31/1/2012

Un amplio programa de actividades celebra el primer aniversario de la ampliación del Arqueológico

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Zona de la cavea o graderío del teatro romano integrada en el Museo Arqueológico. Fotografía: Joaquín Conde
Redacción / Ars Operandi

 Hoy martes 31 de enero se cumple un año de la apertura al público del edificio de ampliación del Museo Arqueológico de Córdoba, que iniciaba su andadura con el gran aliciente que ha supuesto la integración en el edificio del yacimiento arqueológico correspondiente al antiguo teatro romano de Corduba, visitable en toda la planta sótano. La inauguración del edificio de ampliación y su puesta en funcionamiento es un primer paso previo a la restauración del palacio renacentista de los Páez de Castillejo, sede que será tras su rehabilitación de la colección permanente del Museo, una de las más importantes de España, por la extraordinaria calidad de las piezas y el elevado número de ellas conservadas. 

Con motivo del aniversario, el Museo Arqueológico de Córdoba ha diseñado una semana de actividades con un programa de difusión específico para la ocasión, en el que cobra gran importancia la colaboración desinteresada y el patrocinio tanto de particulares como de instituciones públicas y privadas. El programa incluye las colaboraciones de gran variedad de profesionales de las artes y las letras, poetas como Elena Medel, Pablo García Casado, Juan Manuel Prieto y Verónica Moreno, y periodistas como Carmen Lozano (Diario Córdoba), Alfredo Asensi (El Dia de Córdoba), Luis Miranda (ABC de Córdoba), Mª José Martínez (Radio Córdoba - Cadena Ser), Fidel del Campo (Canal Sur Córdoba), Pilar Sanabria (Onda Cero Córdoba), Roberto Loya (RNE) y Marta Jiménez (periodista cultural freelance). En música, intervendrán la instrumentista de guitarra clásica Celia Ruíz Artacho, alumna del Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco, así como el Cuarteto de trompeta SLAP. Asimismo está prevista la realización de un concierto de música vocal a cargo del Coro Ziryab. Por último, una excelente oportunidad para conocer el edificio en profundidad con la conferencia / visita guiada por los arquitectos Pau Soler y Joaquín Lizasoain, autores del proyecto y ejecución del edificio de ampliación. El programa se inicia hoy martes a las 19 horas con la conferencia inaugural a cargo del arquitecto y creativo Jesús Moreno Martínez, director creativo del estudio Jesús Moreno y Asociados, equipo encargado del Proyecto Museográfico del edificio de ampliación del Museo Arqueológico de Córdoba.



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29/1/2012

El Entierro de la Sardina


El entierro de la sardina, Francisco de Goya

Editorial / Ars Operandi 

Apenas transcurrido medio año desde que el veredicto del jurado cortara de raíz las aspiraciones de ser Capital Europea de la Cultura, comienzan a caer las máscaras y la ciudad nos desvela lentamente su verdadero rostro. Muy poco han durado los discursos que, en el momento de la derrota, reclamaban para Córdoba la capital eterna de la cultura. Tras algunos años de vigencia de la impostura como método de supervivencia política hemos sido abocados directamente al desierto de lo real. Bienvenidos. 

Después de los fuegos de artificio y una vez consumado el simulacro, el escenario no puede ser más desolador cuando hablamos de las artes visuales. Las galerías Clave y Tula Prints han cerrado recientemente sus puertas tras comprobar de primera mano la dificultad de llevar a cabo en nuestra ciudad un proyecto galerístico. Desaparecen también las dos salas de exposiciones que la Diputación albergaba en el Palacio de la Merced, la Sala Arpillera y la Galería Alta. A cambio, la única propuesta presentada hasta el momento ha sido instalada a la intemperie del Patio Barroco. Por su parte la Sala Puertanueva, que había llegado a convertirse en un referente a nivel andaluz, ha cesado fulminantemente su actividad después de ocho años de programación ininterrumpida. Sólo abrirá sus puertas en febrero para mostrar el Premio Citoler y, en el mejor de los casos, permanecerá cerrada durante un largo tiempo. La Sala Galatea, que permitía al Ayuntamiento disponer de un espacio de mediano formato para satisfacer la demanda de artistas locales, se encuentra cerrada y sin atisbo alguno de futura programación. Municipal es también el Centro Pepe Espaliú que dormita en la calle Rey Heredia, huérfano de actividad significativa alguna. Peor suerte ha corrido la sala Iniciarte que tutela la Junta de Andalucía, y que se encuentra clausurada desde la exposición de Miguel Ángel Tornero. Este cúmulo de decesos ha abocado a la ciudad a no disponer, en la actualidad, de oferta institucional alguna en materia de arte contemporáneo. 

A esta inhibición se suma el hecho de que las políticas culturales de apoyo a la creación contemporánea han sido desterradas por completo de los programas institucionales. Ni Ayuntamiento, ni Junta, ni Diputación cuentan en la actualidad con programa alguno de fomento de las prácticas artísticas. La Consejería de Cultura ha anunciado que no convocará en 2012 el programa Iniciarte y la Fundación Botí hizo lo propio ya en 2011 con su política de becas. La Beca de Artes Nobles auspiciada por el Ayuntamiento y que permitió la formación en el extranjero de artistas cordobeses forma ya parte de la historia. 

Lejos han quedado los tiempos en los que Córdoba iba a convertirse en la Florencia del siglo XXI, en los que la cultura estaba llamada a ser el motor de transformación necesaria para la ciudad. El argumento de la crisis no resulta suficiente para justificar tales inhibiciones. Los poderes públicos son los encargados constitucionalmente de promover y tutelar el acceso a la cultura. Nuestra obligación como ciudadanos pasa por reclamarlo como uno de nuestros derechos fundamentales. 

Esta drástica reducción de la oferta cultural sólo puede acarrear un no deseado descenso en su consumo. El éxito de visitas que está cosechando la exposición Córdoba, reflejo de Roma demuestra que existe un gran interés por parte de la ciudadanía cuando se ofrecen productos de calidad. Mucho nos tememos que incluso, este formato de magna exposición, ejemplo de colaboración institucional, esté también llamado a desaparecer.

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El pasado es un prólogo. Agredano en el CAAC


Post clarissimum virum clarissima femina semper est,  fotografía de Rafael Agredano
Redacción / Ars Operandi.

La obra de Rafael Agredano (Córdoba, 1955) llega al museo treinta años después de que protagonizara una de los capítulos más significativos de la historia del arte español reciente, la irrupción del denominado Grupo de Sevilla. Agrupados en torno a la revista Figura y con el sustento de la Máquina Española de Pepe Cobo, el colectivo, formado entre otros por Guillermo Paneque, Pepe Espaliú, Curro González o Abraham Lacalle, aportó la dosis de modernidad al arte contemporáneo en Andalucía y abrió sus fronteras para conectarlo con el panorama internacional. Fue precisamente en el número 0 de la revista sevillana donde Agredano publica en 1983 un texto, Titanlux y moralidad, que con el paso del tiempo ha adquirido rango de manifiesto:  "…los estudios no están para clavarse puñales, sino para pintar. Dejadnos abrir ventanas para que entre la contaminación artística y dejadnos ser frívolos, eclécticos, dialécticos: que conciliemos el internacionalismo con el localismo, la tradición con la innovación…".

Una de las salas  incluye material documental sobre el Grupo de Sevilla. Fotografía: Ars Operandi
Pero Prólogos significa mucho más que una revisión de lo que se vino a llamar la década del entusiasmo. Comisariada por Esther Regueira, la muestra que ocupa el Claustrón Sur del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, no puede ser considerada una retrospectiva al uso,  sino más bien "una lectura singular realizada a través de una selección histórica de obras junto con nuevas producciones, cuyo hilo conductor es la Memoria, (y por tanto, el olvido), y abordada desde la peculiar manera que tiene el artista de trabajar la iconografía, el lenguaje, los ritos y las representaciones, el juego de los opuestos y las relecturas de grandes mitos". Desde sus primeras obras irreverentes e iconoclastas hasta sus trabajos más recientes sobre el Polo Químico de Huelva la muestra nos revela a un artista "pionero en la representación plástica de algunos de los debates más candentes en estos momentos como son la disolución de barreras entre la alta y baja cultura o diversos aspectos que plantean las teorías trans y queer sobre identidad. Se trata de cuestiones que Agredano aborda desde hace años de una manera rabiosamente personal, completamente desinhibida, visionaria, contundente y vanguardista, consciente, desde los comienzos de su trabajo, de que, como dice el historiador francés Georges Didi-Huberman, “…las imágenes son un espacio de lucha…”."

