28/4/2012

Ars Operandi Videos. Caminos de retorno. Júlia Soler. La Fragua, 2012



Redacción / Ars Operandi

Ars Operandi Videos trae hasta su archivo una nueva entrega con el video que documenta Caminos de retorno, la instalación de Júlia Soler que se puede contemplar hasta el 4 de mayo en La Fragua, la residencia de artistas de la localidad cordobesa de Belalcázar. Fruto de su estancia en la residencia, Júlia Soler presenta trabajos en video, fotografía y escultura que reflexionan sobre la figura legendaria del héroe. La artista catalana actualiza el mito del retorno del héroe y equipara la figura de éste con la del torero contemporáneo. "Estas caras de toreros" -afirma-, "representan este héroe que ha regresado al pueblo". Júlia Soler toma prestadas las palabras de Joseph Campbell cuando en El héroe de las mil caras asegura que el principal enemigo del héroe es el héroe mismo. “El héroe… descubre y asimila a su contrario (su propio e insospechado yo) ya sea devorándolo o siendo devorado. Una a una, las resistencias se van quebrando. Debe dejar a un lado su orgullo, su virtud, su belleza, su vida, e inclinarse y someterse a lo absolutamente intolerable. Es entonces cuando se da cuenta de que él y su contrario no son diferentes, sino que son una misma carne”.

Su paso por La Fragua ha representado para la artista "un punto de parada en el proyecto que emprendí hace un año, motivado por un interés creciente, la tauromaquia". Confiesa haber encontrado en ella "multitud de puntos de conexión con otros temas que también me obsesionan: la libertad espiritual del ser humano y el viaje interior que cada uno emprendemos desde que nacemos hasta que morimos". Para Júlia Soler "la capacidad de un torero por superar obstáculos y trascender a otro plano de consciencia, aquel donde se produce una conexión total con el alma, tiene puntos comunes con la conexión que alcanza un pintor o un músico en el momento de producir una obra; ¿ Qué es lo que se produce en ese momento de total libertad? ¿Cuáles son los caminos que experimenta el hombre para llegar a ese estado? ¿Qué efectos colaterales produce esa conexión? ¿Qué aprendizaje podemos sacar de ello?". Y es en los mitos donde la artista catalana parece haber encontrado "la fórmula adecuada para intentar explicar todas estas cuestiones". Caminos de retorno forma parte de una trilogía Los Tiempos de la Suerte,  "un cuento fotográfico sobre el viaje mitológico del hombre torero en el cual se nos dan pistas de como enfocar nuestro propio viaje vital". El viaje del héroe, comienza con la partida del pueblo, "del plano normal de consciencia, y a partir de entonces éste afronta una serie de pruebas y retos, lucha contra monstruos y villanos, recibe ayudas, atraviesa bosques oscuros y aguas agitadas, para posteriormente retornar al pueblo y compartir el elixir de la experiencia con el resto de mortales. Caminos de Retorno, la tercera parte de la trilogía, representa esta vuelta del héroe, en este caso a Belalcázar, donde compartirá algunas de las lecciones aprendidas en el viaje".

Con la presentación de los trabajos de Júlia Soler, la residencia de artistas continúa su programación de artistas residentes e invitados que ha llevado recientemente hasta la localidad del norte de la provincia a creadores como Christian Hoel o Michael Gregorsky quien actualmente desarrolla su proyecto en La Fragua. La próxima semana se incorpora la artista Teresa Gómez Martorell y para finales de mayo se espera la presencia de Hisae Yanase quien dirigirá Sanagui,  un trabajo grupal de creación de una escultura en barro mediante técnicas  de cocción con fuego directo. Por otro lado, La Fragua continúa ampliando su oferta de becas con la incorporación de convenios como la Beca La Fragua-Universidad de Córdoba o la próxima convocatoria de la Beca Izara II.

Júlia Soler
Caminos de retorno
La Fragua. Convento de Sta. Clara, Belalcázar, Córdoba.
Hasta 4 de mayo

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26/4/2012

Individual en Berlín de Fernando M. Romero


         Obra reciente de Fernando M. Romero en la galería Egbert Baqué de Berlín
Redacción / Ars Operandi.

El artista cordobés Fernando M. Romero inaugura hoy, Plain View, su primera exposición individual en la galería berlinesa Egbert Baqué Contemporary Art. Y lo hace de manera especial ya que la muestra coincide con la celebración en la capital alemana de la Gallery Weekend Berlin, una propuesta iniciada en 2004 por un grupo de galerías privadas  de la ciudad que cuenta ya  con más de 50 participantes. Durante tres días y sus noches, Berlín se convierte en lugar de encuentro de coleccionistas, críticos y amantes del arte contemporáneo que recorren la capital atraídos por la amplia oferta que despliegan las galerías para tan singular ocasión.

