23 ene. 2018

Adiós a Tomás Egea Azcona, artista total

Tomás Egea Azcona, en 2013. Fotografía: Juan Manuel Vacas

Redacción / Ars Operandi

Tristísima noticia es la que la comunidad artística de Córdoba ha recibido hoy, un luctuoso suceso que se une al fallecimiento la semana pasada del artista Pepe Morales. En el día de hoy ha fallecido el pintor, diseñador, dibujante y escultor, artista interdisciplinar, Tomás Egea Azcona, madrileño de nacimiento pero vinculado artística y sentimentalmente a la ciudad de Córdoba desde finales de los años 50. Muy comprometido socialmente, perdió su plaza de profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba por participar en una exposición antifranquista en Italia y fue un férreo defensor de las libertades y la democracia, haciendo carteles como el de la Autonomía de Andalucía y proyectos como Participación y Democracia para la Diputación de Córdoba, como señala Jesús Alcaide, comisario de la exposición dedicada a su figura, programada en la sala Vimcorsa para dentro de unos meses.

Tal y como ha publicado en nota de prensa la Unión de Artistas Visuales de Andalucía (UAVA), "la figura de Tomás Egea resulta imprescindible para conocer el desarrollo de la modernidad en Córdoba; sus colaboraciones con Rafael de La-Hoz o su cercanía con los miembros de Equipo 57 lo sitúan en el epicentro de la vanguardia artística española. Artista versátil, su magisterio alcanzó disciplinas como la pintura, la ilustración, el diseño, la cerámica, la vidriera, los murales o las numerosas intervenciones y proyectos que forman ya parte del patrimonio artístico de la ciudad." Asimismo se señala que "su muerte cobra especial significado en un momento en el que Tomás trabajaba ilusionado en la preparación de la exposición retrospectiva que ultimaba junto a Jesús Alcaide. Una muestra que sin duda servirá de homenaje de la ciudad a un artista fundamental en la historia del arte contemporáneo en Córdoba".

Nacido en Madrid en 1933 y criado en Murcia, Tomás Egea Azcona reside en Córdoba desde 1958, fecha en la que contrae matrimonio con la también artista Lola Valera. Después de estudiar en los Maristas en Murcia y terminar los estudios de Bachillerato, a mediados de los años cincuenta ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, abandonando sus aspiraciones profesionales en la medicina por el mundo del arte, territorio en el que estuvo trabajando desde ese momento. Por esos años comienza a realizar sus primeras ilustraciones para la revista Molinete, de la Institución Teresiana, y años más tarde, de la mano de José María Moreno Galván empezará a trabajar para la revista Blanco y Negro. Desde que en 1958 establece su residencia en Córdoba, entra en contacto con la intelectualidad y los círculos artísticos de la ciudad, relacionándose con los miembros del Equipo 57, Castilla del Pino y Rafael de la-Hoz, con el que establecerá una fructífera relación de colaboraciones.

Mural de Tomás Egea Azcona para el desaparecido Banco Coca en Córdoba. Archivo Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico 


En 1962 se marcha a París junto a su mujer Lola Valera, y allí, además de continuar la relación con los miembros del Equipo 57, publica ilustraciones para el tebeo Bibi Fricotin y la revista Le Rire. De vuelta a Córdoba, en 1964 participa en el Salón Córdoba, presentando una serie de pinturas que en este momento estaban bajo la influencia de cierta figuración crítica, como vemos en obras como el Retrato de Carlos Castilla (1962), Gran Beata (1966) o Los caciques. Junto a su faceta como pintor, desde esta fecha se volcará en la ilustración, y de forma paralela trabajará la cerámica, el pirograbado, la decoración o la vidriera para múltiples proyectos, de los cuales destacan los realizados con Rafael de la-Hoz. Con él, realizo proyectos como la casa que construiría para la familia de Rafael Lovera en la calle Jesús y María (1957-58) para el que realizó varios murales cerámicos, los diez murales cerámicos para la Urbanización Eurosol en Torremolinos (1962), el revestimiento de la escalera principal y paredes interiores del desaparecido Banco Meridional (1964), el revestimiento cerámico de la piscina y el pirograbado en skay para el Hotel Los Gallos (1965), así como el relieve en hormigón y mural pirograbado para el Banco Coca en Valencia (1971),los cuatro murales cerámicos para la Facultad de Medicina de Córdoba (1973-1980) o las intervenciones que realiza en el Palacio de la Merced (1977) entre los que podemos destacar el Mascarón del reloj de sol y el pirograbado sobre cuero plateado para el interior del ascensor del presidente. Una de sus intervenciones más reconocidas es el mural en acero que realizó para la Fachada del Banco Coca (1965) pieza que ha conseguido conservarse e instalarse de nuevo en el Campus de Rabanales y el retablo cerámico de la Iglesia de Miralbaida con su interpretación del Árbol de Jesé, donde el programa iconográfico se presenta casi como si de un comic se tratase. 

Tomás Egea Azcona. Comic (tríptico), 1977. Técnica mixta sobre papel, 30,5x59 cm. (c.u.). Colección del artista

Pero si por algo es reconocido Tomás Egea es por la línea clara de sus ilustraciones, que en la línea de su admirado Saul Steinberg le ha llevado a ilustrar numerosos libros para autores como Carmelo Casaño (Crónicas de anteayer) o Sebastián Cuevas, así como realizar importantes documentos como las viñetas para la conferencia Arquitectura y desarrollo tecnológico realizada por Rafael de la-Hoz en 1978 en México o la imagen gráfica y tipográfica para Bodegas Campos. STTL.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Una persona fascinante y cercana. Magnífico dibujante. Desprendido y siempre dispuesto para el que acudía a él. Inolvidable. Un fuerte abrazo Tomás.S.T.T.L.