A la izqda.: Avignon People. El apropiacionismo de Picasso es una constante en la obra de Agredano. Fotografía: Ars Operandi
Como capítulos de una novela, Prólogos va engarzando obras de diferentes etapas enlazadas mediante la inclusión en cada una de las salas de una obra perteneciente a la serie Jesuitas. La muestra se abre con Escenas pastorales del sur galante, la serie de fotografías que el artista presentó en 2007 en la galería Alfredo Viñas, en las que, sobre fotografías nocturnas tomadas en el Polo Químico de Huelva,  sobreimpresiona párrafos de Platero y yo que aluden al vergel que constituían los terrenos sobre los que se asienta ahora la industria petroquímica. La sala dedicada a la obra más temprana de Agredano incluye material documental, textos y publicaciones sobre el Grupo de Sevilla así como algunos ejemplares de la revista Figura. Dos de los aspectos más determinantes de la obra de Agredano, la relectura de las vanguardias -en especial Picasso- y las cuestiones de género e identidad se dan cita en Avignon People, una mordaz composición que auna la puesta en escena de Las señoritas de Avignon con la estética gay de los Village People. En la misma linea se sitúa La chambre en noir, en la que Agredano vuelve a hacer una apropiación del artista malagueño, esta vez desde la ambientación bondage. La música forma parte de dos de los capítulos de Prólogos; la callada,  presente en Corpus Christi en Sevilla, Rafael Albéniz Remixed, una serie de dibujos sobre partituras en braille da paso a la melodía de La belle excentrique, dibujos de sexo explícito realizados sobre una partitura de la obra homónima del compositor Erik Satie. Un retrato del Agredano más camaleónico flanquea la entrada de la última sala donde se muestra la opus nigrum, la serie L’esprit de l’escalier en Andalousie, un paseo por la iconografía kitsch de la muerte presente en los cementerios de Andalucía con visitas a las tumbas de Manolete o Joselito El Gallo,  realizada en 1991, actualizada con obras recientes sobre Camarón y Bambino.

La serie L’esprit de l’escalier en Andalousie cierra la exposición de Agredano en el CAAC. Fotografía: Ars Operandi
Nacido en Córdoba aunque formado artísticamente en Sevilla, Rafael Agredano no mantuvo en el principio de su carrera  un especial contacto profesional con su ciudad natal. Apenas cabe reseñar la colectiva de los por entonces Jóvenes Pintores Sevillanos que llevó a la Posada del Potro en 1984 a buena parte de los integrantes del Grupo de Sevilla. Veinte años más tarde vuelve de la mano de Mariano Navarro para inaugurar la sala Puertanueva con Arte dentro del Arte. Ese mismo año forma parte de CO'04, colectiva de artistas cordobeses en el 40 aniversario de la celebración del Salón Córdoba. Pero no será hasta un año más tarde cuando, mediante una retrospectiva, su figura se reivindica desde la ciudad que lo vio nacer. Epílogo sin confirmar, comisariada por Oscar Fernández y Jesús Alcaide para la Fundación Rafael Botí, significó la primera revisión en profundidad de la obra de Agredano y su catálogo constituye la única monografía editada hasta el momento sobre el conjunto de su obra. Más recientemente, trabajos suyos  formaron parte de La enfermedad, la muerte. Reflejos y visiones en el arte cordobés, comisariada en 2009 por José Mª Baez para la sala Vimcorsa de nuestra ciudad.

Rafael Agredano 
Prólogos
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla  Del 26 de enero al 13 de mayo de 2012 
Comisariada por Esther Regueira. 

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28/1/2012

Superficies. Grabados de Oier Pesquera en la Casa del Inca

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Oier Pesquera Blázquez, S/T
Redacción / Ars Operandi


Desde el pasado 21 de enero, y hasta el 28 de febrero, la montillana Casa del Inca acoge en su Sala Alta la exposición titulada Superficies, a cargo del grabador Oier Pesquera Blázquez. Nacido en Éibar en 1972, y residente en Córdoba desde hace dos años, Pesquera es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco, con estudios ampliados en la Facultad de Bellas Artes de Berlín H.D.K y en el Taller de Grabado Calcográfico de la Escuela de Enseñanazas Artesanales de Deva. La muestra Superficies está compuesta de grabados calcográficos, serigrafías, collages y técnicas mixtas de obra gráfica tanto seriada como única.

Oier Pesquera Blázquez
Superficies
Casa-museo del Inca Garcilaso de la Vega
C/ Capitán Alonso de Vargas, 3 14550, Montilla (Córdoba)
Teléfono 957 652 354
Del 21 de enero hasta el 28 de febrero

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26/1/2012

La Semana de Video Iberoamericano en la Filmoteca y en La Fragua

Redacción / Ars Operandi


Por segundo año consecutivo la Filmoteca de Andalucía acoge la Semana de Video Iberoamericano, un encuentro internacional que reúne programas de video seleccionados por cuatro comisariados que muestran trabajos de diecinueve artistas tanto españoles como latinoamericanos. El encuentro, dirigido por el comisario independiente y crítico de arte José Ramón Barbancho, comparte en esta cuarta edición la sede con la Residencia de Artistas La Fragua de Belálcazar donde durante el pasado fin de semana se han podido visionar los seis programas que conforman el ciclo.

Asim'tria, el Festival de nuevas tecnologías para la creación, cultura libre, nuevos medios, democracia y  arte contemporáneo radicado en Perú ha conformado el primer programa que cuenta con obras de Cecilia Cerdeña y Luis Monteagudo, Marco Valdivia, Mauricio Sanhueza, Jorge Alejandro Vargas Prado, Mauricio Godoy, Andrea Inocêncio y Marcelí Antúnez. Laura Baigorri , especialista  en Arte y Nuevos Medios de la Facultad de Bellas Artes de  Barcelona reúne bajo el título ¡Siempre en la lucha! una selección de trabajos de artistas cubanos entre los que incluye a Luis Gárciga, Javier Castro,  Grethell Rasúa, el colectivo Luis o Miguel y José Vieira. Hoy jueves será el turno del programa de artistas españoles confeccionado por Juan Ramón Barbancho que incluye obras de  Sandra Carvalho y Felipe Ortega-Regalado, Almalé-Bondía,  Marisa González, Joaquín Delgado y Proyecto Videolab. El viernes sesión doble con los ciclos de Ada Azor y Nicolás Dumit Estévez. La coordinadora del Proyecto Circo de Cuba propone un programa con artistas españoles y cubanos de la mano de Duniesky Martín, Henry Eric Hernández, Jenny Brito, Luis Gárciga, Ricardo Miguel Hernández y Rita Rainho. Por su parte el artista y curator Nicolás Dumit Estévez presenta Érase una vez con videoartistas norteamericanos y puertorriqueños como  Nayda Collazo-Llorens, Quintín Rivera Toro con Ozzie Forbes, Scherezade García y Migdalia Luz Barens-Vera.

Como ocurriera  en la edición de 2010 con Beth Moysés, la Semana de video rinde homenaje este año a una artista latinoamericana de reconocida trayectoria  a nivel internacional, Angie Bonino (Lima, Perú, 1974). Bonino es pionera en su país en el uso de los nuevos medios -vídeo, videoinstalación, net.art y performance-. Diseñadora gráfica licenciada en artes plásticas con la especialidad de pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Perú, ha cursado una beca de master en sistemas interactivos para el audiovisual en Mecad Escuela de Master de la Escuela de Diseño ESDI y la Universidad Ramón Llull.  Comisaria/directora de VIDEOAKT, bienal de vídeo de Barcelona y profesora en diversas universidades e instituciones en su faceta artística tiene en su haber numerosas exposiciones en instituciones como el MEIAC o el Museo de Arte Moderno de Mexico. El ciclo que repasa sutrayectoria incluye obras en video y videoperformances como Evanescer (2010), Habitar (2006), Yo quiero tener un millón de amigos (2007), New world order (2008) y Videodanza (2009).

