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3 jul. 2014

El Vuelo de Hypnos (VIII), desplegar el tiempo

El Cortijo y la Villa (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos

Juan López López / para Ars Operandi

La memoria es un fenómeno característico de nuestro tiempo. Resucitar el pasado es tendencia en el presente; el pasado vende, más y mejor que el futuro. El boom de la memoria se ha instalado en la moda, la televisión, el cine, la literatura, la gastronomía y en otras muchas esferas. Este memorialismo también ha generado nuevos e incontables museos, además de la museificación de espacios urbanos, casi siempre como contraposición a trágicos acontecimientos. Pero la mayoría de los actuales “ejercicios de la memoria” que se imponen evidencian dudoso rigor, fines meramente mercantiles o afán interesadamente historicista, y no son sino un despropósito con el pasado y con nosotros mismos. El Vuelo de Hypnos es un proyecto de diálogo entre patrimonio histórico y arte contemporáneo que pretende asegurar, estructurar y representar la memoria mediante la praxis artística, desde una dimensión pública, participativa y democrática que responda a las formas cambiantes de la ciudadanía y su identidad. Con El Vuelo de Hypnos y la incursión anual de los artistas contemporáneos en la Villa Romana de El Ruedo de Almedinilla, se les confiere a ambos una encomiable y necesaria función contra el olvido: una estrategia de supervivencia basada en la memorialización a partir de recordatorios públicos y privados como superación de la naturaleza dialéctica del museo convencional.

El Cortijo y la Villa (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
De Re Muraria es el título de la propuesta que Patricia Gómez (Valencia, 1978) y Mª Jesús González (Valencia, 1978) han elaborado para esta octava edición. Una propuesta estética pero también intelectual entre historia y temporalidad, o entre lo global y lo local, a partir de una serie de obras sobre la experiencia del presente-pasado y la acción humana en el contexto del municipio cordobés de Almedinilla. Las dos series que conforman el proyecto se presentan en la Villa Romana de El Ruedo y en el Ecomuseo del Río Caicena. En la primera, Gómez-González disponen cuatro grandes arranques murales procedentes del Cortijo de Lopera titulado “El Cortijo y la Villa”, desplegados parcialmente sobre el suelo en las estancias de los antiguos moradores de la domus. Son arranques matéricos (cal, pigmentos y arena) de colores luminosos (amarillos, celestes, verdes, rosas y naranjas) y blancos, almagras y marrones sobre telas negras, a veces, enrolladas en tubos y descubiertas como gigantescos pergaminos y, otras, amontonadas formando sutiles pliegues. En ocasiones estos lienzos presentan superficies sin estampar. En oposición al tiempo congelado de la Villa Romana y su tono monocromo, las telas presentan en su superficie estratos irregulares.
Los tiempos del color (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
La segunda serie del proyecto se instala en la Sala de los Molinos y Cereales del Ecomuseo del Río Caicena con el título “Los tiempos del color”. Bajo el formato de instalación, Gómez-González presentan una serie de más de 600 arranques de pequeñas dimensiones extraídos de los muros coloreados de diferentes cortijos abandonados. Estas extracciones componen un archivo de colores de otro tiempo en torno a la experiencia de habitar los espacios domésticos. A este archivo físico de muestras le acompaña un vídeo homónimo en el que se superponen dos planos narrativos. Por un lado, las imágenes filmadas durante el desarrollo del proyecto que documentan el proceso de la recuperación de aquellos muros pintados, evidenciando en cada una de sus fases la conexión con el método de trabajo arqueológico, desde el descubrimiento y la exploración de los espacios al estudio de sus huellas y la extracción de los estratos pictóricos. Y, por otro lado, testimonios orales recogidos en conversaciones con mujeres de la localidad que vivieron en esos cortijos del pasado siglo veinte, mujeres encargadas de enjalbegar las viviendas. Labor entendida como “femenina” y cuyas huellas todavía hoy es posible rastrear.
El Cortijo y la Villa , fotografía del proceso de trabajo, Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
Se podría decir que la “pintura” de Gómez-González parte de la arquitectura, con afán archivístico y proteccionista, hasta crear un inventario de color a partir de espacios intervenidos. Para ello utilizan otros parámetros a los habituales, más propios del arte, pero muy cercanos a los de arqueólogos y restauradores: la técnica del arranque mural denominada strappo. Este sistema consiste en el arranque de la película pictórica de un muro a partir de la aplicación de una o varias capas de gasa de tela pegadas a este con un adhesivo y que al secar tiene la suficiente fuerza como para extraer la pintura (además de otros residuos y huellas). Una técnica apropiada de otras disciplinas, la conservación y la arqueología, empleada para generar arte, como parte del método científico-artístico que Gómez-González han desarrollado para estudiar los espacios del ser humano, sus relaciones con el entorno natural y de cómo la expansión de unos sistemas de poder reemplazan a otros. Método que finaliza con la presentación de las piezas en un espacio museístico (si bien El Ruedo no lo es al uso) donde el color golpea con la misma intensidad mística que las pinturas de Rothko, sumergiendo al espectador en una auténtica experiencia temporal. La abstracción es total, como si ampliáramos algún detalle de los tempestuosos paisajes de William Turner o navegáramos por las superficies fracturadas de Alberto Burri, o por los primeros paisajes de Jean Dubuffet, o en la consistencia mural de Antoni Tàpies. Solo color en ebullición, expresionismo golpeando el soporte de manera autómata, como en un action painting de Jackson Pollock. Pero para Patricia Gómez y Mª Jesús González el verdadero objeto de deseo es el tiempo, y el color no es más que una vía de acceso a las capas de la historia local.

Aspecto de la instalación en la Villa Romana de Almedinilla. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
Las obras de Patricia Gómez y Mª Jesús González recogen, o arrancan literalmente, aspectos de la naturaleza humana de los espacios habitados. La suya es una labor claramente social, de recuperación ante la desintegración paulatina del mundo rural conocido, de su arquitectura y modus vivendi abolido por el progreso y la globalización, del modelo de utilización de los recursos agrícolas y de la universalización del trabajo. Además permite un saber más amplio, profundo y emocional del contexto específico donde trabajan, redescubriendo las enormes posibilidades de los espacios vividos y revalorizando la propia actividad humana más allá de la epistemología. La extensión “pacífica” de estos telones transforma la Villa Romana en un espacio abierto a otras representaciones, en un lugar de contestación y negociación cultural para confrontar el mundo y desplegar su heterogeneidad. La dialéctica (el trauma) de estas piezas está en su gran evocación poética: creaciones donde se palpa la existencia de lo telúrico y el apego a lo rural, que trasmiten la memoria inaudible de lo local; pero también se vislumbra lo sacro, el ritual de vivir la experiencia del tiempo en la ruina misma. Un verdadero alegato contra la estética del olvido. La cámara sepulcral del pasado a la que pudiera simplificarse El Ruedo, alcanza un nuevo orden simbólico con inéditos significados mediante la instalación de estas obras contemporáneas y se convierte en un cordón umbilical con el pasado, un laboratorio espacio-temporal para los sentidos, sin obscenidad, sin politización ni espectacularización. Con De Re Muraria (“la cuestión mural”) Patricia Gómez y Mª Jesús González despliegan el tiempo y generan una experiencia genuina, una sensación de trascendencia que abre un camino hacia la memoria y el recogimiento.
De Re Muraria
Patricia Gómez y Mª Jesús González
El Vuelo de Hypnos VIII
Villa Romana de El Ruedo y Ecomuseo del Río Caicena
Comisario: Juan López López
Del 4 de julio al 21 de septiembre de 2014