No es la primera vez que expone Fernando M. Romero en la Egbert Baqué aunque si es la primera ocasión en la que lo hace en una muestra dedicada exclusivamente a sus trabajos. Recordemos que en enero de este mismo año  ya participó en There is no end - A tribute to Jackson Pollock, exposición colectiva que sirvió de homenaje a una de las figuras fundamentales del arte del siglo XX justo cuando cumplía el primer centenario de su nacimiento. Para su debut individual en la capital berlinesa, Fernando M. Romero ha realizado una selección de trabajos de los tres últimos años entre los que incluye obras que pudieron ser contempladas en 2010 en la sala Galatea de nuestra ciudad bajo el título de Feedbackstage. De esta muestra ha seleccionado obras pertenecientes a las series Feedbackstage y You are not lost trabajos que, para su autor, "indagan en la construcción de la imagen en sí misma, el hecho pictórico y las manipulaciones y distorsiones a las que nuestra percepción de lo real se ve sometida”. Son obras en las que, como apunta el crítico Jesús Alcaide, es posible rastrear algunos de los aspectos de su producción reciente, "la noción de stage o escenario, puesta en escena o trampantojo, ese lugar en el que se desarrolla el carácter performativo de su pintura, donde acción y gesto, se encuentran bajo los focos de nuestra mirada y la luz del pensamiento". Una investigación sobre el hecho pictórico que no se plantea como una pugna contra los otros constructores de imagen (mass media), sino como "una integración o una puesta en crisis de la propia pintura como espejo de la realidad, ofreciéndonos que lo que allí vemos no es esa realidad sino una ficción distorsionada y puesta en escena por parte del pintor para producir espacios para el sentido y la reflexión". 

Plain View, óleo sobre lienzo que da titulo a la muestra
Plain View también incluye obras realizadas en 2012 como las pertenecientes a la serie Unexpected que formaron parte de la colectiva de homenaje a Pollock. En ellas Fernando M. Romero ha sometido fragmentos e imágenes del trabajo del artista norteamericano a su habitual proceso de reconstrucción a partir de imágenes ya existentes. De esta manera, afirma, "a través de la repetición del mismo proceso una y otra vez sobre los mismos referentes (generando así un bucle), doy lugar a nuevas imágenes resultantes en las que se ponen de manifiesto los artificios de la representación y de la propia pintura. Así, estas imágenes oscilan entre la abstracción y el referente, entre la superficie bidimensional y la simulación de la tercera dimensión, entre la retórica visual desplegada y sus referentes originales. El resultado de este difícil equilibrio es una pintura en la que las contradicciones inherentes a su propia práctica pasan al primer plano. Así, las fallas en la representación se magnifican con el fin de acotar un terreno en el que poder lidiar con los interrogantes que la práctica de la pintura nos sigue planteando hoy día"

Completan la muestra series recientes como Szene, obras de pequeño formato en pintura vinílica sobre papel  Fabriano y Plain View, fechada este mismo año, en las que, a través de la superposición de tramas es posible rastrear también lo ficticio de la representación, las imágenes que se esconden detrás de las imágenes y sus procesos de construcción y codificación.  Y es que, como afirma Mitcchell,  "la metaimagen no es un subgénero dentro de las bellas artes, sino uno fundamental y potencialmente inherente a la representación pictórica como tal: es el lugar donde las imágenes se muestran y se conocen a sí mismas, donde se reflejan en las intersecciones de lo visual, el lenguaje y la similitud, y donde se dedican a la especulación y las teorías sobre su propia naturaleza y su historia".

Fernando M. Romero
Plain View
Egbert Baqué Contemporary Art
Fasanenstrasse 37
10719 Berlin
Del 6 de abril al 9 de junio de 2012

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25/4/2012

Ruta 2010-12, proyecto Movic en Inturjoven


Los artistas Marta F. Jódar y Antonio Blázquez durante el montaje de la obra de este último. Foto AO
Redacción / Ars Operandi


Desde el viernes 27 de abril, el centro expositivo del Albergue Inturjoven de la Creatividad de Córdoba acogerá la exposición Ruta 2010-12, colectiva en la que están presentes una selección de artistas participantes en las dos ediciones anteriores de Movic. Los seleccionados son los cordobeses Antonio Blázquez, Juan López López, Miguel Ángel Moreno Carretero y OTES, junto a Verónica Eguaras, Maite Leyún, Alfredo Zubiaur y el colectivo que forman Miriam Isasi, María Salazar y Víctor Santamarina, lo que deja patente el excelente momento que vive la creación contemporánea en nuestra provincia. 

Albergues Movic es un proyecto de estancias creativas en albergues para jóvenes artistas, promovido por la Red Nacional de Albergues Juveniles (REAJ). La propuesta surge en el Albergue Inturjoven de Córdoba, a partir del trabajo de un grupo de artistas andaluces durante el proceso de investigación de las empatías del viaje y los procesos creativos. Ruta 2010-12 es una muestra que representa a los 100 artistas de todo el territorio nacional que han pasado por el programa en estos dos años, como ejemplo de la calidad de los participantes y de la actualidad de los lenguajes contemporáneos en nuestro país.

La muestra, que ocupa la totalidad del centro expositivo, se inicia con la intervención del artista urbano Otes (Córdoba, 1980), titulada בל שודק, en la que un gigantesco grafitti muestra un Sagrado Corazón llameante con una estética híbrida y potente con el que el artista muestra "un eufemismo de la realidad" con el que se simboliza "el amor del Salvador para con toda la humanidad". Por su parte, Antonio Blázquez (Fuente Carreteros, Córdoba, 1977), presenta con http://www.google.es/search?q=antonio+blazquez, una suerte de work in process a partir de los distintos antonio blázquez que aparecen en la búsqueda de imágenes de Google, utilizando para ello diferentes soportes y técnicas como fotografías, impresiones sobre papel, pinturas, collages y dibujos. Paisajes que se ven desde la montaña, de Miguel Moreno Carretero (El Carpio, Córdoba, 1980), es una instalación de madera y pizarra dorada planteada como un recuerdo de los senderos campestres, dentro de la estética de replanteamiento del paisaje en la que se inserta la obra de Moreno Carretero. También la artista granadina Maite Leyún (1980) participa con una instalación, la titulada Shot in the back of the head, en la que mezcla video y escultura cerámica, un trabajo que tiene como eje principal "la relación entre la cerámica y el cuerpo desde una perspectiva contemporánea". El vídeo muestra a una persona patinando sobre un skate realizado en material cerámico, lo que da lugar a un accidente anunciado. Para la artista, esta instalación, cuestiona, "como un disparo en la nuca, la disciplina, la acción y el resultado a la vez que se desarrolla entre columnas, interdisciplinariedad y accidente”.