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23/1/2012

Freijo Fine Art presenta en Madrid una de las épocas menos conocidas de José Duarte

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Una de las obras que componen la muestra El Romanticismo en José Duarte
Redacción / Ars Operandi

Desde el pasado 19 de enero, la galería madrileña Freijo Fine Art presenta al público la última exposición individual de José Duarte, titulada El Romanticismo en José Duarte. La muestra presenta una selección de quince pinturas y cinco dibujos, realizados entre 1980 y 1986. Para la reconocida galerista Angustias Freijo, comisaria de la exposición, el criterio seguido para dar unidad a la muestra ha sido "el de seleccionar aquellas obras que nos recuerdan al Romanticismo, y que dentro de la figuración aportan una lectura interesante de analizar en su contexto histórico y también en su aspecto plástico, pues se trata de lenguajes que internacionalmente, en ese mismo momento desarrollan también, autores de gran importancia", según nos comunica la comisaria. Freijo Fine Art, galería fundada en 2010, y que dirigen Angustias Freijo y Manuel Gonzalez Freijo, veteranos marchantes y coleccionistas, está especializada en pintura y escultura contemporánea internacional, con especial predilección por el arte mexicano y latinoamericano, entre los que han de incluirse los grandes autores del exilio español junto a la obra de los artistas mexicanos contextualizados con las vanguardias históricas europeas y la pintura de entreguerras. 

José Duarte (Córdoba, 1928), miembro fundador del Equipo 57, es autor de una extensa obra artística que le ha llevado a situarse entre los más relevantes nombres del arte contemporáneo, con exposiciones ininterrumpidas desde su primera individual en 1950. La época seleccionada por Angustias Freijo para mostrar la evolución de Duarte durante la primera mitad de los ochenta se configura como un importante momento del pintor cordobés, en el que abandona algunas temáticas relacionadas con su trayectoria en Estampa Popular, aunque prosiguiendo en el campo de la figuración. En 1982 Duarte expone en Madrid la muestra titulada Duarte. Óleos recientes, que sería el fin de la colaboración con la galería Ramón Durán. En este mismo año, Duarte estuvo presente en Córdoba exponiendo en la Posada del Potro. Es un momento de cambio donde, a la vez que sigue su labor de grabador, se va redefiniendo como pintor, con nuevas propuestas como las que se mostraron al público en la galería Studio 52 de nuestra ciudad, centrada en una temática paisajista, con vistas urbanas madrileñas. A partir de este momento, Duarte inicia una profunda reflexión creativa que le llevará a estar ausente de las exposiciones hasta 1989, por lo que la muestra El Romanticismo en José Duarte nos ofrece la oportunidad de indagar por vez primera en las creaciones realizadas en tan importante periodo vital del pintor.

José Duarte
El Romanticismo en José Duarte 
 Galería Freijo Fine Art
General Castaños 7, 1º izq
28004 Madrid 
Comisaria: Angustias Freijo

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El Huerto de Venancio

TRIBUNA ABIERTA
por Luis M. García Cruz
Escultor, profesor de la Escuela de Arte Dionisio Ortiz

Una de las obras de Venancio Blanco presentes en la muestra. Foto: Luis M. García

El pasado doce de enero se celebró en la sala de exposiciones de la Escuela de Arte La Palma de Madrid una interesante exposición de escultura, acompañada del dibujo como es habitual al hablar del maestro Venancio Blanco. Espacio, materia y reflexión creadora como temas permanentes en la obra artística, pero también en el particular enfoque pedagógico del escultor que nos ocupa, y por ende de los autores de la muestra. 

La exposición cuyo originalísimo título es, El Huerto de Venancio, responde a la iniciativa colectiva de un grupo de antiguos alumnos de artes y oficios, procedentes de la madrileña Escuela de Moratalaz donde Venancio ejerció, constituyendo un sentido homenaje desde su pluralidad al maestro que en su día los iniciara en la andadura profesional de la escultura, impulsado el hecho desde las antiguas escuelas de artes y oficios junto con los cuatro cursos que paralelamente impartió, sobre fundición entre otras técnicas, en Salamanca, Peñaranda de Bracamonte y Navas del Marqués, en una década como fue la de los ochenta, en la que el panorama de oferta docente no reglada en nuestro pais resultaba prácticamente inexistente. 

La muestra está representada por la obra de 15 artistas en su totalidad, si tenemos en cuenta que también Venancio Blanco participa con obra propia entre la de sus alumnos, y a veces también colaboradores. Este hecho expositivo viene a confirmar la cercanía, identificación y compromiso permanente de Venancio y de la fundación que lleva su nombre, con todos aquellos que han compartido y comparten quehaceres, diciendonos mucho del estrecho vínculo personal entre profesor-alumno del que hace gala Venancio, y que en esta ocasión demuestra una vigencia prolongada y estable durante nada menos que una treintena de años. 

El grupo de artistas participantes está compuesto por escultores con un dilatado curriculum profesional como Pedro Sanz Labajos, Eleuterio Gordo, Marisol Gómez Nieto, o Jose Luis Yebra, que en la actualidad son profesores en distintas Escuelas de Arte y que también han llevado a cabo no solamente su labor escultórica sino la docente fuera de dichas escuelas, como es el caso de Pedro Sanz (precursor de la fundición artistica dentro de Artes y Oficios) en la Casa Gitana de Oficios de Madrid, los Cuadernos Didácticos en el salmantino Museo de Bellas Artes de Eleuterio Gordo, el grabado a cargo de Marisol Gómez, o la cerámica en el caso de Eduardo Steinko, cuya magnífica medalla conmemorativa en porcelana del pasado año, dedicada al fundador de la Escuela de Cerámica de Madrid, Francisco Alcántara, nos hace reflexionar sobre la necesaria recuperación y puesta en valor de este insigne cordobés, también en su provincia natal, siendo originario de la vecina población de Pedro Abad, con la que también Venancio Blanco mantiene un estrecho vínculo. Otros de los artistas fueron Isabel Martínez, Miguel Reyes, Jose Luis Morales, Raquel Fernández Santos, Jose Alberto de Santos, Miguel Reyes, Emilio Velilla, Angelines Gil, Luisa Rodríguez y Marta Salto, pudiéndose apreciar en las obras expuestas un rico panorama escultórico y dibujístico de muy diversa temática, contando básicamente con un lenguaje entre la figuración expresionista basada en la simplificación de las formas, la construcción abstracta pura, y en ocasiones la obra de contenido simbólico pasando por el paisaje y el retrato. Con un total de 4 dibujos y 24 esculturas y un relieve, realizadas con materiales y técnicas que van desde el modelado directo con escayola, la terracota, la fundición con diversos procedimientos y aleaciones, la construcción directa en metal casi siempre conjugada con diversos materiales (resinas, morteros...), o la talla en madera. 

Dibujo de Venancio Blanco

Pese a la complejidad que siempre conlleva una muestra colectiva tan amplia, el conjunto de la obra mantiene una justa unidad, sin apreciarse disonancias ni estridencias excesivas, lo que permite su percepción general como un rico conjunto, perteneciente a una generación bien definida en sus principios estéticos y técnicos, con itinerarios muy distintos, pero iguales en cuanto al criterio de honestidad con la propia obra. Como es lógico mención aparte merece la representacion expuesta a cargo de Venancio Blanco, que aquí cuenta tanto con obra de momentos anteriores como El pastor o el relieve en madera Paisaje de Priego, frente a obra más reciente como el dibujo Suerte de varas, la escultura Juego con el mar, la versión en aluminio de la obra Sinfonía, o el ultimísimo y rotundo Retrato de Irene, realizado solo veinticuatro horas antes, que manifiesta mediante la atenta mirada del niño, lo que por parte del autor resulta un interés, si cabe más acentuado que nunca en los últimos tiempos, por todo lo vinculado al terreno del arte y la infancia, recordándonos su famoso discurso de Ingreso en la Academia de Bellas Artes: El Taller. Baste decir que como siempre nos tiene acostumbrados, aporta lo mejor posible de si mismo, el Venancio coherente y sincero en la obra, siempre didáctico, siempre escultor y dibujante, por encima de todo hombre a la vez que artista. 

Al margen de la obra expuesta no queremos dejar de destacar varios capítulos importantes, uno tal vez sea el valor no meramente plástico o afectivo de la muestra, sino el profesional y didáctico en un mismo sentido, al responder a una motivación generosa respecto de los participantes frente a la figura de Venancio, “Exposición homenaje de sus alumnos por su inestimable aportación a las Escuelas de Arte” reza el subtítulo del cartel. Grande es por tanto el valor pedagógico para los actuales alumnos de estas mismas escuelas, partiendo de ellas desde otro momento y materializandose en el presente de las mismas, cuyos profesores y alumnos actuales también nutrieron la inauguración. 

