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14 mar. 2015

Fotolibros en Re-View

Miguel Ángel Tornero en la presentación de "The Random Series". Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

Sesión doble en Re-View, las jornadas que en torno a la imagen actual se desarrollan durante toda esta semana en CoMbo y Blow-Up. Por una parte en CoMbo, Miguel Ángel Tornero ha presentado "The Random Series", un proyecto en forma de libro que propone un particular ejercicio fotográfico llevado a cabo en Berlin, Roma y Madrid. Durante su estancia en estas ciudades el artista ha ido fotografiando su día a día intensa e instintivamente, recopilando un banco de imágenes que serán la materia prima de los collages digitales que se incluyen en la publicación. Tornero ha explicado que en su actitud ante la fotografía, "priman la curiosidad y el instinto, y se mezclan los rasgos del flâneur, del turista japonés obsesionado por documentarlo todo y la información sin procesar y caótica del bebé que se rige aún por una vida inconsciente, ajena a convencionalismos.

The Random Series (Berlin). Fotografía de Miguel Ángel Tornero
En el proceso de creación de los collages, Tornero utiliza el error de un software que no está programado para coser imágenes sin relación aparente. "Desconoce los parámetros de corte y unión que el programa va a seguir y, por lo tanto, lo imprevisto pasa a ser protagonista y a marcar el ritmo de la serie. Como vemos, el resultado final es en gran medida dejado al azar". En el libro, esta actitud se expande y se intensifica. Por un lado, el texto de Carlos Fernández-Pello es un elaborado collage textual que, a su vez -en un proceso paralelo al de la creación de las imágenes- ha sido manipulado, traducido y retraducido sin piedad a diferentes idiomas usando el traductor de Google. Por lo tanto, al igual que en las imágenes, encontraremos multitud de exageradas y azarosas incongruencias sintácticas que dificultan la lectura convencional, quizás avisándonos de que esta vez debemos prestar especial atención a los lugares donde el lenguaje que conocemos no llega. Paralelamente, la maquetación de las páginas del libro se ha hecho aleatoriamente y, además, antes de encuadernarse, los pliegos han sido desordenados, de manera que podríamos hablar de un libro deconstruido en el que cada ejemplar es prácticamente único.

David Hornillos durante su presentación en Blow-Up. Foto: Ars Operandi
En Blow-Up, por su parte, el madrileño David Hornillos exhibe una parte de su serie Mediodía. Mediodía es una amplia colección de imágenes que comparten como telón de fondo los ladrillos naranjas de los muros de la estación madrileña de Atocha. Hornillos ha explicado que antiguamente la estación recibía el nombre de estación del Mediodía por ser la que estaba situada más al sur de la ciudad. Con esa unidad de lugar plantea un trabajo sistemático que ha durado cuatro años y que lo ha llevado a fotografiar las escenas que allí se han producido siempre a las horas centrales del día. "Mediodía presenta un absorbente muro de ladrillo naranja bañado por una luz vibrante que, como una red, atrae y atrapa sin remedio a todo ser vivo. Con el color naranja como gran protagonista, el trabajo sitúa al espectador frente a esa pared y le introduce en una asfixiante atmósfera, en un hipnótico estado mental". El libro que recoge el trabajo y que ha sido publicado por Dalpine fue nominado al Photobook Award Kassel 2014 Best Book of the Year


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni una sola referencia a la Bienal de Fotografía. Desde luego no os interesa la cultura ni el arte. Sois patéticos.

Ars Operandi dijo...

Gracias por seguirnos con tanto interés y por disentir de nuestra línea editorial. Y como no queremos defraudar las expectativas de nuestros fieles lectores, comentarle que este es un artículo sobre Re-View, unas jornadas sobre la imagen que se han celebrado en CoMbo, por lo que dificilmente encontrará referencias a la bienal que vd. alude. Y para intentar aplacar su ira, nos gustaría recomendarle el artículo inmediatamente anterior que versa en torno a la exposición de Dionisio González que se puede contemplar en la Casa Góngora y que forma parte de la sección oficial de la bienal

Flamenquines y fotografías dijo...

El de arriba debería ir a informarse de esta bienal a la revista Arte Fotográfico. Nada mejor que plegarse a los deseos de su director para acabar con las críticas que virtió hace dos años en un artículo en el Diario Córdoba en el que, entre otras lindezas, se refería a Marina Abramovic como una artista "extranjera" que "mueve las tetas violentamente de izquierda a derecha" y calificaba las exposiciones de Abramovic, Molinier, Just y Mapplethorpe de "míseras propuestas trasnochadas que no convencen a nadie". Las críticas de este indocumentado dolieron especialmente al alcalde de la ciudad que casi tuvo que pedir perdón por inaugurar ese tipo de bienal. Bajo el título "Despilfarro en la XIII Bienal" el personaje en cuestión denunciaba "despilfarro y mala gestión" en una bienal que, según se publicó en su momento costó 100.000 €. En esta XIV edición, con una nueva vuelta al orden fotográfico y 200.000 € de presupuesto, parece que todo es de su agrado y el de sus amigos los peñistas y ya no hay oscuras maniobras que denunciar.