Verónica Eguaras (Pamplona, 1979), combina técnicas en Weeping Willow, vídeo HD, stop-motion y dibujos sobre copia fotográfica, un trabajo en el que la artista "intencionadamente", según sus palabras, ha querido "hablar del cuerpo, la naturaleza, la narración… e impremeditadamente acabé hablando de la identidad, el género y los arquetipos sociales. Actualmente me intereso por lo performativo y el desorden y no puedo esperar por ver el final de mi película. Como si fuera de otro".

La videocreación continúa con Juan López López (La Rambla, Córdoba, 1980), quien con Lo que rodea al núcleo efectúa un acercamiento a las periferias "a partir de enclaves nocturnos apáticos, lejanos, impersonales y de melancólica belleza donde la protagonista es la periferia misma”. Con Mindscape, Alfredo Zubiaur (Pamplona, 1980) plantea la pregunta "¿Qué es lo que vemos cuando tenemos los ojos cerrados?”, realizando un video con el que crea "un paisaje mental de lo que proyectamos en el interior de la mente cuando miramos algo".

Cierran la relación de artistas el colectivo formado por Miriam Isasi, María Salazar y Víctor Santamarina (Vitoria-Gasteiz, 1981; Bilbao, 1983; Madrid, 1990), quienes presentan el proyecto titulado Tierra roja, conformado como una reflexión sobre la identidad local. “Desde una mirada visitante la identidad de la ciudad es un estrato de tradiciones ancestrales que previenen actualizándose con el paso del tiempo. Determinando los rasgos propios de Pamplona y de sus habitantes, dando forma a una identidad contemporánea de la ciudad”.

Ruta 2010-12
Inauguración viernes 27 de abril, 20:30 h
Albergue Inturjoven de la Creatividad de Córdoba
Entrada por Plaza del Cardenal Salazar
(frente Facultad Filosofía y Letras)
Hasta el 17 de junio de 2012
Horario de 12 a 14 y de 18.30 a 21 h


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La piel de los árboles: veintisiete propuestas sobre arte y naturaleza

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Una vista de la exposición. Foto: Sonia Corzo

Sonia Corzo / Ars Operandi 

El Aula de la Naturaleza del Real Jardín Botánico de Córdoba acoge hasta el 20 de mayo la exposición colectiva titulada La piel de los árboles, una iniciativa surgida del artista cordobés Rafael Martorell. El lugar elegido, inmejorable para un contacto directo con la naturaleza, reúne a veintisiete artistas que aportan otras tantas sensibilidades con un mismo objetivo de acercamiento al medio ambiente. Para Rafael Martorell (Córdoba, 1966), alma mater de la muestra, La piel de los árboles “no es un título buscado, sino encontrado en uno de mis innumerables paseos contemplativos buscando referencias y similitudes que me hagan reflexionar y profundizar en la semejanza del árbol y el ser humano, y la tan acertada lección aprendida sobre el tratamiento como seres vivos de las plantas. Tomando como base esa idea, con este proyecto avanzo un poco más identificando a los árboles como a un ser humano acercándome de una forma radical y contundente a su “piel” tomando esta visión como concepto”. 

La muestra tuvo un antecedente el pasado mes de diciembre, cuando Martorell expuso una selección de sus fotografías en la Sala de Madera del Real Jardín Botánico de Córdoba agrupadas bajo el mismo título de La piel de los árboles. En esta ocasión, fotografía, pintura, dibujo, escultura o música conviven en las veintisiete propuestas presentadas por los diversos artistas y creadores, que incluyen los nombres de Hisae Yanase, Antonio González, Yulia Eremita, Pedro Caro, María Ortega Estepa, Rafael Varo, Juan Pablo Lucena, José Carlos Nievas, Juanjo Caro, Miguel Ángel Moreno Carretero, José Antonio Modelo, Antonio Blázquez, Ramos Dual, Juan José Romero, Yulia Romantsova, Alicia Sánchez y Mayte Ramiro, Rebeca Saray, Nina Vamstad, Ana Martínez, José Díaz, Celia de la Fuente, Neves Seara, Begoña Ortiz Recio, Rita Rutkowski, Leire Olkotz y Rafael Martorell. 

La inauguración, el pasado día 20, estuvo acompañada con las actuaciones de la compositora y pianista rusa Yulia Romantsova, cuyas letras fueron compuestas en especial para la muestra, y Ramos Dual, compositor y músico cordobés, quien también interpretó sendas piezas especialmente compuestas para la ocasión. 