En el acto inaugural el propio Director del centro tuvo palabras de reconocimiento y gratitud, como cabeza visible de una Escuela de Arte que demostró estar volcada en el acontecimiento. Resultaba impactante la expresión de los asistentes frente a la proyección de imágenes de los cursos de verano de los ochenta, pero especialmente notoria fue la clara admiración manifestada por todos, así como el entrañable afecto, no exento de sentido del humor, de las palabras que el Maestro dedicó en la presentación. Como siempre, El Maestro demostró públicamente el especial vínculo que mantiene entre otros con la población de Priego de Córdoba, desde sus actuales cursos de verano, a los que lleva asistiendo ininterumpidamente 21 años durante todos los meses de agosto. Como portavoz de los artistas del colectivo Eleuterio Gordo puntualizó que los presentes no son sino una pequeña muestra del extenso conjunto total de alumnos que han recibido clase con Venancio, máxime si tenemos en cuenta que a las alturas profesional y vital del escultor, este continúa, como aquí atestigua, concediendo atención prioritaria al ámbito de la docencia, con especial acento con las promociones más jóvenes. Verdadero ejemplo pues de tenacidad y entusiasmo docente. Y es que ya lo dijo María Zambrano en su ensayo titulado La vocación de maestro: el alumno se yergue. Y es ese segundo instante cuando el maestro con su quietud, ha de entregarle lo que parece imposible, ha de transmitirle, antes que un saber, un tiempo, un espacio de tiempo, un camino de tiempo. El maestro ha de llegar, como el autor, para dar tiempo y luz, los elementos esenciales de toda mediación”.Y tendríamos que añadir que en todo este tiempo, esa voluntad de hacer crecer la amistad y la luz en Venancio nunca ha cesado. 

Para finalizar tal vez nos quede aclarar, de cara a aquellos que no conozcan directamente a Venancio, el propio título de la exposición, con el que pensamos que los autores de la colectiva lanzan un guiño de complicidad al profesor suyo que fue y sigue siendo. Y es que así son las cosas de Venancio Blanco, enseñando siempre con rigor pero desenfadamente, abundando en metáforas y símiles que siempre dejan al alumno pensando antes de responder. Como nosotros nos quedamos también pensando tal vez en este huerto prodigioso donde hay de todo y además bueno, posiblemente porque como todo hombre apegado a la tierra sabe, todo aquello que se cuida y trabaja con constancia prolongada, con dedicación, con buenas manos, acaba fructificando. Ya lo apuntó también Voltaire, uno de los padres de La Enciclopedia y otro de los grandes pedagogos, en el final de su célebre Cándido: “tenemos que cultivar nuestro pequeño jardín... aunque bien podría valer aquí nuestro símil hortícola: toda la pequeña sociedad entró por este loable propósito; cada cual se puso a ejercitar sus talentos. La tierrecilla produjo mucho.”


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22/1/2012

There is no end. Fernando M. Romero vuelve a Berlín

Unexpected_03, obra de Fernando M. Romero en la galería Egbert Baqué de Berlín
Redacción / Ars Operandi

El artista Fernando M. Romero (Córdoba, 1978) participa  en estos días en There is no end - A tribute to Jackson Pollock, exposición colectiva que se celebra en la galería berlinesa Egbert Baqué Contemporary Art. La muestra pretende rendir homenaje a una de las figuras fundamentales del arte del siglo XX justo cuando se va a cumplir el primer centenario de su nacimiento. La obra del artista norteamericano reviste especial importancia en la plástica de la segunda mitad de siglo y es posible rastrear aún su notable influencia en el trabajo de numerosos artistas. There is no end reúne obras de Selket Chlupka, Yago Hortal, Wolfgang Neumann, Tim Plamper además de el propio Romero que, desde diferentes posicionamientos - la figuración, la abstración, la pintura o el video-, aluden a determinados aspectos de la vida y de la obra de Pollock.

Fernando M. Romero se ha enfrentado con el elemento gestual de la pintura de Pollock a la hora de abordar su cometido. Con la intención de "capturar o congelar el gesto", ha recopilado muestras de los patrones abstractos resultantes del trabajo de Pollock y ha generado la obra a partir de la acumulación, deformación y distorsión de todos estos fragmentos de información visual. Según se afirma en el texto de presentación de la exposición "a lo largo de este proceso también ha abordado el problema del espacio en la pintura abstracta, un problema para el que ha encontrado soluciones fascinantes". Tres de las cuatro obras que el artista cordobés presenta  en la muestra han sido creadas expresamente para la ocasión. En ellas ha sometido fragmentos e imágenes del trabajo de Pollock a su habitual proceso de reconstrucción a partir de imágenes ya existentes. De esta manera, afirma, "a través de la repetición del mismo proceso una y otra vez sobre los mismos referentes (generando así un bucle), doy lugar a nuevas imágenes resultantes en las que se ponen de manifiesto los artificios de la representación y de la propia pintura. Así, estas imágenes oscilan entre la abstracción y el referente, entre la superficie bidimensional y la simulación de la tercera dimensión, entre la retórica visual desplegada y sus referentes originales. El resultado de este difícil equilibrio es una pintura en la que las contradicciones inherentes a su propia práctica pasan al primer plano. Así, las fallas en la representación se magnifican con el fin de acotar un terreno en el que poder lidiar con los interrogantes que la práctica de la pintura nos sigue planteando hoy día".

Obras de Fernando M. Romero en la colectiva There is no end. A tribute to Jackson Pollock
La exposición, abierta al público desde el pasado sábado, tendrá una segunda inauguración el próximo 28 de enero, día en el que se conmemora el centenario de Pollock y que coincide con la celebración de la Noche de los Museos de Berlín. La galería fue fundada en otoño de 2005 por Egbert Baqué quien desde principios de los noventa ha trabajado como autor independiente, traductor, curador y como gerente de proyectos en el ámbito del intercambio cultural internacional. Fundó su primera galería en 1991 y posteriormente desarrolló su trabajo en París en la organización de exposiciones de artistas como Georg Baselitz , Markus Lüpertz y Helmut Middendorf entre otros. La galería, dedicada fundamentalmente a la pintura y a la fotografía, está situada en el centro occidental de Berlin junto a la Kurfürstendamm.

There is no end prologa el regreso de Fernando M. Romero a la capital alemana, ciudad en la que ya residiera con motivo de la Beca Córdoba Artes Nobles, convocada por el Ayuntamiento de Córdoba desde 2003 hasta su desaparición en 2009. En la actualidad el artista prepara la cita que inicia su colaboración con la galería Siboney de Santander con la que acudirá a JUSTMAD, la feria de creación contemporánea especializada en arte emergente que celebrará su tercera edición del 16 al 19 de Febrero. Con la dirección de Giulietta Speranza y un equipo comisarial formado por Javier Duero, Martí Manen y Luiza Teixeira de Freitas, JUSTMAD3 aumenta su participación y albergará este año más de 70 expositores que se darán cita en el parking del Hotel Silken Puerta América de Madrid. Tras su participación en la feria, Romero volverá para establecerse de nuevo en Berlín y afrontar la preparación de su primera individual en la Egbert Baqué Contemporary Art.

There is no end. A tribute to Jackson Pollock
Egbert Baqué Contemporary Art
Fasanenstrasse 37 10719 Berlin 
Hasta el 25 de febrero

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21/1/2012

Ha muerto Emilio Serrano


Emilio Serrano. Foto: R.A.C.
Redacción / Ars Operandi


Emilio Serrano, director que fue de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Córdoba, maestro grabador, artista insigne, ha fallecido hoy a la edad de 67 años, en la plenitud de sus facultades.

Emilio Serrano, nacido en Córdoba, comenzó en 1960 sus estudios artísticos en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de nuestra ciudad. Tras cursar tres años pasó a la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla, terminando su Licenciatura en Barcelona, donde obtuvo en 1968 el Título de Profesor de Dibujo, especialidad Pintura. En 1965 es Diplomado en la Escuela Internacional de Pintura Mural de San Cugat del Vallès, en Barcelona. De 1979 a 1981 es Profesor Titular de Pintura en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona. En los años de 1985 a 1998 desarrolla su labor docente como Profesor Numerario en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Córdoba (hoy Escuela de Arte Dionisio Ortiz). En 1992 creó la Asociación de Grabadores de Córdoba, ingresando en 2006 como Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba.

