la sala Puertanueva, además de provocar el cierre de otros fundamentales para la diversidad de la oferta como la Sala Iniciarte y las galerías Clave y Tula Prints. Ante este estado de cosas han surgido al fin las voces discordantes de los artistas que evidencian el desmantelamiento progresivo de las políticas culturales. La acciones artísticas llevadas a cabo en este sentido en los últimos días -tanto en el avión cultural como ante la clausurada sala Puertanueva- dan cuenta de un punto de inflexión en el que los artistas además de denunciar las carencias y situaciones comienzan a ofrecer otros modos de encauzar la resistencia activa. Prueba de este cambio de rumbo constituyen la progresiva implantación en la ciudad de las organizaciones que articulan el sector del arte como el Instituto de Arte Contemporáneo o la Unión de Artistas Visuales de Andalucía y el florecimiento de varias iniciativas que de modo silvestre plantean estrategias alternativas afrontadas siempre desde la autogestión y el trabajo comunal.
Obra de Jacinto Lara en Vánitas
De este modo en una antigua fábrica del polígono de Chinales crece El Arsenal, un espacio de "creación masiva e interferencias artísticas" surgido de la iniciativa de un grupo de artistas de diferentes disciplinas "en respuesta a la demanda de espacios y recursos vinculados a la actividad creadora". Para la temporada de otoño han preparado un nutrido programa de actividades que incluye cursos y talleres impartidos por artistas visuales como Antonio Blázquez, quien está realizando un curso de arte urbano callejero, o Marisa Vadillo y Pilar Mayorgas, que dirigirán talleres de pintura y fotografía respectivamente. Al otro lado de la ciudad, en las faldas de la sierra, se ha presentado El Viaducto, un proyecto auspiciado por el colectivo de coworking coSfera que propone un diálogo entre "las obras de los creadores y  los enseres y el ambiente propio de la oficina". Su intención es albergar cuatro exposiciones por temporada, de dos meses y medio de duración cada una, y para abrir fuego han elegido una muestra de Manolo Garcés, que cuelga piezas inéditas sobre papel y de pequeño formato, ilustraciones originales del libro Sharaija murió con trece años, de Eduardo Chivite, y dibujos de series recientes. En pleno barrio de la Axerquía surge Blow Up, un espacio para la formación y la cultura fotográfica especializado en fotografía documental y de autor que contempla un programa de cursos, exposiciones, presentaciones y charlas desde el que abordar el estudio de la fotografía desde una perspectiva "renovada, fresca, y en continua evolución". La presentación de credenciales la realizan con una selección de obras de Salvi Danés de su serie Black Ice Moscow y anuncian próximamente talleres impartidos por los fotógrafos David Jiménez y José Guerrero.

Dispositivos para territorios de consumo Nº3, fotografía de M. A. Moreno Carretero en el CDAN
En el capítulo expositivo cabe destacar la presencia del lucentino Jesús Pedraza en Artíssima19, la feria internacional de arte contemporáneo que se celebra en Turín. Como parte del programa New Entries, Pedraza comparte stand de la galería PM8 con obras de Adan Vallecillo. El artista afincado en Madrid plantea una lectura crítica del sistema del arte con Museum für Moderne Kunst y Colección La Caixa, dos piezas que van "más allá del mero cuestionamiento del coleccionismo institucional para hablarnos de la importancia de la imagen y de la autoría en el contexto del arte". Fernando M. Romero prosigue su estancia en la capital alemana y expone sus trabajos en la Egbert Baqué, galería con la que trabaja habitualmente en Berlín. Durante estos días se puede contemplar Die Reise nach St. Petersburg/The Journey to St. Petersburg, una exposición colectiva en beneficio del grupo de punk ruso Pussy Riot. El artista cordobés presenta Blue Icon, un nuevo paso adelante en su trabajo de investigación sobre la representación pictórica. Ya en territorio nacional, Jacinto Lara mostraba su trabajo en  Vanitas, un proyecto exposición efímero, colectivo e itinerante de la mano de la comisaria Carlola Loveart, quien reunió a nombres como Fernando Bayona, Eugenio Merino o David Saro en torno al tema de la vanidad y la fugacidad. Sin salir de la capital madrileña Fernando Baena desarrolla durante este mes, junto a artistas como Valcárcel Medina o Elena Blasco, El soporte de la cultura, un trabajo procesual a modo de palimpsesto en el que los artistas intervienen sucesivamente con tiza en una serie de pizarras con el propósito de cuestionar las estrategias de divulgación de los fenómenos creativos.