La piel de los árboles 
Aula de la Naturaleza del Real Jardín Botánico de Córdoba 
C/ Escultor Fernández Márquez s/n 
(Parque de La Asomadilla) 
Hasta el 20 de mayo de 2012 
Córdoba
Comisariado: Rafael Martorell

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23/4/2012

Se inicia el el II Congreso Internacional sobre Ciudades Históricas del Patrimonio Mundial en Filosofía y Letras

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Foto: AO
Redacción / Ars Operandi

En la mañana de hoy se ha celebrado en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras la jornada inaugural del II Congreso Internacional sobre Ciudades Históricas del Patrimonio Mundial, que se desarrollará hasta el día 26 de abril. Organizado por el Ayuntamiento de Córdoba en colaboración con la Universidad de Córdoba, y con el apoyo económico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Congreso, que girará en torno a los importantes retos que ofrece la conservación, protección y habitabilidad de los cascos históricos, contará con la participación de numerosos especialistas en urbanismo y arquitectura. El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, ha señalado en la conferencia inaugural la importancia de habitar "ciudades vivas" evitando que el legado patrimonial sea "un mero espacio-fachada para los visitantes", y que debe favorecer "el desarrollo de la cultura y otras actividades generadoras de empleo". Asimismo han intervenido el subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, el Decano de la Facultad, Eulalio Fernández y el director académico del Congreso, Clemente Martín de la Cruz, cerrando el acto el Vicerrector de Estudiantes y Cultura, Manuel Torres, en representación del Rector de la Universidad de Córdoba. 

 Al Congreso asisten diversos representantes y especialistas de ciudades Patrimonio de la Humanidad de seis países: Lyon (Francia), Matera (Italia), Évora (Portugal), Puebla (México), Tetuán (Marruecos) y las españolas de Santiago de Compostela y San Cristóbal de la Laguna, además de Córdoba. El Congreso se articulará por medio de ponencias e intervenciones junto a mesas redondas y debates. Algunos de los intervinientes serán Justo Fernández Trapa de Isasi (catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid), Mª Eugenia González de la Rocha (Comisión Permanente Red OTRI), Zaida Muxí (arquitecta, Universitat Politécnica de Catalunya) y Cornelio Bergantino (Assesore alla Cultura e Turismo. Capitalidad Cultural 2019, Matera, Italia), junto a un numeroso grupo de especialistas que alternarán sus intervenciones durante la semana. 


II Congreso Internacional sobre Ciudades Históricas del Patrimonio Mundial
Facultad de Filosofía y Letras, Córdoba
Del 23 al 26 de abril  


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18/4/2012

Naturaleza y artificios. Moreno Carretero en la Sala Galatea


Moreno Carretero, ayer en la Sala Galatea bajo la obra Paraiso por sombrero. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi


La Sala Galatea de la Casa Góngora inicia una nueva andadura que arranca con la intención de establecer una especial atención a la creación actual que se produce en el contexto local de la ciudad. Y lo hace de la mano del artista Miguel Ángel Moreno Carretero (EL Carpio, Córdoba. 1980) quien reúne en las tres salas de la Calle Cabezas una revisión de trabajos anteriores y recientes que permiten establecer nuevas conexiones y significados entre ellos. Comisariada por Óscar Fernández, El paisaje disimulado propone una manera lúdica de interpretar el entorno natural,  una búsqueda poética, en palabras de Noelia Centeno, autora del texto de la exposición que, "lejos del carácter bucólico y existencialista, nos acerca a una interpretación abierta de las estrategias de venta y publicidad del entorno paisajístico y la naturaleza como valor artístico añadido por los mass media". El juego de la escala, la intención de lo rural, la escultura conceptual y la cultura pop son para Centeno los leitmotiv de la obra de Moreno Carretero, una obra que "desvela un significado oculto del proceso creativo del artista en conexión con el territorio. Una serie de propuestas análogas que buscan, en las ruinas y los hitos populares, maneras de interpelar al espectador a través de la conjugación de valores nostálgicos, la dialéctica de las proporciones, y la fabricación de distintas escenas. Lenguaje visual intencionado que mezcla diversas posiciones actuales en la concepción del paisaje".

Un día en el campo buscando agua en el bosque, encontré una cantimplora. Foto: Ars Operandi
La muestra se articula en tres estancias que corresponden con tres miradas evocadoras de su relación con el paisaje: representación, acción e investigación. En la primera "la pintura deviene objeto y el paisaje conquista la vertical. Pintura de género y arte de concepto sobre un tapiz verde. Entorno desnaturalizado: el paisajismo se vuelve ironía. Tocando el césped sin salir del lienzo". Moreno Carretero reune aquí piezas emblemáticas como Un día en el campo buscando agua en el bosque, encontré una cantimplora, una serie de cinco cantimploras intervenidas que formaron parte en 2006 de la colectiva La Estrategia del Caracol. Confronta estas piezas con  obras  realizadas en 2011 durante su estancia en CRIDA, la residencia de arte de Palma de Mallorca Spai d'Art y que se han podido contemplar recientemente en el stand de la galería Trinta en la feria madrileña JUSTMAD3. Junto a ellas rescata pinturas como La casa del árbol o Paisaje para patio de butacas que son preludio de trabajos recientes como Ley de Costas o Archipiélago sobre lino. Pintura y video se complementan en  Paisaje sobre mano, filmación en video de un pintor urbano que pinta un paisaje sobre un cristal transparente siguiendo las indicaciones del propio artista.