La obra de Serrano se desarrolló siempre dentro del campo realista, donde trabajó un estilo minucioso, que creó escuela. Maestro indiscutible del grabado, cuyo profundo conocimiento técnico le permitió creaciones de una enorme expresividad, es en el dibujo donde sus creaciones se acercaron más al hiperrealismo. Lejos de ser una copia fotográfica de la realidad, la obra de Serrano muestra una suerte de prospección psicológica en paisajes intimistas y familiares, en la que se complementan bodegones y retratos. Su enorme legado ha de ponderarse más allá de la necrológica que Ars Operandi, como tributo a su memoria, ahora publica. El funeral se realizará el domingo 22 de enero a las once de la mañana en la Iglesia de Santiago de nuestra ciudad.
 S T T L

18/1/2012

"Haced mapas", Tete Álvarez en Arte21.


Transurbancias, I. Tete Álvarez
Redacción / Ars Operandi

El interés por los sistemas de representación no es nuevo en la obra de Tete Álvarez (Cádiz,1964), la asunción del espacio público como territorio de negociación le ha llevado a desarrollar un trabajo que investiga sobre las tramas urbanas y las derivas, la representación del territorio a través del mapa y de dispositivos de geolocalización. En Topografías, la muestra que presenta en la galería Arte21 a partir del 20 de enero, Tete Álvarez  ofrece tres series fotográficas Transurbancias, Ciudades Líquidas y Vértices que responden a estos intereses. 

La transurbancia es el método que propone el colectivo de investigación urbana Stalker para atravesar, recorrer y mapear los terrain vague. En Transurbancias, Tete Álvarez propone cartografiar una configuración urbana construida a partir de lo que Castells denomina “una nueva lógica espacial basada en flujos de información, frente a la lógica de la organización social arraigada en la historia de los lugares y territorios locales inmediatos”. Otra cartografía que permita realizar una deriva que gracias a los flujos nos desplace, por ejemplo, desde el barrio porteño de Mataderos hasta el sevillano del Tiro de Línea. Sobre un collage formado por numerosos fragmentos de imágenes satelitales –de tramas urbanas de diferentes lugares del mundo como paradigma de la calidad heterotópica del espacio urbano moderno– se superponen mapas de distintas épocas y procedencias, en alusión al tiempo de la historia, y planos sobreimpresionados de sistemas de comunicaciones, flujos de transportes, líneas de metro, etc. que tienen que ver con la nueva espacialidad de los flujos. Estos flujos forman parte de un sistema global y determinan un tiempo distinto, el de la atemporalidad, el de la aceleración y la simultaneidad, frente al tiempo de las estaciones o de la historia. Los espacios de conexión, vías de transporte o puntos de intercambio telemático son los verdaderos soportes de la identidad metropolitana. Mapas ácronos y heterotópicos y al igual que los de los situacionistas, ajenos a las fronteras administrativas de las ciudades que homogeneizan el espacio.

Ciudades Líquidas. Tete Álvarez

La metáfora de lo líquido y del fluir define la experiencia urbana actual. Tanto es así que está minando todos los resortes de la ciudad haciendo que la propia idea de urbe se desmorone y sea sustituida por núcleos de población más o menos informes. Lo más interesante de este proceso hacia lo líquido es que está afectando incluso a las viejas ciudades. Mientras la memoria de los lugares se fija cada vez más gracias al fenómeno turístico, la realidad de estos lugares se diluye cada vez más rápido. Ciudades líquidas toma como punto de partida imágenes satelitales de cascos urbanos de ciudades históricas para metamorfosear su trazado y convertirlo en un líquido denso pero a la vez fluido. Como apunta Pérez Villén en el texto editado con motivo de la muestra, “el proceso comienza con la elección de una determinada ciudad histórica –Estambul, Córdoba, Jerusalén– para centrarse en la herida que representa su trama. El tiempo se cobra la recompensa de su lento discurrir y facilita la emergencia de un tatuaje, siempre luctuoso. A la vez que se objetiva una imagen del caos –ese retrato a contraluz que representa la cicatriz de la historia– de forma paulatina fermenta la impresión de que los lugares ya no importan y que los límites no marcan pues todo se desborda. La ciudad se extralimita y sólo consigue transpirar la imagen líquida de lo que fue su pulso".

Cerro Trapero. Tete Álvarez

Las redes geodésicas están formadas por un conjunto de puntos materializados sobre el terreno, los vértices geodésicos, de los cuales se ha medido su posición con una gran precisión y que se han materializado sobre el terreno con hitos o señales. Esta materialización se hizo, por lo general, con cilindros de 1,20 metros de altura sobre un dado de hormigón cilíndrico o cuadrangular. Encima de la señal se instalaba el instrumento topográfico para hacer las mediciones necesarias, y desde cada una se deben ver varias, por lo que están situados en los lugares más altos y despejados. Vértices trabaja en el orden de interrogar acerca de la percepción del espacio, del territorio que permanece en la época del fin de la geografía, cuando las distancias han quedado reducidas por la instantaneidad de los flujos de comunicación en tiempo real. Para Pérez Villén estos Vértices conforman “una suerte de paisajes involuntarios. Y lo son porque cada fotografía de la serie –las imágenes incorporan las coordenadas exactas de su localización– además de señalar la aleatoriedad de la elección y el caprichoso artificio que otorga a cada lugar la singularidad y la virtualidad de la naturaleza, se debe en exclusiva al precepto de informar sobre la contingencia de un dispositivo determinado de la trama topográfica”. 

Tete Álvarez realiza desde principios de los noventa obras en las que toma como soporte la instalación, el vídeo y la fotografía. Desde entonces ha realizado exposiciones individuales en las galerías Cavecanem (Sevilla), Trama (Barcelona y Madrid), Valle Ortí (Valencia) y T20 (Murcia), además de instituciones como el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla) y el Centro de Fotografía de la Universidad de Salamanca. Desde 1998 sus trabajos han estado presente en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, así como en exposiciones colectivas en distintos países de Europa y América. Seleccionado por Okwui Enwezor para participar en la II Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla, sus trabajos han podido verse entre otros en el Salón Internacional de Fotografía, Paris Photo de la mano de la galería T20. Cuenta con obra en museos y colecciones como la Ordóñez-Falcón, la colección Testimoni de La Caixa, el Centro de Fotografía de la Universidad de Salamanca o el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. La exposición en la galería Arte21 supone la primera ocasión en la que se pueden contemplar los trabajos de Tete Álvarez en una galería privada de Córdoba, ciudad en la que habitualmente reside. Con motivo de la cita se ha publicado un catálogo con una edición limitada  con texto a cargo del crítico de arte y comisario de exposiciones, Ángel Luis Pérez Villén. La muestra de Tete Álvarez coincide con dos exposiciones colectivas en las que participa, A las ciudades se le conoce como a las personas, en el andar , comisariada por Luisa López Moreno y Juan Antonio Álvarez Reyes en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y Mundos propios. Perspectivas y Variaciones en la Fotografía Andaluza de Hoy, comisariada por Sema D'Acosta para la Fundación Madariaga de las que hemos dado ya cumplida referencia a nuestros lectores en ediciones anteriores.

Tete Álvarez. Topografías 
Del 20 enero al 29 febrero 2012 
Galería Arte21 
Manuel María de Arjona, 4 
Inauguración: viernes 20 de enero, 20 h.

Catálogo online

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16/1/2012

Mundos Propios. Fotografía contemporánea andaluza en la Fundación Madariaga


Manolo Bautista. Natural Portrait, 2009.
 Redacción / Ars Operandi

Sema D'Acosta vuelve a tomarle el pulso a la fotografía andaluza contemporánea. Si ya en AfterPost (Espacio Iniciarte, Sevilla. 2010) confrontaba la obra de artistas andaluces con nombres como los de Sherrie Levine, Casabere, Baldessari, Gonnord o Vik Muniz para reflexionar sobre los difusos límites lo fotográfico, ahora centra su estudio en elucidar los itinerarios por los que transita la fotografía andaluza en los umbrales del siglo XXI. Una fotografía andaluza como paradigma de los significados que toma la imagen en nuestro tiempo que vive un momento "especialmente próspero" y que debido a su "variedad, profusión y viveza" sería imposible acotar en un único territorio. En Mundos propios. Perspectivas y Variaciones en la Fotografía Andaluza de Hoy, D'Acosta  plantea "un horizonte abierto que pueda ser representativo de una globalidad dinámica y en extremo permeable" a través de ocho capítulos característicos en la práctica fotográfica. Paisaje, La vida alrededor, Paradojas e ironías, Variaciones, El Cuerpo, Imagen y Concepto, Lugar y Foto-instalación conforman el andamiaje sobre el que se despliega la obra de 24 artistas que con sus trabajos ponen en evidencia la pureza de la fotografía como medio. Son artistas que valoran especialmente la importancia del proceso  y que consideran la fotografía no como  punto final sino más bien "un método de experimentación que ayuda a fijar una imagen-sensación en el tiempo". En este sentido, afirma el comisario de la muestra, "las cuestiones que rodean a cualquier hecho fotográfico son las que verdaderamente lo enriquecen, unos bordes porosos que favorecen la interacción con otras disciplinas y la emanación hacia otros campos".