Desterritorios IV, fotografía de Tete Álvarez en Paisaje después de la tormenta
En el CDAN de Huesca, se exhibe  Confluencias, una confrontación entre obras de la colección del centro entre la que figuran nombres como Tapies, Broto, Benjamin Palencia o Ignasi Aballi. El carpeño Miguel Ángel Moreno Carretero presenta las fotografías que documentan su intervención en el paisaje,  Dispositivos para territorios de consumo, una pajita monumental de seis metros de altura que también forma parte de la colección del centro aragonés. Por su parte Tete Álvarez participa en Paisaje después de la tormenta, una selección de obras realizada por Nacho Ruiz  que se celebra en el Auditorio El Batel de Cartagena con trabajos de Muntadas, Jaar, Arce, Saro, Charris, Raúl Belinchón y FOD. Álvarez presenta fotografías pertenecientes a sus series Desterritorios y Campos de juego. En la capital andaluza una nutrida representación de artistas cordobeses están presentes en No se puede comer tanta carne, una muestra conmemorativa que se celebra en la Casa de la Provincia en la que los miembros de la generación del 92 de la Facultad de Bellas Artes comparten recuerdos, vivencias y casi un centenar de obras. Participan en la colectiva los cordobeses Ángel Corral, Javier Flores, Miguel Gómez Losada, Rafael Lucena, Francisco Quesada, Alfonso Navarro y Manuel Castro Cobos. Fernando Sendra, por su parte, forma parte de De la web a la pared, un proyecto que nace de una convocatoria para artistas vía web y que ahora toma forma en el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea Pablo Serrano.

El barranco (La pelea), óleo sobre lienzo de Miguel Gómez Losada en No se puede comer tanta carne
También de manera individual son varios los artistas cordobeses que presentan sus obras en estos días. Antonio Villatoro reúne en la Casa de la Juventud de Estepona, Classical, una nueva serie pictórica de carácter figurativo en la que versiona grandes obras de la historia del arte como La Gioconda, La Resurección de Giotto, La joven de la perla, Las Meninas o El caballero de la mano en el pecho. El Laboratorio de las Artes de Valladolid presenta WannaBe, una videoinstalación interactiva de Solimán López en la que mediante diferentes dispositivos de captación de imagen,  plantea un juego con el espectador en "una simbiosis orgánica de contenidos donde se confunde lo real con lo fingido o ficticio". Mientras, la pareja de artistas formada por Verónica Ruth Frías y Cyro García vuelven a exponer sus obras de manera conjunta en Narraciones(Extra)Ordinarias, una muestra celebrada en la Escuela de Arte de San Telmo de Málaga que reúne proyectos comunes como Pájaros en la cabeza o Tonto el que lo lea así como creaciones individuales de ambos artistas.

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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena a tod@s los artistas por vuestros éxitos. Con respecto a Ars Operandi, no hay palabras. Chapeau

Rafa C.

Paco Muñoz dijo...

Vuestra labor si que es buena de verdad. Lástima de tiempos sin futuro, sin perspectivas. Pero seguro que eso sirve para activar mecanismos personales e iniciativas que no tengan que depender de esta maldita gente que está desmontando todo lo que no les genera beneficio. Enhorabuena.

La Nave dijo...

hay que ser muy corto de vista para no ver el enorme activo artístico que esta ciudad posee, indispensable en el aprovechamiento de los recursos culturales. O se es muy cegato o lo que se pretende es fomentar una ciudad basada en el tópico de feria y semana santa, salmorejo e iglesias fernandinas. Con estos reclamos es normal que los turistas duren aquí las dos horas que se pasan por los alrededores de la Mezquita sorteando mendigas y coches, boñigas de caballo, mercancía Made in China, fritangas y vino peleón