La más bella silueta. Foto: Ars Operandi
El recorrido continúa en el patio de la Casa Góngora donde Moreno Carretero ha situado La más bella silueta, una escultura de gomaespuma forrada que formó parte en Matadero de Madrid de la exposición Bellamatamatic, una intervención sobre la máquina expendedora que la editora de revistas experimentales La Más Bella instaló en el centro de creación contemporánea de la capital madrileña. Si en la pieza de Matadero, la silueta se recortaba sobre la gomaespuma de color rosa a modo de vaciado, ahora se nos presenta corpórea y exenta ocupando la zona central del patio.

La nube, escultura y video. Foto: Ars Operandi
La segunda estancia está dedicadas a las prácticas de acción, y en ella encontramos otra de las constantes en la obra de Moreno Carretero "los usos y apropiaciones del paisaje. Naturaleza: un concepto abierto y un imaginario por hacer. La acción artística como mecanismo de trasformación de lo inmediato. Colores industriales y estrategias de marketing toman el paisaje". Se trata de una recopilación de documentación de procesos y acciones que el artista ha ido llevando a cabo en lugares como el CDAN de Huesca, Asturias o la ciudad de Praga. Completan el contenido una recopilación de objetos intervenidos frutos de la acción que llevó a cabo en el Puerto de las Artes de Huelva, el borlón de ¿Sabes qué es un señuelo?, escultura-señuelo realizada para el ciclo Intervenciones en jueves además de una escultura y un video pertenecientes a la serie La Nube que Moreno Carretero presentara en la Filmoteca de Andalucía en 2009.

Azul vertical, fotografía de Miguel Moreno Carretero
Clausura El paisaje disimulado una tercera sala que acoge obras que tienen que ver con el proceso de investigación. Aquí encontramos trazadas líneas entre lo natural y lo industrial y cómo ambos "se abrazan en la lógica del consumo". Son recorridos fotográficos por el paisaje urbano donde el objeto encontrado, propio de la vanguardia, pervive en lugares insólitos. "Sólo la escala diferencia el arte de la publicidad". Son una serie de propuestas "análogas que buscan, en las ruinas y los hitos populares, maneras de interpelar al espectador a través de la conjugación de valores nostálgicos, la dialéctica de las proporciones, y la fabricación de distintas escenas". Podemos contemplar aquí por fin el resultado de los trabajos de la Beca de Creación que la Fundación Rafael Botí le otorgara años atrás y que hasta ahora no habían salido a la luz pública por la desidia del organismo provincial. Son las obras Azul vertical -que ha formado parte recientemente de Mundos Propios, la exposición que ha comisariado Sema D'Acosta para la Fundación Madariaga de Sevilla-, Todo sobre ruedas, Helados y Gigantes, series fotográficas donde el paisaje natural establece confrontaciones con las intervenciones humanas en unos trabajos sumamente lúdicos por el juego que proporcionan los efectos de escala. A modo de colofón y como testigo de este trabajo de campo queda la escultura-mesa de trabajo en la que Moreno Carretero despliega, sobre el mapa utilizado en sus procesos, un repertorio de  fotografías, cuadernos de notas y objetos a escala reducida que dan buena cuenta de los intereses que ocupan al artista cordobés.

El paisaje disimulado ha contado con la colaboración de tres poetas de diferentes generaciones que ponen el contrapunto literario a las imágenes de Moreno Carretero. Cristian Alcaraz, Elena Medel y Pablo García Casado prestan sus palabras y adhieren a las obras nuevas perspectivas  ensanchando así sus significados. Yo convierto un pedazo de tierra en un verano...


Miguel A. Moreno Carretero
El paisaje disimulado 
Inauguración: 18 de abril, a las 20,30 h.
Sala Galatea (Casa Góngora)
De L a V de 17,00 a 21,00 h. S de 10,00 a 14,00 h y de 18,00 a 21,00 h. 
Domingos y festivos de 10,00 a 14,00 h.
Comisario: Óscar Fernández


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17/4/2012

La creación local cobra presencia en la oferta municipal


Collage de Franz Roh
 Redacción / Ars Operandi.

A pesar del panorama de crisis que ha convertido a la ciudad casi en un páramo cultural como consecuencia de la desaparición de las salas Puertanueva, Iniciarte y de las galerías Tula Prints y Clave, el Área de Cultura del Ayuntamiento intenta conjurar la recesión mediante una programación que, aún siendo coherente con los tiempos de crisis, pretende mantener el nivel de la oferta artística en materia expositiva. Así, y hasta final de año, las distintas salas municipales  presentan un programa en el que la creación local contemporánea cobra gran parte de presencia. La Sala Vimcorsa se reafirma como buque insignia de las políticas culturales y prepara los platos fuertes de la temporada. En mayo, tras la clausura de Trobat, llega una revisión, en coproducción con el TEA de Tenerife, de obras del artista y crítico de arte alemán Franz Roh. Con la colaboración con la galería neoyorquina Ubu Gallery, Realismo Mágico, traerá hasta la Casa Carbonell una selección de collages de época, prácticamente inéditos en España,  junto a las ediciones originales de las publicaciones del célebre libro de Roh, Realismo Mágico. Ya en septiembre Vimcorsa acogerá Góngora. La estrella inextinguible, un ambicioso proyecto que  sobre la figura del poeta cordobés ha organizado Acción Cultural Española junto a las instituciones cordobesas Diputación, Ayuntamiento y Universidad.  La muestra que se inaugura en mayo en la Biblioteca Nacional está comisariada por el profesor Joaquín Roses y reunirá alrededor de 200 obras entre pinturas, grabados, manuscritos de los siglos XVI y XVII y publicaciones del siglo XX procedentes de museos como el Prado, el Thyssen, el Louvre, el British, el Rijksmuseum, los Uffizi, el Museum of Fine Arts de Boston o el Nacional d’Art de Catalunya. Entre ellas podremos encontrar desde el célebre retrato del poeta que pintara Velázquez hasta obras contemporáneas de autores como Luis Gordillo o Juan Muñoz pasando por obras de Rubens, Tiziano, Picasso, Dalí, Jean Cocteau y el escultor cordobés Mateo Inurria. Góngora. La estrella inextinguible, compartirá sede entre Vimcorsa y el Centro de Arte Pepe Espaliú y dada la envergadura de la muestra alguna de las obras expuestas en Madrid no podrán viajar a Córdoba.