Tete Álvarez. Cerro Trapero, 2010
En cuanto al planteamiento expositivo, Mundos Propios pretende posicionarse más allá de los simples objetos artísticos o las prácticas museográficas habituales "asumiendo que el significado de la fotografía en nuestros días no encaja con ciertos parámetros comúnmente establecidos. No tanto en el modo de plantear las piezas en el espacio, sino en el de comprender las obras como trabajos conceptuales implicados en un proceso creativo-expresivo que supera la simple lógica de los objetos museables". De esta manera en algunos casos se exhiben piezas acabadas y cerradas; en otros trabajos todavía sin finalizar, "ensayos que nos descubren la trascendencia de un recorrido que permite modificaciones de manera orgánica. Pretendemos mostrar el haz y el envés de la fotografía, tanto el escenario como el backstage, dando igual protagonismo -o más- a las etapas previas que a su estado final".

M. A. Moreno Carretero. Azul vertical I, 2011.
En Mundos Propios se dan cita varias generaciones de creadores andaluces. Desde artistas nacidos en los sesenta con trayectorias ya dilatadas como Dionisio González, José María Mellado o Jesús Micó hasta la más nueva hornada que representan José Guerrero, Karmelo Bermejo, Fernando Bayona y Clara González Ortega. Entre ambos polos se sitúan nombres bien conocidos de la fotografía en Andalucía como Carlos Aires, Juan del Junco, Noelia García Bandera, Asunción Lozano o Carlos Miranda junto a otros que empiezan a sonar con fuerza como Celia Macías, Miguel A. Tornero, recientemente en la sala Iniciarte de nuestra ciudad o Jorge Yeregui, flamante ganador de la V edición del Premio Internacional de Fotografía Pilar Citoler. Completan la nómina de fotógrafos andaluces Aaron Lloyd, Paco Mesa Lola Marazuela, David Jiménez, Camino Laguillo, Lucas Gómez y Paco Peregrín. Cabe destacar, por último, una importante presencia en Mundos Propios de autores cordobeses o establecidos en nuestra ciudad. Manolo Bautista, Miguel Ángel Moreno Carretero y Tete Álvarez completan una lista de artistas que  reflejan desde distintos ángulos la heterogeneidad de una disciplina sumida en continuos procesos de cambio.

Dionisio González. Halong VI, 2008.
La Fundación Valentín de Madariaga hace patente con este proyecto su apuesta decidida por la difusión de las manifestaciones artísticas contemporáneas que será completada  en los próximos meses con la publicación de una guía de la fotografía andaluza contemporánea, dirigida por Sema D’Acosta, en la que se incluyen referencias de 70 autores de nuestra comunidad. Cabe reseñar que Mundos Propios se imbrica con el curso de Comisariado y Desarrollo de Proyectos Expositivos en Arte Contemporáneo impartido por el propio D’Acosta en la Fundación Valentín de Madariaga durante los últimos tres meses, en el que ha llevado a cabo un planteamiento didáctico que ha conseguido involucrar a 30 alumnos en la preparación real de una exposición de arte contemporáneo. 

Mundos propios. Perspectivas y Variaciones en la Fotografía Andaluza de Hoy 
Comisario: Sema D’Acosta 
Del 19 de enero al 20 de marzo de 2012 
Fundación Valentín de Madariaga
Avenida María Luisa, s/n - Sevilla

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13/1/2012

López Espí presenta sus cómics originales en la exposición Superhéroes Vértice

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Una de las portadas de López Espí para Ediciones Vértice
Redacción / Ars Operandi

Superhéroes Vértice. López Espí y el origen de Marvel es el títiulo de la exposición que la sala Cajasur Reyes Católicos presenta el próximo miércoles 18 de enero, con la presencia del autor, quien dará una conferencia como parte del acto inaugural. Comisariada por Fernando González Viñas, la muestra exhibirá originales de López Espí utilizados en diferentes portadas Vértice, incluyendo los cómics originales y con anotaciones del artista. Asimismo habrá un ciclo de cine sobre Superhéroes Marvel con inicio el 19 de enero, y se editará un completo catálogo con información técnica de las ediciones expuestas. 

Rafael López Espí, nacido en Barcelona en 1937, comenzó profesionalmente su carrera artística en el año 1953, en la Editorial Símbolo. En el terreno profesional cubrió diferentes etapas hasta diversificar su creación artística. López Espí trabajó de forma continuada para editoriales del Reino Unido, Francia, Suecia, México, Italia, Alemania y EEUU, sin abandonar España. La mayoría de la obra realizada por López Espí para las editoriales extranjeras continúan en la actualidad inéditas en nuestro pais, series de westerns como Rex Raven, Billy McGregor o Riffle, entre otras. 

Superhéroes Vértice. López Espí y el origen de Marvel 
Inauguración miércoles 18 de enero, 20:00 h 
Sala Cajasur Reyes Católicos 
Reyes Católicos 6, Córdoba 
Hasta el 2 de marzo 
Comisario: Fernando González Viñas

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La Córdoba monumental y artística de Romero Barros: cita en el Bellas Artes el próximo domingo

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Córdoba monumental y artística, la obra de Rafael Romero Barros caligrafiada e ilustrada por su hijo Rafael, será el domingo 15 de enero protagonista en el Museo de Bellas Artes de Córdoba de una nueva edición de La obra del mes, ciclo que esta institución lleva realizando ininterrumpidamente durante años con un constante éxito de público, que sigue fielmente unas citas dominicales que congregan a gran cantidad de amantes de las bellas artes. 

En esta ocasión, la obra a tratar será presentada por Mercedes Mudarra Barrero, Jefa de Servicio de Infraestructuras Museísticas de la Junta de Andalucía, y autora del estudio editado en 1991 junto a una edición facsímil de la obra. Córdoba monumental y artística pretendió ser una guía completa del acervo patrimonial de la ciudad, empeño que quedó inconcluso en 1884, y cuyo manuscrito estuvo inédito hasta 1991. La obra contiene diversos escritos de Romero Barros que inician con la historia de la ciudad, las basílicas de San Vicente y San Acisclo y dos capítulos dedicados a la Mezquita, estudio que quedó sin terminar. Abundantes notas y exquisitos apuntes a plumilla de Rafael Romero de Torres hacen del original una de las más interesantes obras historiográficas del XIX cordobés. 

La obra del mes 
Córdoba monumental y artística, de Rafael Romero Barros
Presenta Mercedes Mudarra Barrero
Museo de Bellas Artes de Córdoba 
Plaza del Potro, 1 
Domingo 15 de enero, 13 h

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10/1/2012

Brisas de Oriente. Orientalismo y publicidad en Casa Árabe

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Redacción / Ars Operandi

El próximo lunes, 16 de enero, Casa Árabe inaugura la exposición titulada Brisas de Oriente. El cartel comercial español, un recorrido por la publicidad española que abarca los cien años comprendidos entre 1870 y 1970. La muestra presenta cerca de un centenar de carteles comerciales originales de época cuyo reclamo publicitario es la atracción y fascinación por el Oriente árabe. Procedentes de la colección Carlos Velasco, los carteles abarcan temáticamente desde el lejano Oriente de Las mil y una noches hasta la evocación romántica del pasado andalusí, en una época en la que el cartel era el medio publicitario por excelencia. Productos de belleza, alimentos, bebidas, turismo en el norte de África y diversos productos son utilizados como reclamo publicitario por numerosas marcas comerciales, una recreación exótica y estereotipada de Oriente que surge en una época en que "la evocación romántica de un mundo de desiertos y palacios llenos de cúpulas, de mujeres sensuales y misteriosos hombres enturbantados, de soleadas y laberínticas medinas atrajo poderosamente, durante mucho tiempo, la atención de la sociedad europea", según los autores del catálogo de la muestra, el coleccionista Carlos Velasco y el catedrático de historia de la publicidad Raúl Eguizábal. 


