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29 ene. 2016

El arte asesino de Agustin Parejo School en el CAAC

Pintada con referencias a Dadá de Agustin Parejo School en el CAAC. Foto: A.O.
Tete Álvarez / Ars Operandi

Die Kunst ist tot! Es lebe die mörderische Kunst der Agustin Parejo School!” (¡El arte ha muerto! ¡Viva el arte asesino de Agustín Parejo School!). Así rezaba una de las pintadas que el colectivo Agustin Parejo School realizó en las calle malagueñas hace más de treinta años y que desde hoy se puede contemplar en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Continuando la prospección sobre las manifestaciones artísticas que se desarrollaron en Andalucía en las últimas décadas del siglo pasado, el CAAC presenta una nueva exposición que permite revisar los trabajos del colectivo malagueño. Este “grupo de acción artística”, como se autodenominaban, propone ya, a principios de los 80, una forma temprana de activismo relacional que asumía el contexto de la ciudad de Málaga y su espacio público como objeto de la práctica artística. “En un momento de relectura y puesta en crisis sobre el paradigma de las prácticas artísticas en el Estado Español durante los años 80 y su vinculación con los cambios políticos que se habían desarrollado en el país desde la muerte de Franco y la llegada de una silenciosa y pactada democracia”, señala el comisario de la muestra, Jesús Alcaide, “parece pertinente plantear una revisión del trabajo que desde Andalucía realizaron el colectivo que fue una experiencia clave para ver cómo máquina poética y política, crítica y sentido del humor se tramaban en un proyecto que tomaba la calle y cuestionaba el estatuto de lo artístico, sus instituciones y sus maneras de agenciamiento”.

 Sábana Santa, 1990. Impresión sobre tela 200 x 263.5 cm de APS.  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Formado en 1980 por un grupo de estudiantes de Filosofía y Letras y Magisterio que compartían piso en la calle Agustín Parejo, el colectivo, de carácter anónimo, cuestionó desde un principio nociones muy asentadas en el ámbito de lo artístico como las de la autoría o la categoría de la obra de arte. Instalaciones, carteles, octavillas, vídeos, producciones musicales, postales, acciones de calle, piezas metálicas de fundición, obra cerámica, camisas estampadas con poemas, etc. conforman un cuerpo de trabajo que “subvertía los canales de producción y difusión del arte y se adelantaban a las nuevas maneras de producción de otras formas de hacer política desde dentro y fuera del arte como vemos en la actualidad”. “Jugando con el lenguaje, ocupando el espacio público de manera temporal, distribuyendo revistas autoproducidas, realizando canciones para discográficas independientes, diseñando ropa semiotizada, insertando piezas en programas televisivos y, mediante la organización de exposiciones de pintura, instalaciones y performances”, indica Jesús Alcaide, “el trabajo de Agustín Parejo School seguía una rica tradición de prácticas colaborativas características de las vanguardias históricas y de las neovanguardias de posguerra.

Du Côte de l’URSS, 1985. Técnica mixta sobre papel de APS. Colección Museo de Málaga
Con esta serie de trabajos multidisciplinares e íntimamente ligados al contexto el colectivo "se adelantó también a toda una serie de estrategias y modos de hacer política que han tenido lugar 20 años después mediante herramientas, como las cuestiones de anonimato/autoría, poética/política o imagen/texto a través de las cuales actuar e incidir en un determinado ámbito social y cultural". Para el comisario de la muestra, "el trabajo de APS es seminal en la manera que trabaja en otras formas de abordar el activismo crítico desde lo real desde un contexto de proximidad y cercanía, interfiriendo con colectivos que demandaban el derecho a una vivienda digna como podemos ver en piezas como Sin viviendas e insertando en ese contexto críticas hacia ese arte crítico profesional que intenta cambiar el arte para que nada cambie en la vida". En ese y otros sentidos, indica, "el trabajo de APS fue muy importante, por la manera de huir de la idea de artista profesional, sus estructuras y narraciones, ocultándose bajo un anonimato que les permitió producir situaciones e huir de los excesos de genio y "figura" que tanto se prodigaron en los 80". "Es desde esta disolución de la autoría y su interferencia con el contexto local de una manera crítica desde donde hoy se puede hacer una relectura del trabajo de APS", concluye.

Otro aspecto de la exposición de Agustin Parejo School en las salas del CAAC. Foto: A.O.
La exposición que se inaugura hoy en el CAAC recoge más de un centenar de piezas, pintura, vídeo, collage, objetos, fotografía, documentos e instalaciones que repasan la andadura de un colectivo que realizó su primera muestra "institucional" en 1982 en la galería del Ateneo de Málaga y su última aparición "oficial" en 1997 en Cuba. Entre el conjunto de obras, procedentes de instituciones como el MACBA, MNCARS, CAAC, el Museo de Bellas Artes de Málaga, así como de coleccionistas particulares, destaca, como reflejo de su modo de hacer, su proyecto inconcluso Sin Larios.  La propuesta formó parte de Plus Ultra, el programa que fue comisariado por Mar Villaespesa y producido por BNV para el Pabellón de Andalucía en la Expo'92. La intervención tenía como objetivo recuperar un momento de la historia de Málaga, cuando durante los disturbios de 1931 la estatua del marqués de Larios que realizara Mariano Benlliure en 1896 fue lanzada al mar y en su lugar se colocó una bandera republicana y después una figura alegórica del trabajo, para la que sirvió de modelo el torero Mazzantini. Finalmente Sin Larios no se pudo llevar a cabo por la negativa del Ayuntamiento de Málaga a conceder los premisos necesarios aunque se organizó una exposición en el Colegio de Arquitectos de la ciudad que recogía toda la documentación generada por el proyecto.


Agustín Parejo School
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
Comisario: Jesús Alcaide
Hasta el 22 de mayo



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