Haiku puerta lejos, escultura en acero de Jacinto Lara
La Sala Orive, por su parte, adquiere un uso más acorde con sus características al acoger sendas muestras de escultura. Jacinto Lara prepara en estos momentos, Anotaciones al margen, una recopilación de sus trabajos menos conocidos, los escultóricos, que desplegará en el mes de junio en la Sala Capitular. El artista cordobés José Manuel Belmonte cerrará el año con una retrospectiva de sus trabajos escultóricos centrados en el estudio de la figura humana. Completará la programación de la Sala Orive una muestra de arte tradicional africano que coincidirá con la celebración en nuestra ciudad por primera vez del Festival de Cine Africano.

Fotografía de Simon Norfolk
La Sala Galatea reabre en estos días sus puertas con la intención de albergar las propuestas más emergentes prestando especial atención al contexto local. De esta manera a partir de mañana miércoles, el artista Miguel Ángel Moreno Carretero revisará los  últimos años de su producción en la que incluye trabajos recientes sobre paisaje humanizado que se han mostrado en la Fundación Madariaga de Sevilla o en el stand de galería Trinta en JustMadrid. Entre junio y agosto el espacio de la calle Cabezas albergará una exposición del fotógrafo Simon Norfolk.  Norfolk traerá a Córdoba una representación  de las series fotográficas que han sustentado su prestigio internacional. Tomadas entre 2000 y 2006, estas imágenes nos presentan las ruinas petrificadas de guerras muy recientes (Afganistán, Bosnia, Irak, Líbano...), pero también campos de refugiados todavía abiertos en diferentes lugares del planeta o los escenarios de genocidios históricos como Auschwitz y Camboya. Tras el verano, exposición colectiva de arte joven cordobés comisariada por el colectivo 16 ASAS, que seleccionará a cuatro artistas locales para realizar proyectos específicos adecuados a cada una de las tres salas  y el patio central de la Casa Góngora. Posteriormente una nueva entrega de Páginas de Barro, el proyecto  de difusión e investigación en torno a la cerámica artística contemporánea que dirigen desde 2008 los artistas cordobeses Hisae Yanase y Antonio González, comisariada en esta ocasión por José Álvarez. Cerrará la programación de 2012 una muestra de las obras realizadas por Nathalie Mohadjer con motivo de su estancia en la residencia de artistas La Fragua de Belalcázar. Esta estancia ha sido obtenida recientemente por la fotógrafa alemana tras resultar ganadora de la primera beca La Fragua-UCO para artistas en residencia. Mohadjer estuvo viajando a Bosnia-Herzegovina en varias ocasiones entre el 2001 y 2005 y allí realizó series en las que las secuelas y los lugares del conflicto conforman un imaginario fotográfico que conjuga el testimonio documental con la mirada analítica propia de la fotografía de autor.

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15/4/2012

Vampirismo, parásitos y simbiosis. Richard Prince y Picasso


Sin título, 2011. Inyección de tinta, lápiz graso, pastel, acrílico y carboncillo sobre lienzo 
© Richard Prince. Foto: Robert McKeever
A. L. Pérez Villén/ Ars Operandi

Tercera entrega del interesante proyecto de confrontar la figura y la obra de Picasso con creadores actuales. Primero fue el videoartista Bill Viola, después el iconoclasta alemán Martin Kippenberger y ahora le llega el turno al polémico y lúcido Richard Prince. En este caso se trata de un encargo específico del museo al artista estadounidense que le ha mantenido dos años trabajando en torno a la obra de Picasso. Así sin más y sabiendo cómo se las gasta Prince –célebre en su afán por hacerse con imágenes ajenas y rescribirlas bajo otro contexto semántico- podemos esperar cualquier cosa de este encuentro, una suerte de vampirismo consentido incluso, si tenemos en cuenta que la probable víctima (Picasso ya está fuera de juego y no puede actuar en la partida) no dejaba pasar la ocasión de nutrirse con lo desgranado en sus contactos con otros artistas. Reunión de artistas vampiros, entonces, que ha tenido como consecuencia que de Prince se exhiban casi un centenar de piezas, la mayoría realizadas para la ocasión : grafitos y acuarelas de los años 70 –las primeras muestras del interés del norteamericano por el maestro malagueño- collages y fotocollages recientes y lienzos de gran formato también recientes.