Brisas de Oriente. El cartel comercial español (1870-1970) 
Inauguración lunes, 16 de enero, 19:30 h 
Casa Árabe 
C/ Samuel de los Santos Gener, 9. Córdoba 

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7/1/2012

Ishraq, los colores del alma

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TRIBUNA ABIERTA

por Hashim Cabrera

Hashim Cabrera, S/T (Los colores del alma), 2008

Tras una reflexión de más veinte años sobre el problema de la forma que me ha facilitado una mejor comprensión de las relaciones que existen entre la naturaleza y la cultura, entre espacio y objeto, o entre el ser humano y sus visiones del mundo, me encontré, a comienzos de este siglo y casi sin pretenderlo, profundamente inmerso en el universo del color, consciente de que casi todas mis indagaciones anteriores habían estado eludiendo uno de los ámbitos fundamentales de las artes visuales y de mi propia visión. Sentí entonces una clara necesidad de compensar este olvido y meditar, de una manera integral, en ese mundo tan escurridizo y tan humano, en ese ámbito fenoménico tan refractario a la conceptualización. Encontré una seria dificultad inicial en el hecho de que los marcos interpretativos unitarios y sintéticos no han sido muy del gusto del pensamiento moderno más tardío, que nos ha abocado, sobre todo durante la segunda mitad del siglo pasado, a una actitud exclusivamente analítica y deconstructiva. Por esta razón, mi necesidad de abordar el fenómeno cromático desde una posición unitaria y global se topó de lleno con esta limitación del pensamiento posmoderno, un marco interpretativo que, por un lado, me ofrecía los diversos segmentos que habían sido objeto de un análisis exhaustivo: la física de la luz, los principios fisiológicos y psicológicos de la percepción visual, la semiótica, la simbología, etc, pero que no me permitía encarar el fenómeno en su conjunto, de una manera unitaria y holística.

Así me encontré con grandes problemas a la hora de concebir y proponer un marco que me permitiese tanto abordar las posibles correspondencias como explicar las discordancias que aparecen entre las diferentes lecturas —física, fisiológica, psicológica, perceptual y semiótica— que abordan el fenómeno cromático. Contaba, eso sí, con unos antecedentes que me merecían bastante credibilidad y, aún siendo plenamente consciente del carácter subjetivo de ciertas investigaciones sobre el color como fenómeno unitario —Goethe, Kandinsky, Gerstner, Albers o Klee— fueron precisamente esas reflexiones las que me animaron, en última instancia, a emprender esta apasionante indagación. 

Pero, seguramente, el impulso definitivo que me abocó a iniciar esta compleja investigación vino de la lectura de los textos del filósofo francés Henry Corbin, los cuales me facilitaron la comprensión de los mecanismos que hacen posible una experiencia y una conciencia holísticas del color. Su descripción pormenorizada del mundo imaginal y, sobre todo, sus investigaciones acerca de las experiencias visionarias de los místicos musulmanes de la escuela del Ishraq, fundadas en una metafísica de la luz y productoras de una sorprendente fenomenología del color, me aportaron tanto un modelo hermenéutico como algunos de los materiales más importantes que conforman esta experiencia y este ensayo. Con estos antecedentes y con la conciencia de los problemas que comporta he tratado de colmar mi necesidad de hallar un ámbito hermenéutico que me permitiese abordar el fenómeno cromático desde un punto de vista holístico, unitario e integrador, de construir una herramienta interpretativa que me ayudase a vincular los diversos segmentos analíticos a que este fenómeno ha sido reducido en nuestro tiempo de manera que, por un lado, pudiera hallar sentido a algunas de las discordancias y, por otro, me facilitase el hallazgo de vínculos y correspondencias. Seguramente todo ello para poder llevar a cabo una lectura viva y contemporánea del color como fenómeno unitario específico, como un ámbito integral e integrador de mi propia experiencia. 

Ishraq, los colores del alma, es una indagación que parte de la problemática contemporánea sobre el color, heredera de las conclusiones que algunas de las vanguardias del siglo XX nos han legado, fruto también tanto de la eclosión de las nuevas tecnologías y de los nuevos paradigmas científicos como de la gnoseología tradicional. Inicié mi recorrido desde una problemática que es tributaria no sólo de las discordancias entre las distintas escuelas y tradiciones filosóficas sino, sobre todo, de las diferentes disciplinas y ámbitos que la han abordado desde una concepción analítica, reduccionista, mecanicista y predominantemente deconstructiva, un paradigma que, como ahora comprobamos, va quedando atrás a medida que emergen nuevas concepciones del mundo, cuando la ciencia nos habla de interdisciplinariedad, holismo, fractalidad, campo unificado e interconexión. Hoy ya podemos comprender sin demasiada dificultad que la exagerada tarea analítica haya propiciado que nuestros significantes visuales, básicamente formas y colores, aparezcan hoy enumerados y clasificados, explicados y alegorizados hasta la extenuación, con poca vitalidad semántica, con una clara merma de su capacidad expresiva, como consecuencia de un largo proceso de consenso y aggiornamento político-cultural y, más recientemente, de su mercantilización y banalización a través de la publicidad. Por otra parte, aunque la semiótica pueda proveernos de un marco adecuado para iniciar una investigación sobre el color como signo, como soporte lingüístico, sólo en un contexto holístico la semiótica podrá devenir en una hermenéutica que reúna, vinculándolas, las ideas y recuerdos del color, sus arquetipos y descriptores, sus propiedades físicas, nuestra percepción sensorial y la experiencia emocional. Este contexto sólo puede ser vivido por nosotros, humanos al fin y al cabo, en el terreno fronterizo del universo imaginal, en el mundo subjetivo del yo, en el ámbito unitivo del alma. Así, hoy nos encontramos con el hecho de que ni siquiera disponemos de un criterio o consenso para establecer una terminología unitaria del color y que, por el contrario, hallamos divergencias, contradicciones y discordancias. Por esta falta de criterio unificado, la teoría del color y la comprensión del fenómeno han hallado siempre el gran problema de cerrar el círculo cromático, de explicar satisfactoriamente la filogénesis de la serie completa de los colores.

Ya Goethe había intuido esta problemática en su crítica a la Física de Newton, cuando en su Farbenlehre apuntaba hacia las zonas invisibles del espectro, hacia una metafísica de la luz y una fenomenología del color que incluía ámbitos tan inéditos o desconocidos entonces como la dimensión fisiológica o el fosfenismo. El sabio alemán nos aclara que los colores que percibimos ocularmente no son algo extraño al órgano de la visión, sino que éste está en disposición “para producir por sí mismo colores…” Goethe buscaba la fuente del color, como la buscaron Van Gogh y tantos otros visionarios y artistas. Siguiendo ese rastro anhelante, durante la segunda mitad del pasado siglo, Henry Corbin profundizó en algunas experiencias visionarias históricas, tanto en el ámbito del pensamiento y la espiritualidad occidentales como orientales, desvelando algunas interesantes correspondencias y aspectos inéditos que sugieren una honda sabiduría transcultural a partir de la experiencia de la luz y el color. A través de la obra investigadora de Corbin podemos saber, por ejemplo, que la Metafísica de la Luz de Sohravardi y las experiencias visionarias de los místicos de la escuela iraní del Ishraq, habían explorado profundamente los sutiles y delicados terrenos de la fisiología luminosa y las relaciones que existen entre la experiencia sensorial del color y los estados emocionales y espirituales.

Estos filósofos orientales llevaron a cabo una ingente tarea hermenéutica a través de sus experiencias visionarias casi desde los albores de la Edad Media, experiencias que nos remiten a esos otros ‘colores fisiológicos’ que, más tarde, describiría Goethe en su Farbenlehre y que también prefiguran el trabajo experimental que, con los fosfenos o impresiones visuales cerebrales, ha llevado a cabo, a fines del pasado siglo, el doctor Francis Lefebure. La dimensión fisiológico-cerebral de estas experiencias aparece también en las investigaciones neurológicas más contemporáneas sobre el fenómeno de la sinestesia.