Sin título, 2011 
Ink jet, lápiz graso, pastel y carboncillo sobre lienzo © Richard Prince. Foto: Robert McKeever
El origen de la obra de Richard Prince permanece vinculado con el papel impreso –estuvo trabajando en una hemeroteca- ya sea por insertar fragmentos de publicidad o por hacer uso de la iconografía de los media y la cultura popular y visual norteamericana. Esto confiere a su obra un aspecto dibujístico, si bien en los grandes formatos que ha realizado para Málaga la imagen de procedencia fotográfica debe compartir protagonismo con el dibujo abocetado que distorsiona las formas anatómicas (desnudos femeninos) y la pintura –esparcida delicada y parcialmente sobre los fondos- y todo ello para encajar una coreografía del deseo bajo la advocación picasiana. No sé si por cortesía o sintonía pero lo cierto es que estas obras recientes de Prince abandonan el estilo incisivo y perturbador de producciones precedentes, en las que releía los mitos populares de la cultura del comic desde la óptica del underground y la crítica institucional para abrazar ese hálito, esa sombra picasiana que se advierte también en otros autores –con los que quizás haya compartido intereses, afectos y generación- como es el caso de George Condo o J.M. Basquiat.

 Sea como fuere Prince no se pliega a la estilística expresionista del maestro malagueño en una suerte de homenaje implícito a sus predecesores en las composiciones festivas de desnudos femeninos –no tanto Cezanne como Matisse o Ingres- para presentar un catálogo de figuras danzantes en las que, no obstante el eco picassiano y de autores precedentes (ya citados), también se intuye el gesto dislocado, gratuito y perverso del norteamericano. Quizás por las poses de las figuras o por la alternancia combinatoria de éstas, algunas obras evocan el espíritu negroide de las obras germinales del cubismo picasiano cuanto la atmósfera de burdel en la que estaba asentada su pieza más emblemática. Aquí y ahora las prostitutas de la Calle d´Avinyó parecen adoptar el semblante y la actitud de una stripper convencional e incluso la mirada torva y el gesto contradictorio de una cita bondage. En esta serie de obras se aprecia la actualización de esa mirada cargada de deseo que siempre estuvo en Picasso y que ahora ejerce Prince. Una mirada sugerente en la que la obscenidad está descartada por más que las alusiones a prácticas sexuales impregnen la disposición de las figuras a tatuarse en la piel, a calzarse y a coronarse con apéndices picassianos y en definitiva a trocarse en símbolos que colmatan apetitos y pulsiones.

Obras de Richard Prince en el Picasso de Málaga. Fotografía: Jesús Dominguez ©Museo Picasso Málaga
Las pruebas del interés de Prince por Picasso se remontan a los años 70 cuando inicia una serie de grafitos y acuarelas en las que se percibe el influjo del español en el arte contemporáneo. Más notable –por inscribirse de lleno en el universo lingüístico de Prince- resulta un extenso conjunto de obras de pequeño formato en cuyo soporte (papeles impresos procedentes de catálogos de exposiciones de Picasso) interviene como si de collages se tratase, aunque el resultado no deje de ser un eco de la iconografía y la estética picasianas. Quizás se trate de la serie con la que más lejos se llega en el intento de activar la potencialidad del legado de la figura (y la obra) bajo la que opera el museo. En otras palabras, una actualización de la impronta de Picasso en la creación contemporánea, un ejercicio de estilo (picassiano) de la mano de Prince. Especial mención merecen una serie de obras en las que el norteamericano vuelve a revisitar, ahora aisladamente, el desnudo femenino. Son figuras que evidencian los recursos expresionistas derivados de la lógica del cubismo y en las que se equilibra el dramatismo implícito a dicha operación mediante la inclusión de un timbre azulado que contrasta con la negrura de las máscaras. Muy al contrario en la serie hermana cae seducido ante la estrella de sombras que hilvana la estela tradicional de la España negra de Goya, a través de Solana y Saura, con el claroscuro amenazador de Caravaggio. Una opción que aunque en principio se nos antoje como una claudicación de estilo, en realidad reabre el capítulo de la relación que Picasso mantuvo con sus mujeres. Y aunque Prince no sea muy explícito al respecto, la atmósfera opresiva y perniciosa de estas obras en contraste con la jovialidad (nimbada de azul) de aquellas otras, en las que, por cierto, mantiene las mismas figurantes, posiblemente sea suficiente para albergar la sombra de una reticencia al respecto.

Prince / Picasso 
Museo Picasso Málaga 
Hasta el 27 de mayo

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9/4/2012

Bailar la historia, escribir de memoria. William Kentridge en CAC Málaga

Una vista de la exposición de William Kentridge en el CAC Málaga. Foto: CAC Málaga

A. L. Pérez Villén/ Ars Operandi
 Cuando William Kentridge apareció hace unos años en la escena artística –blanco y sudafricano–  no podía dejar de pensar en otro compatriota suyo  –también blanco y Nobel de Literatura–  J. M. Coetzee. No tanto porque coincidiesen en el origen como por el patrón que parece guiar sus respectivos trabajos. La obra de Coetzee, áspera y turbadora, delata el compromiso de su autor con una escritura sanadora, posiblemente contradictoria pero tremendamente saludable para quien la escribe y quien la disfruta, una escritura que no duda en volver a abrir la herida –el sistema de apartheid que vivió su país hasta hace muy pocos años–  y hurgar en ella con tal de recuperar la memoria del olvido y restituir la historia desde otros puntos de vista. La experiencia no puede ser más que traumática, no se salda con una obra acomodaticia sobre la que se pueda pasar sin tomar partido pero en todo caso será un experiencia necesaria, incluso placentera. Porque los textos de Coetzee son literatura, no son panfletos políticos ni manifiestos propagandísticos, se leen y aunque no te dejen indemne sino que exijan una lectura activa son escritos que conllevan la plusvalía del arte. Igual sucede con Kentridge. 