Por otro lado, las nuevas tecnologías nos proveen hoy de herramientas inéditas. La posibilidad de trabajar con tecnología digital y láser nos permite abordar la labor hermenéutica del color experimentando con sus fuentes primarias, basándonos en una experiencia directa de las luces coloreadas. Sorprenden las coincidencias, en gran cantidad de casos particulares, entre las descripciones visionarias de estas escuelas místicas orientales y algunas de las proposiciones del paradigma científico más contemporáneo. Estas coincidencias son de una elocuencia y eficacia sorprendentes a la hora de revelarnos correspondencias entre los distintos aspectos y ámbitos que forman el universo cromático, o de abrir cauces para una comprensión satisfactoria de las discordancias. Sirviéndonos de estas nuevas tecnologías podemos trabajar cerca de las fuentes primarias del color, luces coloreadas y no materia o pigmento propiamente dichos, experimentar la manifestación inicial del fenómeno cromático, las primeras huellas significativas del acontecer luminoso. Siguiendo el itinerario de los ishraquiyún, las aportaciones de Goethe, ciertas propuestas de las vanguardias del siglo XX y algunas proposiciones genéricas de la ciencia y el pensamiento contemporáneos, los diversos segmentos del fenómeno cromático parecen encontrar nuevos vínculos y correspondencias. Aparecen entonces nuevas concepciones del color, nuevas relaciones sintácticas y semánticas y, por tanto, también nuevas percepciones que nos acercan a una comprensión holística del fenómeno. Al trabajar cerca de las fuentes cromáticas se alcanza esa dimensión misteriosa de la obra de arte que la torna metáfora donada, expresión teofánica que nos trasciende y aniquila, expandiendo nuestra conciencia, remitiéndonos a la tarea de leer e interpretar el fenómeno cromático en su integralidad, ayudándonos a conciliar la riqueza y complejidad de sus manifestaciones con su vacío y precariedad esenciales. Tal vez este ensayo y esta indagación no sean sino un intento de superar el impasse que siempre nos señala e impone la historia horizontal y causal. Quizás también un pretexto para favorecer una meditación, además de sobre el color, sobre esa imaginación activa y creadora que, localizada en nuestro interior —en la “confluencia de los dos mares” según la tradición del Ishraq— nos dota de sentido y dona sus contenidos y conclusiones a la ciencia, al arte y al pensamiento, como acción necesaria y realizante de nuestra condición de seres humanos. Esta meditación nos acerca a una identidad humana reconciliada y unificada en el interior, en el mundo subjetivo del alma, una identidad que, en algunos momentos esplendorosos, se ha expresado con claridad en todas las lenguas, sociedades y culturas. Y, quizás sea también ¿por qué no? un intento más de enfatizar la dimensión holística y transcultural que tiene toda verdadera obra de arte.

Antes de comenzar nuestro itinerario creo necesario aclarar que el término alma es usado aquí como sinónimo del yo que atraviesa y experimenta distintos estados de conciencia. No debe ser confundido con el alma espiritual ni con el espíritu, en un sentido estricto, aunque este alma espiritual esté presente en ese yo que también se siente como cuerpo, como emoción o como intelecto. Con este ensayo a punto de ver la luz he tenido el placer de comprobar hasta qué punto las reflexiones de Corbin han comenzado a germinar en nuestro pensamiento a través de la lectura de un texto interesantísmo acerca del color en la tradición islámica, realizado por la doctora Ana Crespo, quien amablemente me lo ha enviado, y en el que se describe de forma minuciosa y extensa el sentido del color en la literatura y en las artes visuales del islam. He podido advertir la coincidencia de referencias y términos técnicos del sufismo —fundamentalmente las que provienen de Corbin— aunque el enfoque sea del todo distinto, ya que esta obra aborda los aspectos netamente espirituales del color, constituyendo una guía excelente para transitar el itinerario de la gnosis islámica, en tanto que el presente ensayo aborda una problemática más específica, la posibilidad de constituir una hermenéutica holística del fenómeno cromático, la cual, ha de implicar necesariamente, además de las dimensiones física, perceptiva, racional y emocional, la dimensión espiritual. Paralelamente a toda esta experiencia de investigación y a la redacción de este ensayo sobre el color, he ido elaborando una serie de obras en diferente soporte: pintura, fotografía, instalación láser, que son expresiones plástico-visuales de todo el proceso. Una parte importante de esta producción fue ya expuesta en Córdoba, en febrero de 2008, bajo el título Los colores del alma, en la Galería arte21. Con tal motivo edité un catálogo que incluye, además de las reproducciones de las obras, una larga entrevista sobre el color con el poeta y escritor Michel Hubert, algunas de cuyas ideas han llegado a enhebrarse en la urdimbre de la presente reflexión. Finalmente, no quiero cerrar esta introducción sin agradecer a mi amigo el doctor Ibrahim Albert su aportación al desarrollo de esta indagación, en forma de notas y reflexiones filológicas de los términos árabes concernientes a los colores que aparecen en el Qur’án y que, amable y desinteresadamente, me ha enviado durante la elaboración de este ensayo.


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5/1/2012

Córdoba, reflejo de Roma: La vida en la domus


por Mª Dolores Baena Alcántara 
Comisaria de la exposición
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Mosaico del cortejo báquico, siglo II (Museo Arqueológico de Córdoba). Fotografía: Manuel Pijuán.

La Córdoba romana se nos muestra hoy fragmentada en multitud de vestigios arqueológicos de edificios, infraestructuras, tumbas, casas, inscripciones, vajillas… Muchos de estos objetos nos hablan de la vida cotidiana de sus habitantes. 

La exposición quiere dar una visión general de cuáles eran estas formas de vida, algunas no tan diferentes de las nuestras, centrándose para ello en la domus, el tipo de vivienda de familias acomodadas, de la que Córdoba conserva algunos ejemplos relevantes. No se pretende “reconstruir” una de estas casas, sino mostrar el ambiente y los objetos de uso cotidiano que formaban parte de la existencia de sus moradores. 

Con este objetivo, la exposición se estructura siguiendo la organización espacial de una domus, donde cada espacio, estancia o habitación es mostrada a través de los objetos que pudieron caracterizarla originalmente. La muestra se inicia con una introducción sobre los tres tipos de viviendas de las ciudades romanas (domus, insula –bloque de apartamentos de alquiler de varios pisos–, villa –vivienda de grandes dimensiones situada en un entorno rural o suburbano)–, para ingresar inmediatamente en el vestíbulo de la domus, sugerido en las llaves y bisagras de puerta expuestas. 

Anillo de oro con camafeo de ágata, siglo I. (Museo de Cádiz). Fotografía: Manuel Pijuán.

 La domus se organizaba en torno a un patio central, ya sea en forma de atrio (en las domus anteriores a la época imperial) o de peristilo (patio, con pórticos columnados, tomado de las casas griegas helenísticas) Es el espacio principal de la casa, dotado de rico mobiliario y objetos (puteal –brocal de pozo– de mármol, lucernas de bronce, hermas, estatuas) y donde se ubicaba el larario (altar para los dioses protectores del hogar), sugerido por la pequeña edificación donde se muestran pequeñas esculturas de bronce. A este patio central se abren otras estancias principales de la casa, como el triclinio, o comedor de gala, donde se celebraban cenas formales. La vajilla utilizada incluía objetos de metal, cerámica y vidrio. Destaca en esta parte de la muestra todo el rico elenco de vasos, platos y cuencos de cerámica (terra sigillata y cerámicas de paredes finas) y de vidrio, concentrados para evocar la abundancia y el carácter suntuoso que debieron tener las veladas nocturnas. 

En contraste con el triclinio, los cubicula (dormitorios o salas de estar), son espacios oscuros y con poco mobiliario, aunque podían estar brillantemente decorados con mosaicos en los suelos y pinturas murales en las paredes. En esta parte aparece el conjunto de piezas relacionadas con el universo femenino (objetos de tocador: espejo, pomos de perfumes, agujas y alfileres para el pelo, etc.) y el de los niños de la casa, representados en las bullae infantiles (amuletos colgantes en forma de bola). Al margen de estos espacios donde se desarrolla la vida de los miembros de la familia, estaba la cocina, dominio de los esclavos domésticos. Los objetos expuestos –ollas, jarras, ánforas, platos y calderos– recomponen el ambiente de un espacio donde el fuego, el humo, el hollín, los olores y las grasas eran los auténticos protagonistas.

Córdoba, reflejo de Roma 
La vida en la domus
Sala Vimcorsa
C/ Ángel de Saavedra, 9
Martes: 18.00 h a 20.30 h. 
De miércoles a sábado: 10.30 h a 13.30 h - 18.00 h a 20.30 h. 
Domingos y festivos: 10.30 h a 14.00 h

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