Nacido en Johannesburgo (1955), Kentridge es ante todo dibujante, aunque también trabaja el cine de animación –durante muchos años vivió de su empleo de director de TV– , la escultura, el tapiz, además de ser autor teatral y concebir el vestuario y la escenificación de algunas óperas. Pero por encima de todo el dibujo, que es la herramienta con la que asume la creación artística como un acto de contrición, el utensilio con el que restaurar la justicia social y reescribir la historia; el dibujo como proceso abierto que es negado y vuelto a valorar y con el que moldear de nuevo las figuras y las situaciones de la vida mental, de la memoria. Dibujo que se borra y se vuelve a dibujar quedando patentes las huellas del proceso (sus vídeos y películas de animación siguen esta pauta), dibujos a carboncillo, expresivos, casi expresionistas, gestuales y rotundos, incisivos y monocromáticos. Su obra posee una paleta cromática muy restringida, lo que otorga al color –según dice María Corral en el texto del catálogo–  una valencia simbólica nada desdeñable y que se decanta por los rojos y azules y algún ocre amarillento como complemento del negro. 

Foto: CAC Málaga
 Es en el cambio de siglo cuando la obra de Kentridge comienza a adquirir notoriedad internacional (también por estos años inicia su relación con el tapiz) y en los últimos años cuando es reclamado por museos y centros de arte de todo el mundo. La razón es que terminan por rendirse ante su fórmula. Y es que aunque la etiqueta de arte político le confiera una consideración propedéutica, la obra de Kentridge es tremendamente artística, diríamos que bastante bella y sin duda museística. Quiero decir que no se trata de ejercicios de estilo ni tampoco es trabajo de archivo, es una obra imbuida de una estética que solamente cursa con la Historia del Arte y muy poco con la actualidad artística. Prueba de ello es la elección del tapiz (y el mosaico) como procedimiento creativo, una técnica a mitad de camino entre el arte con mayúsculas y las artes decorativas. Sin embargo este detalle no representa problema alguno para el artista, muy al contrario, no sólo recupera la tradición artística del tapiz (recordemos a Rubens y Goya o más recientemente a Picasso y Miró) sino que la vincula al trabajo colectivo desarrollado por las tejedoras del Stephens Tapestry Studio en Swazilandia y Johannesburgo. 

Además el tapiz no deja de ser un mural portátil, como le gusta apuntar a Kentridge, un mural que se puede enrollar, transportar y volver a proyectar en otro lugar –como sus animaciones de dibujos- y de manera permanente. El punto de partida suelen ser mapas y planos del siglo XIX, sobre los que incorpora un repertorio restringido de siluetas (sombras) de figuras (porteadores) que reinterpretan las migraciones y convulsiones sociales, bélicas y políticas contemporáneas. Así surgen las series Porter y Horse and Nose, a las que se añaden los tapices realizados para las exposiciones en el MoMA y la Ópera de Nueva Cork y el Museo de Capodimonte de Nápoles. En la del CAC de Málaga se ha añadido otro, especialmente realizado para la ocasión, que parte de un plano-guía de la ciudad (L.Thuillier, 1880). Junto a este se exhiben más de medio centenar de piezas, entre tapices de gran formato (una veintena), bocetos, dibujos, mosaicos y esculturas. Y todo ello bajo el enigmático título de ¿No se unirá usted al baile? Kentridge nos convoca al acto y no sabemos si quiere de nuestra complacencia –disfrutar sin más del arte–  o que hurguemos en la herida para sanar la historia y restablecer la memoria. Me reservo mi opinión pero me gustaría saber de la tuya. 

William Kentridge 
¿No se unirá usted al baile? 
CAC Málaga 
Clausura: 13 de mayo

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8/4/2012

Picasso, XXXVII aniversario

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Autorretrato de Picasso como lechuza a partir de una fotografía realizada por David Douglas Duncan 

Hoy se cumplen 37 años del fallecimiento de Pablo Picasso 
en Mougins


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Nueva cabecera: Maripaz Franco

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Redacción / Ars Operandi.

Desde el pasado día 1 de abril nos acompaña nuestra mensual nueva cabecera, en esta ocasión obra de Maripaz Franco, alma mater de la agencia de diseño Zapiram. Diplomada como Técnico Superior en Gráfica Publicitaria por la Escuela de Arte Mateo Inurria de Córdoba (1992), Franco ha trabajado con las agencias MG Asociados, AQD Creativos, Punto y Seguido, BUSSITEL y para la Editorial Andaluza de Turismo (EDANTUR). En 2008 funda Zapiram, empresa que ha recibido reconocimientos diversos como el VIII Premio Cibersur a la mejor web, Winner of the Week en Battledesign y otros. Asimismo ha sido reseñada en publicaciones especializadas como Web Design Index, colaborando con algunas como la revista de vanguardia Belio Magazine. Desde Ars Operandi agradecemos cordialmente a Maripaz Franco su colaboración, que hace la sexagésima de esta iniciativa.

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